Desde 2015 plantean ruta troncal y nada
Por Héctor García Álvarez
Saltillo, Coahuila. 14/04/25 (Más).- Desde 2015 el municipio de Saltillo ha intentado consolidar un sistema de transporte público moderno a través de la creación de una ruta troncal denominada “Corredor Centro de Gobierno – Centro Histórico”. Sin embargo, a casi una década de haberse iniciado los estudios técnicos y propuestas, el proyecto no ha logrado materializarse.
En diciembre de 2015, el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) y el Instituto Municipal del Transporte (IMT), con apoyo de la consultora IDOM, presentaron un ambicioso estudio de 107 páginas que sentó las bases para la reestructuración del transporte urbano en Saltillo. El plan fue parte del “Plan Estratégico de Corredores Principales y Rutas Auxiliares” del entonces Plan Municipal de Desarrollo 2014-2017.
El proyecto contemplaba la creación de un Sistema Integrado de Transporte (SIT), inspirado en modelos como el Optibús de León y el Metrobús de la Ciudad de México. Para ello, se propuso establecer un fideicomiso privado para el manejo de ingresos, integrar a los concesionarios actuales en una sola empresa de transporte, profesionalizar la operación y transformar el marco institucional y normativo.
El corredor piloto, planeado sobre el bulevar Fundadores, buscaría conectar la zona oriente con el centro de la ciudad, reorganizando las rutas existentes y creando líneas alimentadoras para mejorar la cobertura. Se estimaba que el área tenía una demanda de cerca de 40 mil pasajeros diarios, lo que justificaba la inversión.
El plan se estancó en el terreno normativo, político y operativo. La falta de voluntad política, sumada a la complejidad del modelo de hombre-camión, la resistencia de los concesionarios a integrarse y un marco legal ambiguo, impidieron avanzar.
Aunque la Ley de Transporte del Estado de Coahuila delega a los municipios la planeación y operación del servicio, también abre espacio a decisiones discrecionales y carentes de criterios técnicos claros.
El informe advirtió desde el inicio que el sistema de transporte saltillense se encontraba en una crisis: baja competitividad, escasa rentabilidad, unidades deterioradas y un esquema obsoleto. A pesar de ello, en los años posteriores no se concretaron los pasos necesarios para la implementación.
Actualmente, el sistema de transporte público en Saltillo sigue operando bajo esquemas fragmentados, con concesiones individuales y sin un ente regulador fuerte. La ruta troncal sigue siendo una promesa inconclusa, mientras los usuarios padecen las consecuencias de un servicio deficiente.