Ciudad de México, 22/10/26 (Más).- Los fraudes digitales que utilizan inteligencia artificial (IA) para suplantar identidades, clonar voces y generar videos e imágenes falsos representan un riesgo creciente para los usuarios de servicios financieros en México, con pérdidas que superan los 20 mil millones de pesos al considerar los casos vinculados con estas tecnologías, de acuerdo con cifras difundidas por organismos especializados en prevención del fraude.
De acuerdo con información publicada por Infobae, datos de Facephi Observatory indican que durante 2025 el sistema financiero mexicano registró más de 108 mil denuncias por fraude digital, con pérdidas económicas superiores a 11 mil 300 millones de pesos. Al incorporar los casos asistidos por inteligencia artificial y herramientas conocidas como deepfakes, el monto rebasa los 20 mil millones de pesos.
Ante este panorama, Scotiabank México llamó a los usuarios a reforzar las medidas de seguridad al realizar operaciones bancarias y verificar la identidad de las personas que solicitan dinero o información confidencial. La institución advirtió que los delincuentes pueden aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas para elaborar comunicaciones que aparentan ser auténticas y generar confianza entre sus posibles víctimas.
Entre las prácticas identificadas se encuentran la clonación de voces de familiares, la manipulación de imágenes y la creación de videos en los que una persona parece realizar declaraciones o solicitar ayuda. Estas herramientas pueden utilizarse para simular emergencias, solicitar transferencias bancarias o conseguir datos personales mediante engaños.
Los contenidos conocidos como deepfakes son materiales audiovisuales generados o modificados mediante sistemas de inteligencia artificial para imitar la apariencia, los movimientos o la voz de una persona. Su uso con fines delictivos dificulta la identificación de comunicaciones falsas, especialmente cuando los mensajes se difunden mediante llamadas telefónicas, aplicaciones de mensajería o redes sociales.
El riesgo también alcanza los sistemas de verificación de identidad utilizados por instituciones financieras y otros servicios digitales. El Informe de Fraude de Identidad de Entrust señala que los deepfakes representan uno de cada cinco intentos de fraude biométrico, una proporción que evidencia los desafíos que enfrenta la autenticación de personas mediante características físicas o audiovisuales.
La suplantación puede comenzar con un mensaje aparentemente enviado por un familiar, un compañero de trabajo o un representante de una institución financiera. Después, el supuesto contacto puede solicitar una transferencia urgente, pedir contraseñas o proporcionar enlaces que conducen a páginas diseñadas para obtener información bancaria.
Scotiabank México señaló que la apariencia de una comunicación no garantiza su autenticidad. Incluso cuando una llamada reproduce la voz de una persona conocida o un mensaje contiene elementos que parecen confirmar la identidad del remitente, es necesario verificar la solicitud por una vía independiente antes de realizar cualquier movimiento financiero.
Entre las principales recomendaciones de prevención se encuentra confirmar la identidad de quien solicita dinero o información. Para ello, los usuarios pueden comunicarse con la persona mediante otro número telefónico o utilizar un canal de contacto que ya conozcan, en lugar de responder únicamente al medio por el que recibieron la petición.
Otra medida consiste en desconfiar de los mensajes que buscan generar presión mediante supuestas emergencias, amenazas o promesas de resolver un problema de manera inmediata. Los delincuentes pueden utilizar estas estrategias para impedir que las víctimas comprueben los hechos antes de transferir recursos o proporcionar datos personales.
La protección de las credenciales bancarias también es fundamental. Las contraseñas, el número de identificación personal (NIP), el código de seguridad de las tarjetas bancarias (CVV) y los códigos de autenticación deben mantenerse confidenciales y no compartirse con terceros mediante llamadas, mensajes o correos electrónicos no verificados.
Asimismo, se recomienda evitar los enlaces sospechosos incluidos en mensajes de texto y correos electrónicos. Antes de ingresar datos personales o financieros, los usuarios deben comprobar la autenticidad del remitente y verificar que el sitio web corresponda realmente a la institución o empresa con la que desean realizar una operación.
En caso de recibir una llamada o solicitud que genere dudas, la recomendación es contactar directamente a la institución financiera mediante sus canales oficiales. Los usuarios deben evitar utilizar números telefónicos o enlaces incluidos en comunicaciones cuya procedencia no haya sido confirmada.
El banco destacó que la prevención requiere mantener una actitud crítica ante solicitudes inesperadas, incluso cuando parecen provenir de personas conocidas. La verificación por un medio distinto al utilizado para establecer el contacto puede ayudar a detectar intentos de suplantación antes de que se autoricen transferencias o se entreguen datos confidenciales.
Las cifras reportadas muestran la dimensión económica del fraude digital en México y los riesgos asociados con la incorporación de herramientas de inteligencia artificial a estas actividades delictivas. Sin embargo, los montos deben distinguirse entre las pérdidas documentadas por fraude digital en general y la estimación que incorpora los casos asistidos por IA y deepfakes.
Ante la evolución de estas prácticas, la verificación de identidad, el resguardo de las claves bancarias, la revisión de los enlaces recibidos y el uso de canales oficiales constituyen medidas centrales para reducir la exposición de los usuarios. Las autoridades y las instituciones financieras mantienen el reto de fortalecer los mecanismos de autenticación y prevención frente a métodos de engaño cada vez más sofisticados.
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