Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila, 28/04/26 (Más).- El candidato priista Héctor Hugo Dávila Prado vuelve a pedir el voto para llegar al Congreso del Estado por el distrito 11 de Torreón, a pesar de que en la Legislatura actual apenas permaneció dos semanas en la curul antes de pedir licencia para buscar otro cargo y dejar sus compromisos de campaña sin cumplir.
El priista rindió protesta el 1 de enero de 2024 como integrante de la LXIII Legislatura, presentó solicitud para separarse del cargo el 15 de enero y el 1 de marzo su suplente, Felipe Eduardo González Miranda, ya había sido llamado formalmente a ocupar su lugar; es decir, el mandato para el que fue electo quedó prácticamente abandonado desde el arranque.
Dávila Prado no dejó la diputación local por enfermedad, imposibilidad legal o una causa ajena a la política, sino para brincar a la elección federal de 2024 como candidato del PRI-PAN-PRD a una diputación por la Comarca Lagunera. El Congreso aprobó su licencia por tiempo indefinido y, semanas después, Felipe González asumió la curul que él dejó vacante mientras Dávila se registraba para competir por una diputación federal.
La apuesta federal tampoco le alcanzó. En junio de 2024, Cintia Cuevas Sánchez, candidata de Morena, PT y Verde, recibió la constancia de mayoría como diputada federal electa por el Distrito 06 de Torreón. De acuerdo con el cómputo distrital, Cuevas obtuvo 89 mil 611 votos, contra 84 mil de Hugo Dávila Prado, una diferencia de 5 mil 611 sufragios.
Tras perder la elección federal, Dávila tampoco regresó a ocupar la diputación local para la que había sido electo y de la que sólo se había separado mediante licencia. En lugar de retomar la curul, fue incorporado a la estructura estatal: primero como coordinador de Mejora Coahuila en Torreón y después como encargado del despacho de la Secretaría de Desarrollo Regional de La Laguna, cargo que recibió en octubre de 2025 y en el que además mantuvo la coordinación del programa Mejora en la ciudad.
Ahora, Dávila Prado vuelve a colocarse en la boleta local. El 26 de abril de 2026 formalizó su registro como candidato a diputado local por el Distrito 11 ante el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), y el 7 de mayo declaró que su reto no era sólo ganar, sino alcanzar 38 mil votos y una participación ciudadana de 55 por ciento.
Reportes periodísticos revelan que Dávila compite por tercera vez por una curul local, después de haber representado distintos distritos en 2020 y 2023, haber buscado una diputación federal en 2024 y ocupado cargos en la administración pública.
El recorrido deja una lectura incómoda: Dávila fue diputado local, pidió licencia casi de inmediato para buscar una diputación federal, perdió, no regresó al Congreso pese a que su separación había sido por licencia y no por renuncia definitiva, pasó a cargos estatales dejando sin cumplir sus compromisos con los electores.
Ahora pretende volver al mismo Poder Legislativo que dejó al inicio de la legislatura. En términos políticos, su caso encaja en la práctica del “chapulineo”: al brincar de cargo en cargo mientras los compromisos asumidos con los votantes quedan en manos de suplentes.
A ese historial se suma un antecedente reciente de fiscalización. En el expediente INE/Q-COF-UTF/35/2026/COAH, el Consejo General del INE declaró fundado un procedimiento contra el PRI y diversos aspirantes a diputaciones locales, entre ellos Héctor Hugo Dávila Prado, por irregularidades vinculadas con precampaña.
Al priista se le impuso una multa de 146 mil 989.43 pesos y se ordenó cuantificar 43 mil 820 pesos a su tope de gastos de precampaña.
Así, la nueva candidatura de Dávila por el Distrito 11 no llega como una simple búsqueda de regreso al Congreso, sino como el intento de recuperar una curul después de haber abandonado otra, competir por una diputación federal, perderla, pasar por la administración estatal y volver a pedir el respaldo de los mismos electores laguneros.
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