Los gobiernos de Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas anunciaron que no cumplirán con la entrega de agua a EU del Tratado de 1944,
Ciudad de México, 15/04/25 (Más).- Los gobiernos de Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas anunciaron que no entregarán agua a Estados Unidos en el contexto del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, argumentando que existe un riesgo real de desabasto para la población de sus respectivas entidades.
La decisión fue comunicada por las administraciones de María Eugenia Campos, Manolo Jiménez y Américo Villarreal, quienes señalaron que priorizarán el acceso al recurso para los habitantes del norte del país.
Según declaraciones difundidas por el diario Milenio, los gobernadores de extracción panista y priista expusieron distintas razones técnicas y operativas para justificar la negativa.
En el caso de Tamaulipas, el secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, calificó la solicitud del gobierno de Estados Unidos como un cobro fuera de tiempo y cuestionó la pertinencia de exigir el cumplimiento de la entrega de agua justo antes del inicio de la temporada de huracanes.
“No le encuentro, desde el punto de vista que establece el acuerdo –que es la norma que rige el tema hidráulico en la cuenca de los ríos Bravo, Tijuana y Colorado–, el porqué en este momento se quiere cerrar una contabilidad que está dispuesta hasta el 24 de octubre”, indicó.
En Coahuila, el gobernador Manolo Jiménez Salinas advirtió sobre una “extracción extraordinaria” del recurso en la presa La Amistad, localizada en el municipio de Ciudad Acuña, lo cual, aseguró, representa un riesgo para el abasto en municipios como Acuña y Piedras Negras.
“Esta operación de sacarle agua de más a la presa, de la que normalmente se extrae, pone en riesgo el agua de los habitantes de (Ciudad) Acuña y de Piedras Negras. Porque esta agua la avientan al río (Bravo) y de ahí es de donde se abastece también a otros municipios”, señaló el mandatario estatal.
Jiménez Salinas afirmó que se ha puesto en contacto con el titular de la Secretaría de Agricultura, Julio Berdegué, y con la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, para buscar una solución al conflicto.
Por su parte, el alcalde de Ciudad Acuña, Emilio de Hoyos, solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para suspender dichas acciones y propuso la instalación urgente de una mesa interinstitucional que incluya a los tres niveles de gobierno, expertos en manejo de agua, productores, sociedad civil y organismos internacionales.
En Chihuahua, la gobernadora María Eugenia Campos declaró que su administración no puede cumplir con el tratado internacional mientras no se garantice primero el suministro de agua para los chihuahuenses.
“No se puede asumir el compromiso internacional cuando ni siquiera se tiene el recurso para la gente”, expresó la mandataria, quien también mencionó que el sector agrícola oriental será una prioridad en la distribución del líquido.
El gobierno federal respondió este lunes mediante declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien desmintió que existiera un desacuerdo con los mandatarios estatales. “Es falso que se está ‘cediendo de más’ o que no hay acuerdo con los gobernadores. Hoy todavía hay reuniones con el gobernador de Coahuila (Manolo Jiménez). En la tarde con la gobernadora de Chihuahua (María Eugenia Campos). Es parte de la relación binacional que hay con los Estados Unidos”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia matutina.
En su intervención, el secretario Quiroga de Tamaulipas explicó también la lógica del sistema de almacenamiento y distribución en la región fronteriza. Señaló que tanto el estado como Texas dependen de los escurrimientos que alimentan las presas internacionales La Amistad y Falcón, las cuales, afirmó, actualmente se encuentran en niveles bajos.
“Nosotros, al igual que los texanos, vivimos de los escurrimientos de estos ríos que se almacenan en dos presas internacionales, La Amistad y Falcón, que ahorita tienen muy poca agua para lo que necesitamos los tamaulipecos”, puntualizó.
La controversia se da en el contexto de presiones diplomáticas desde Washington, encabezadas por el presidente Donald Trump, quien ha señalado presuntas irregularidades por parte de México en el cumplimiento del tratado. La administración estadounidense sostiene que el país ha incumplido su obligación de entregar agua a agricultores de Texas, argumento que las autoridades mexicanas han rechazado por considerarlo impreciso y fuera de tiempo conforme al calendario estipulado en el acuerdo.
No se ha informado de medidas bilaterales concretas para resolver la disputa. El gobierno federal continúa en diálogo con los estados involucrados, mientras las administraciones estatales mantienen su postura de priorizar el uso doméstico y agrícola del agua ante los niveles actuales de almacenamiento en las principales presas del norte del país.
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