La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses marca un punto de inflexión en la historia reciente de Venezuela. Funcionarios como Christopher Landau y Mike Lee celebraron el fin del régimen chavista y descartaron nuevas acciones militares, mientras el oficialismo, en crisis, exigió pruebas de vida
Redacción Más
Venezuela vive este sábado un momento que marca un antes y un después en su historia contemporánea. La captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses ha sido calificada por altos funcionarios de Washington como el inicio de un nuevo amanecer para el país caribeño. Así lo expresó el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien celebró el operativo que puso fin a más de una década de autoritarismo y represión en Venezuela.
Según reportó el portal Infobae, Landau escribió en la red X: “¡Un nuevo amanecer para Venezuela! El tirano se ha ido. Ahora, finalmente, enfrentará la justicia por sus crímenes”. La declaración fue acompañada por un llamado a la esperanza y al renacer de las instituciones democráticas en el país sudamericano. No es la primera vez que el diplomático se refiere al caso venezolano; en agosto de 2025 calificó de vergonzoso que Maduro siguiera en el poder pese a haber perdido de forma contundente las elecciones presidenciales de julio de 2024, en las que María Corina Machado y Edmundo González obtuvieron la victoria.
Landau también advirtió en su momento que la prolongación del régimen había intensificado el éxodo venezolano, con efectos desestabilizadores para toda la región.
En medio de la conmoción por el operativo, que incluyó bombardeos selectivos, sobrevuelos de helicópteros militares y despliegues tácticos en Caracas, el senador estadounidense Mike Lee informó que, tras una conversación telefónica con el secretario de Estado, Marco Rubio, se confirmó que no habrá más acciones militares en Venezuela ahora que Maduro se encuentra bajo custodia. “Él no anticipa más acciones en Venezuela2, publicó Lee en su cuenta oficial, dando por concluida la intervención militar directa.
La captura fue confirmada por el propio presidente Donald Trump en un mensaje publicado en su red Truth Social, donde detalló que la operación fue ejecutada con éxito por fuerzas especiales estadounidenses y que Maduro fue capturado y sacado por aire del país.
En paralelo, la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez, expresó que se desconoce el paradero de Maduro y Flores, y exigió una “fe de vida” tras el asalto militar. Su declaración reflejó la incertidumbre que impera en las filas del oficialismo tras la sorpresiva caída de su principal figura. La cúpula chavista se encuentra ahora fragmentada y bajo presión tanto interna como internacional.



La operación, según fuentes citadas por Fox News y medios como The New York Times, fue ejecutada con helicópterosChinook y unidades de élite que lograron ingresar a territorio venezolano y extraer al dictador en una maniobra nocturna de alta precisión. Trump calificó la acción como brillante y destacó la labor de los cuerpos militares y de inteligencia involucrados.
El anuncio de la captura generó reacciones inmediatas a nivel internacional. Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del gobierno de Rusia, que condenó enérgicamente el ataque y acusó a Estados Unidos de cometer un acto de agresión armada. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso aseguró que “la hostilidad ideológica triunfó sobre el pragmatismo de negocios”, marcando su rechazo a lo que calificó como una violación del derecho internacional.
La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos de este nuevo capítulo para Venezuela. La caída de Maduro, luego de años de acusaciones por violaciones de derechos humanos, narcotráfico y corrupción, abre un escenario inédito. Desde sectores opositores y de la sociedad civil se espera que esta coyuntura permita restablecer el orden democrático, dar paso a un gobierno de transición y construir un camino hacia la reconciliación nacional.
Por ahora, mientras se espera la presentación formal de los cargos contra Maduro en tribunales estadounidenses, la frase de Christopher Landau resuena con fuerza dentro y fuera de Venezuela: “El tirano se ha ido”. Para millones de venezolanos, este 3 de enero representa no solo el final de un régimen, sino la posibilidad concreta de recuperar su país.
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