Ciudad de México, 17/06/26 (Más).- La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, denunció haber sido víctima de una nueva agresión junto con integrantes de su equipo de trabajo durante un operativo de supervisión de permisos para comercio ambulante realizado en la Zona Rosa, uno de los principales corredores comerciales y turísticos de la capital del país.
La funcionaria aseguró que el ataque fue coordinado y dejó a varios colaboradores lesionados.
De acuerdo con información publicada por El País, los hechos ocurrieron la noche del martes cuando personal de la alcaldía acudió a la zona para realizar notificaciones relacionadas con la regulación del comercio en la vía pública.
En redes sociales, Rojo de la Vega difundió videos en los que se observa a un grupo de personas confrontando a funcionarios y posteriormente persiguiéndolos con objetos que aparentan ser palos.
La alcaldesa afirmó que el grupo fue emboscado mientras realizaba labores institucionales. Más tarde compartió una fotografía en la que mostró un hematoma en el rostro como evidencia de las agresiones sufridas. También denunció que algunos de sus colaboradores resultaron con lesiones de consideración durante el incidente.
Tras los hechos, Rojo de la Vega acudió junto con miembros de su equipo a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para presentar las denuncias correspondientes.
En un mensaje difundido posteriormente, relató que los agresores utilizaron palos, piedras y armas blancas, además de que presuntamente despojaron de teléfonos celulares a algunas de las víctimas.
La funcionaria sostuvo que la visita a la Zona Rosa se realizó de manera pacífica y con el objetivo de dialogar con comerciantes y efectuar notificaciones relacionadas con el crecimiento del comercio ambulante en el área. Según explicó, la agresión ocurrió sin que existiera una confrontación previa que justificara los hechos.
Rojo de la Vega rechazó además la versión inicial emitida por autoridades de seguridad, que calificaron el incidente como una riña.
La alcaldesa aseguró que no se trató de un enfrentamiento entre grupos, sino de una agresión organizada contra servidores públicos que se encontraban desempeñando sus funciones. “No estuvimos ni un minuto cuando nos empezaron a agarrar a palazos, piedras, armas blancas, golpes, gritos, se quedaron con celulares”, declaró.
La alcaldesa responsabilizó públicamente a la diputada local Diana Sánchez Barrios, integrante de Morena y figura vinculada históricamente a organizaciones de comerciantes ambulantes en el centro de la capital.
Rojo de la Vega señaló que existen personas relacionadas con la legisladora entre quienes participaron en la agresión y aseguró contar con elementos para identificarlos.
Asimismo, acusó que algunas estructuras ligadas al comercio informal operan mediante cobros a vendedores y que existen actividades ilícitas asociadas a esos espacios.
Sánchez Barrios no ha respondido de forma directa a las acusaciones. Sin embargo, compartió en la red social X una publicación en tono de burla hacia los señalamientos de la alcaldesa, sugiriendo que los hechos corresponderían a un “montaje”.
El episodio se desarrolla en un contexto de intensa disputa política por el control de la alcaldía Cuauhtémoc, considerada una de las demarcaciones con mayor relevancia económica y electoral de la Ciudad de México.
Rojo de la Vega, quien llegó al cargo impulsada por la coalición integrada por PAN, PRI y PRD, es vista como una de las principales figuras de oposición en la capital y mantiene aspiraciones políticas rumbo a los comicios de 2027.
La alcaldesa recordó además que durante el proceso electoral que la llevó al gobierno de Cuauhtémoc fue víctima de un atentado, cuya autenticidad fue cuestionada por integrantes del oficialismo. En esta ocasión, insistió en que existen pruebas sobre la identidad de algunos agresores y difundió imágenes que, según su versión, muestran la presencia de personas cercanas a Sánchez Barrios durante los hechos.
Rojo de la Vega también reveló que antes de acudir a la Zona Rosa solicitó apoyo de seguridad al secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez. De acuerdo con capturas de mensajes compartidas por la propia alcaldesa, el funcionario le indicó que debía canalizar dicha petición a través del secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto.
La funcionaria sostuvo que había advertido previamente sobre los riesgos de la diligencia y exigió una investigación para esclarecer responsabilidades por la agresión.
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