En medio de fricción diplomática, el presidente estadounidense vuelve a referirse al control de delincuentes. Atribuye a acciones de EU reducción del tráfico de drogas
Ciudad de México, 17/06/26 (Más).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a México en el centro de su discurso sobre seguridad al asegurar que los cárteles del narcotráfico ejercen el control del país y al afirmar que la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta esa situación con temor.
Las declaraciones se producen en medio de una etapa de tensiones diplomáticas entre ambas naciones por temas relacionados con el combate al crimen organizado, el tráfico de drogas y la seguridad fronteriza.
De acuerdo con información publicada por Infobae, Trump sostuvo que las autoridades estadounidenses han logrado reducir en 60 por ciento el tráfico de drogas por una de las rutas que vigilan actualmente y adelantó que su administración concentrará nuevos esfuerzos en los corredores terrestres que atraviesan territorio mexicano para frenar el flujo de narcóticos hacia Estados Unidos.
Durante sus declaraciones, el mandatario republicano insistió en una postura que ha mantenido desde el inicio de su segundo mandato presidencial: “México ha perdido el control de su país” y son las organizaciones criminales quienes ejercen el poder efectivo en amplias regiones del territorio nacional. “Los cárteles dirigen México, y es triste”, expresó al referirse a la situación de seguridad en el país vecino.
Trump también se pronunció sobre la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como “una mujer muy buena”, aunque añadió que es “una mujer muy asustada” frente a la capacidad operativa y la influencia de los grupos del narcotráfico.
El mandatario estadounidense reiteró además que, desde su perspectiva, los cárteles de la droga están totalmente al mando de México, reforzando una narrativa que ha utilizado en diversos eventos públicos y foros internacionales.
Las declaraciones forman parte de una estrategia discursiva que ha cobrado fuerza a lo largo de 2026. En distintos momentos, Trump ha vinculado directamente el tráfico de drogas hacia Estados Unidos con las condiciones de seguridad en México y ha planteado la posibilidad de acciones más contundentes para enfrentar a las organizaciones criminales. Entre ellas, ha mencionado en varias ocasiones el envío de tropas estadounidenses para combatir a los cárteles, una propuesta que ha sido rechazada por el gobierno mexicano.
La administración de Claudia Sheinbaum ha respondido reiteradamente a estos planteamientos subrayando que México mantiene una estrategia propia de combate al crimen organizado y que la cooperación bilateral con Washington se desarrolla bajo principios de respeto mutuo y soberanía nacional. La mandataria ha insistido en que una intervención militar extranjera no forma parte de las alternativas contempladas por su gobierno.
El intercambio de posturas ocurre en un contexto de creciente presión diplomática. En meses recientes, Washington ha impulsado medidas que incluyen la designación de diversos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, además de advertencias públicas sobre posibles acciones unilaterales si considera insuficientes los esfuerzos mexicanos para combatir el narcotráfico. Estas decisiones han generado preocupación dentro del gobierno mexicano y han elevado el nivel de tensión en la relación bilateral.
Otro elemento que ha contribuido al clima de fricción son las alertas de viaje emitidas por el Departamento de Estado estadounidense para distintas entidades mexicanas. Algunas de estas recomendaciones incorporaron referencias al riesgo de terrorismo en el contexto de la organización de la Copa Mundial de Futbol 2026, una decisión que provocó cuestionamientos por parte de autoridades mexicanas debido a sus posibles efectos en la percepción internacional sobre la seguridad del país.
Las declaraciones de Trump coincidieron además con actividades desarrolladas en el marco del G7 celebrado en París. Durante el foro denominado “No al financiamiento del terrorismo”, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sostuvo que las organizaciones criminales transnacionales operan mediante complejas redes financieras y representan amenazas que trascienden las fronteras nacionales.
En ese contexto, funcionarios estadounidenses establecieron comparaciones entre agrupaciones criminales mexicanas y organizaciones consideradas terroristas por Washington, una postura que fortalece la estrategia impulsada por la administración Trump para tratar a los cárteles como amenazas de alcance internacional.
Dicho enfoque ha incrementado la presión sobre México, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum continúa defendiendo la cooperación bilateral en seguridad sin renunciar a los principios de soberanía y autodeterminación nacional.
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