Ciudad de México, 10/09/26 (Más).- El senador de Morena Luis Fernando Salazar Fernández ofreció una disculpa por la forma en que se expresó contra un comunicador de Televisa, pero mantuvo abierta la posibilidad de recurrir a la vía legal al considerar que existen mecanismos para actuar cuando una persona estima que su reputación ha sido dañada por información que considera falsa o insuficientemente sustentada.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, el legislador abordó la controversia mediante un comunicado dirigido a la opinión pública, publicaciones en sus redes sociales y una entrevista con la periodista Ale Salazar, en las que reconoció que su mensaje original podía interpretarse como una amenaza debido a que no explicó con claridad a qué se refería.
Salazar admitió que la manera en que formuló su expresión fue incorrecta y sostuvo que asume la responsabilidad por sus palabras.
“Entiendo perfectamente que una frase como esa, dicha sin ningún contexto, puede interpretarse de una manera muy distinta a lo que yo tenía en mente”, señaló al explicar que su intención, según su versión, estaba relacionada con la posibilidad de acudir a instancias legales.
El senador justificó que el origen de su reacción fue la defensa de Julieta Ramírez, senadora de Morena y aspirante a la gubernatura de Baja California, luego de la difusión de un trabajo periodístico que, a juicio de Salazar, no presentaba elementos suficientemente sólidos para respaldar los señalamientos realizados.
Según el legislador, el reportaje habría utilizado un documento con inconsistencias para formular acusaciones delicadas relacionadas con supuestos vínculos con el crimen organizado y posibles afectaciones a la soberanía nacional.
Salazar argumentó que señalamientos de esa naturaleza requieren un nivel elevado de comprobación debido a las consecuencias que pueden generar sobre las personas involucradas.
“Acusar públicamente a una persona de tener relaciones con el crimen organizado (…) no es un señalamiento menor: afecta reputaciones, familias y entornos completos, y por eso creo que exige información sólida y plenamente verificada”, puntualizó el senador al defender su inconformidad con el contenido periodístico.
Aunque reconoció que la expresión utilizada inicialmente fue inapropiada, Salazar no retiró su postura respecto a la posibilidad de emprender acciones legales y explicó que acudir a tribunales cuando considera que existe una afectación a la reputación forma parte de la manera en que ha enfrentado anteriormente acusaciones que, desde su perspectiva, carecen de sustento.
Como ejemplo, recordó que semanas atrás presentó en Coahuila una denuncia penal y una demanda civil contra un medio digital que lo relacionó presuntamente con el crimen organizado. Con ese antecedente, buscó reforzar su argumento de que sus declaraciones se referían a procedimientos institucionales y no a una acción de carácter personal contra periodistas.
Salazar también reiteró en redes sociales que su reacción estaba vinculada con lo que calificó como un hostigamiento sistemático contra Julieta Ramírez. Paralelamente, afirmó respetar tanto la libertad de expresión como el ejercicio periodístico, aunque sostuvo que esos derechos no deben utilizarse, a su juicio, para difundir acusaciones que considere falsas.
En ese sentido, el senador mantuvo una línea crítica hacia el trabajo periodístico que detonó la controversia y sostuvo: “Las acusaciones falsas no deben ser confundidas con el ejercicio periodístico. El debate público debe basarse en la verdad y no en la difamación”.
Con ello dejó claro que, pese a disculparse por la forma de su mensaje, no modificó su posición de fondo respecto a la información difundida.
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