Por Miguel Villarello
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Saltillo, Coah. – De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), Coahuila se encuentra entre los 10 estados con mayor número de feminicidios en México; y aunque en la ley busca aplicar fuertes sanciones de 40 a 60 años de prisión, en la mayoría de los casos, la defensa aprovecha el estado mental psicópata con alucinaciones al momento de la comisión del delito para aminorar la pena de los imputados
En octubre, la Comisión de Feminicidios en Coahuila reportó un descenso en el ritmo de feminicidios, a dos por mes, en promedio; sin embargo, la saña y violencia con que se cometen sigue en ascenso.
De acuerdo con especialistas, los agresores, hombres en todos los casos, pasan por un estado mental psicópata con alucinaciones al momento de la comisión del delito. Esta etapa mental, en la mayoría de los casos, es aprovechada por la defensa para aminorar la pena o sanción.
Por otra parte, los colectivos y familiares de las víctimas exigen justicia expedita, pero se niegan a aceptar la reparación del daño, a la que legalmente tienen derecho el imputado.
De enero a agosto del 2022, se registraron en promedio tres feminicidios por mes; sin embargo, en octubre la cifra bajó a 2 asesinatos por mes, pero no disminuyó la saña contra mujeres. La cuenta llegó de 17 a 21 feminicidios en todo el estado.
Al respecto un psiquiatra comenta que no se sabe el comportamiento de un feminicida es de un psicópata o un sociópata, “pero podemos darnos cuenta de que el paciente estaba en un momento de recaída y en un momento en el cual seguramente tenía problemas de alucinaciones y eso lo predispuso a atacar y a defenderse probablemente”.
Sin embargo, de acuerdo con mujeres que han sido víctimas de violencia, existe algún tipo de falla en las estrategias de prevención, pues los incidentes van al alza, circunstancia que les hace pensar que las instituciones que trabajan por la prevención y disminución de los actos violentos en su contra no están haciendo su labor debidamente.
PARÁMETRO NACIONAL
De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) Coahuila está colocado entre los 10 estados con mayor número de víctimas de feminicidio en México, y hasta agosto pasado contabilizaba un ritmo promedio mensual de 3 asesinatos cometidos por hombres contra las mujeres.
Mientras que en 2021 se cometieron 24 atentados contra la vida por razón de género en la entidad, en promedio, dos mujeres muertas por mes. La cifra se colocó en 21 casos de feminicidio a octubre del 2022, por lo que hace suponer que el número podría llegar por encima de los 24 en diciembre de este año.

SUBEN CASOS
Entrevistado con relación al último feminicidio en la colonia Rancho Las Varas de Saltillo y el posible estado mental psicópata del agresor, el fiscal de Investigaciones Especializadas de la Fiscalía General del Estado (FGE), Liberto Hernández Ortiz, dio a conocer el registro que se tiene.
Son 20 feminicidios en Coahuila, de ellos 16 judicializados, en uno se dictó opinión de sentencia de no ejercicio de la acción penal, otros dos en trámite sobre los dos últimos que ocurrieron recientemente.
“De esos 20, Saltillo son 5 y Torreón son 4, los demás por mencionar algunos están distribuidos en Ocampo 1, en Zaragoza 1, en San Pedro 1, en Matamoros 1, Viesca 1, Parras 1 y en Piedras Negras 3”.
Días después sucedió otro feminicidio en Torreón con lo que la cifra se colocó en los 21 actos de violencia y muerte contra la mujer.
El Fiscal de Investigaciones Especializadas y Atención a Delitos Contra las Mujeres por Razón de Género mencionó que “No se nota que estén cambiando los móviles ni saña de los crímenes, aunque son variados, en su mayoría problemas entre la misma pareja, separación de las parejas”.
Sin duda, hay evidencias de que cada vez se incrementa la violencia por parte de los hombres en contra de las mujeres por lo que el funcionario advirtió que “estamos siendo rebasados por la violencia”.
Al informar que la FGE estaba por rebasar las 3 mil carpetas de investigación por denuncias de violencia de género en la entidad, sólo en Saltillo van casi mil 300 a mil 400 indagatorias.
Reconoció, que de las que concluyen en restricciones o medidas cautelares, la mayoría de los abogados defensores de los imputados solicitan la suspensión condicional del proceso.

COMPORTAMIENTO PSICÓPATA
De ese total de casos, varios feminicidios han llamado la atención de la opinión pública por ser los más “violentos” y la reacción que han tenido en la ciudadanía para exigir a las autoridades a reforzar sus labores preventivas y la intervención de especialistas mentales.
Se trata de tres casos. El primero, de un sujeto quien bajo los influjos de sustancias adictivas y tras ejercer violencia sobre su pareja, terminó por darle muerte. Y, para ocultar momentáneamente su delito, la desmembró y depositó los restos por diversas partes del sector habitacional donde vivían al poniente de Saltillo.
El hecho ocurrió hace tres años, actualmente el victimario cumple condena de cárcel; sin embargo, algunos restos de la mujer nunca fueron encontrados.
El otro caso es de un joven, al sur de Saltillo, quien asesinó a una mujer a la que supuestamente había contratado para limpieza de su vivienda, mientras estaba bajo los influjos de bebidas alcohólicas quiso abusar de ella ejerciendo violencia y le dio muerte.
Lo que conmocionó a la opinión pública fue que el cadáver lo depositó dentro de una bolsa de basura al que cubrió con ropa y lo retuvo en su casa por varios días. Hasta que las autoridades dieron con él y actualmente está en el penal varonil cumpliendo condena.
Y el tercer feminicidio, ocurrió también en Saltillo y es el más reciente. El agresor se citó con la víctima, una menor de edad, en una colonia al centro poniente de la capital del estado.
El hombre quien pasaba por una etapa de crisis mental y con tratamiento medicado, de acuerdo con la indagatoria judicial, retuvo a la adolescente en contra su voluntad y ejerció violencia en su contra hasta dejarla sin vida.
La muchachita no regresó a su casa y fue reportada como desaparecida, tras la investigación, algunas de sus pertenencias fueron encontradas en la vivienda del agresor. Así como su cuerpo dentro de un tambo de plástico, evidencias suficientes para imputarle el delito y actualmente está vinculado a proceso por la posible comisión del feminicidio.
En los tres casos, la defensa alegó una etapa de crisis mental de los agresores y dada la saña con que cometieron los asesinatos, había evidencia de que los tres está pasando por una alteración de conducta que los lleve a cometer esta clase de delitos, influidos por factores como el posible comportamiento psicópata ya que pasan por una salud mental afectada.
ESTADO MENTAL
Respecto del mismo caso del último feminicidio en la capital coahuilense, aunque prefirió dejar a los peritos forenses en psicología establecer el estado mental de Alejandro, el imputado por dar muerte a Evelyn, el Fiscal General del Estado precisó que seguramente está persona sería vinculada a proceso por la comisión del delito de feminicidio.
Al día siguiente se le vinculó a proceso al encontrar suficientes indicios de prueba sobre su participación en el crimen de la jovencita.
El hecho conmocionó a muchos sectores sociales, al grado de realizarse una manifestación para exigir justicia pronta por parte de la familia de la víctima y por parte de un colectivo feminista mientras era sepultada.
El fiscal Gerardo Márquez Guevara señaló que de acuerdo con datos de testimoniales aportados a la investigación por parte del ministerio público, y que se hicieron públicos durante la audiencia de vinculación, está persona al momento del asesinato atravesaba por una etapa de afección mental pues estaba bajo tratamiento psicológico por padecer estados mentales de depresión y ansiedad, situación que, se presume, podría derivar en un comportamiento psicópata leve.
Inclusive al término de la audiencia la jueza de la causa dictó resolución y ordenó someter a pruebas psicológicas al imputado para definir su estado de salud mental a solicitud del abogado defensor.
Al ser cuestionado ¿qué tan cierto es que el imputado padece de cierta afección mental que le provoca etapas de conducta depresiva y de ansiedad y si estaba en tratamiento en un centro psiquiátrico de la localidad?
Y el funcionario respondió que la investigación e imputación de cargos se inició con ese protocolo, el de feminicidio, “y de momento no se puede establecer si esta persona estaba en tratamiento psiquiátrico, hasta que tengamos la definición del término constitucional que se defina la situación jurídica de la persona”.
PSICÓPATA Y ALUCINACIONES
Luego de plantearle el contexto del feminicidio de la colonia Rancho Las Varas y que captó la atención pública, por la posibilidad de un estado psicópata del agresor al estar en tratamiento contra la depresión y la ansiedad, Juan Rogelio Guajardo médico psiquiatra y psicoterapeuta fijó su punto de vista.
“No sabemos si es un psicópata o un sociópata, pero podemos darnos cuenta de que el paciente estaba en un momento de recaída y en un momento en el cual seguramente tenía problemas de alucinaciones y eso lo predispuso a atacar y a defenderse probablemente”.
El especialista en psiquiatría sostiene que “la depresión es un síntoma, el trastorno depresivo es una enfermedad y hay pacientes que tienen enfermedades psiquiátricas más graves que tienen síntomas de depresión y habrá una depresión también psicótica donde tienen alucinaciones”.
Para que se establezca el comportamiento psicópata de una persona, ¿qué tendría que pasar, por ejemplo, en el caso de quien estaría posiblemente involucrado en el feminicidio mencionado?, se le cuestionó.
“Es que no hay comportamiento psicópata o sociópata, son personalidades, son enfermedades psiquiátricas y habría que hacer un estudio detallado de qué tipo de paciente se trata, con una evaluación neuropsicológica y la historia clínica de la vida del paciente”,
Explicó que la depresión siempre ha estado latente, “pero las circunstancias actuales han incidido para que esta enfermedad aumente, hoy hay menos contención del fenómeno”.
“Pues una de sus principales manifestaciones son los pensamientos negativos, como la tristeza e incapacidad para disfrutar la vida y si no tienen atención a tiempo derivan en ideas de muerte o que la vida no tiene sentido”.
De ahí que la prevención es la piedra angular de este tipo de enfermedades que pueden evitarse, concluyó.
Con dos feminicidios cometidos en promedio por mes en Coahuila, hay dos aspectos que llaman la atención, el estado mental de los agresores y la saña o violencia con que son cometidos.
Aunque ambos aspectos conmocionan a la sociedad cada que se da un suceso de este tipo, urge que las autoridades refuercen sus protocolos y tareas de prevención y los enfoquen a la convivencia tanto en el seno de la familia como en la vida comunitaria.
En cuanto al feminicidio, con una escalada en la violencia que tiene que ver con, cada vez más, estados depresivos de quienes cometen el delito, de seguir la tendencia nuestra entidad podría llegar a colocarse entre los cinco estados con más feminicidios a nivel nacional a finales del 2022.
TRABAJAR POR MUJERES
Esta semana trascendió la propuesta del grupo parlamentario de MORENA en cuanto a los feminicidios.
Ante el Pleno la diputada Lizbeth Ogazón Nava urgió a la Policía Municipal de Saltillo, así como a la Fiscalía General del Estado “a que tomen en cuenta los cuatro feminicidios en este año en la ciudad para que refuercen los trabajos en favor de las mujeres”.
“La ciudad se ha ostentado en diversas ocasiones como la capital más segura de México, para las mujeres no”, señaló entonces.
“A pesar de existir el Agrupamiento Violeta, un sector de la Policía Municipal, las casetas de proximidad en las colonias y los grupos de WhatsApp, vemos que las mujeres de la capital siguen sin estar seguras”.
Después de manifestar en Tribuna que unos días antes cerca del Congreso grupos de mujeres se “manifestaron exigiendo justicia pues en sus casos denunciados de violencia existen considerables atrasos por parte de las autoridades”, la legisladora cuestionó: “Si desapareces te encuentran violentada o peor, sin vida; si discutes con un hombre hay la posibilidad de terminar sin vida; si cobras un dinero que prestaste de buena fe puedes terminar sin vida; si recoges tus pertenencias de algún domicilio hay la posibilidad de terminar sin vida; si prestas algún servicio puedes terminar sin vida, ¿hasta cuándo vamos a seguir con este miedo?”.
Acto seguido y con los breves datos estadísticos aportados, cinco feminicidios en Saltillo en lo que va del 2022, exhorto a la policía municipal y la fiscalía a reforzar sus labores preventivas en favor del sector femenino.
CASTIGO
En su segundo libro, Título Primero, Delitos contra la vida, parte especial, apartado primero Protección de bienes jurídicos personales, en su Capítulo Segundo el Código Penal de Coahuila de Zaragoza aborda el tema del feminicidio.
Y en su Artículo 188 presenta el “tipo penal complementado de feminicidio”, el cual dice que se aplicará prisión de 40 a 60 años y multa al que prive de la vida a una mujer por razón de género.
Y en sus incisos del I al VII informa de que “se considera que existe razón de género cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias: presente signos de violencia sexual de cualquier tipo previa o posterior a la privación de la vida de la víctima infligida por el sujeto activo, se le haya infligido por el sujeto activo una o más lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes en zonas genitales o en cualquier otra, previa o posteriormente a la privación de la vida o actos de necrofilia”.
Asimismo dice que existen razones para considerar como feminicidio el que “existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia o discriminación por género en el ámbito familiar, laboral o escolar del sujeto activo contra la víctima; que haya existido entre el sujeto activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza o bien que haya existido la pretensión infructuosa del sujeto activo de establecer o restablecer una relación de pareja, sexual o de intimidad con la víctima”.
Otros aspectos para calificar la muerte de una mujer como feminicidio son que “existan datos que establezcan que hubo amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima; que la víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida; que su cuerpo sea expuesto, depositado o arrojado en un lugar público”.
Aparte de que el Código Penal establece que, “además de la sanción anterior, el sujeto activo perderá todos los derechos con relación a la víctima incluidos los de carácter sucesorio”, indica que en caso de que no se acredite el feminicidio, se aplicarán las reglas del homicidio.
El mismo reglamento establece normas para los servidores públicos: “al servidor público que con motivo de sus funciones y atribuciones conozca del delito de feminicidio y por acción u omisión realice prácticas dilatorias en la procuración y administración de justicia se le impondrán de cinco a diez años de prisión, de quinientos a mil días multa e inhabilitación del cargo o comisión que desempeñe de cinco a diez años”.

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