Cuando propone que el municipio adquiera de forma gradual acciones de Agsal, Karla Daniela Ramos Macías recibe burlas y desdén. La representante de Morena señala que el agua no es un tema de risa
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 08/10/2025 (Más).- La regidora Karla Daniela Ramos Macías denunció que durante la sesión de Cabildo del pasado 29 de septiembre fue objeto de burlas por parte de algunos integrantes del Ayuntamiento de Saltillo, luego de presentar una propuesta para que el municipio adquiera de manera gradual más acciones de la empresa Aguas de Saltillo (Agsal).
La funcionaria explicó que su planteamiento tenía como objetivo recuperar la soberanía hídrica de la ciudad y evitar que, en 2034, el gobierno local enfrente una fuerte carga económica al tener que comprar el total de las acciones una vez que concluya la sociedad con el sector privado.
Ramos Macías, regidora por Morena, difundió en sus redes sociales un video en el que denunció el trato recibido durante la sesión, donde se observa la falta de respeto hacia su participación y hacia el tema que expuso. “Propusimos que se fueran adquiriendo poco a poco las acciones para no descapitalizar el municipio en el futuro, pero se burlaron de la propuesta, no la tomaron en serio”, expresó en entrevista.
Durante la misma sesión, tras presentar su propuesta, Karla Daniela Ramos Macías fue respaldada por Mitchell Márquez de Luna, regidor por Movimiento Ciudadano, quien tomó la palabra para apoyar la iniciativa. Mientras lo hacía, se escucharon murmullos y risas entre otros integrantes del Cabildo. En una grabación incluso se alcanza a oír la frase: “Tenemos una sesión bastante larga, vamos a darle”, aunque no se distingue con claridad quién la pronunció.
Ante ello, Ramos Macías volvió a tomar la palabra para expresar su molestia por el trato recibido: “Alcalde, compañeros, no es un tema de risa, no sé por qué se ríen, es un tema importante, el agua es un líquido vital y que en Saltillo esté la situación como está, no podemos nosotros, como autoridades, estarnos riendo de este tema. La mayoría el día de hoy va a rechazar esta propuesta como ya lo hicieron en la comisión, yo levanto la voz por las miles de voces saltillenses que exigen un sistema de agua eficiente”.
Otro regidor intervino para oponerse a la propuesta y dijo: “Se estudió mucho esa propuesta, en comprar acciones no hay un beneficio para los saltillenses, en beneficio de las necesidades de la gente de Saltillo de agua siguen sin estar satisfechas, creo yo que tenemos una de las mejores empresas a nivel país”.
La opinión generalizada entre los integrantes del Cabildo, incluido el alcalde Javier Díaz González, fue que no es necesario que el Municipio adquiera más acciones de Agsal. Finalmente, la propuesta fue rechazada por mayoría.
En entrevista posterior, Ramos Macías aseguró que no recibió disculpas por el trato que se le dio y explicó que el contrato de asociación entre el municipio y la empresa privada establece la obligación del Ayuntamiento de adquirir la totalidad de las acciones al finalizar el periodo contractual, el cual, en 2023, fue extendido por siete años y medio más, por lo que Agsal continuará operando hasta 2034. “Si no actuamos con tiempo, el municipio tendrá que desembolsar una cantidad millonaria dentro de nueve años”, advirtió la regidora.
Aguas de Saltillo fue constituida en 2001 como una sociedad mixta entre el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) y la empresa española Interagbar de México, parte de Aguas de Barcelona. En ese momento, Simas poseía el 51% de las acciones y la empresa privada el 49%. Con el paso del tiempo, el municipio recompró una pequeña parte de las acciones, modificando ligeramente esa proporción.
Actualmente, las acciones de Aguas de Saltillo están principalmente en manos de dos entidades: Simas, con el 55%, y Suez Concesiones México —antes Interagbar— con el 45% restante. Pese a que el municipio conserva la mayoría accionaria, Ramos Macías consideró que no se está aprovechando esa posición para fortalecer el control público del agua. “El contrato permite comprar más acciones antes del vencimiento, pero no hay voluntad política. Si seguimos así, en 2034 el municipio tendrá que pagar una cifra millonaria”, sostuvo.
Según la regidora, el municipio recibe alrededor de 55 millones de pesos anuales en dividendos provenientes de la empresa, recursos que podrían utilizarse para la adquisición gradual de más acciones. “Nos dijeron que no hay dinero, pero sí lo hay. El alcalde ha dicho que esos dividendos se usarán para obras hidráulicas; propusimos que se inviertan en capital social, pero simplemente rechazaron la idea”, afirmó.
Agregó que su propuesta fue discutida durante varios meses en mesas de trabajo antes de ser llevada a votación en Cabildo, pero finalmente fue desechada por mayoría. “Presentaron incluso un dictamen erróneo, lo bajaron y lo volvieron a subir. Aun así, decidieron desecharlo. No quisieron ver las consecuencias a largo plazo o quizá ya planean extender el contrato otra vez”, comentó.
Ramos Macías reiteró que el tema no podrá ser retomado oficialmente en Cabildo sino hasta dentro de un año, aunque insistirá en mantener el diálogo con el alcalde y con la empresa para defender lo que considera un asunto de interés ciudadano. “No fue una ocurrencia, está en el contrato. Lo que pedimos era responsabilidad y previsión, no improvisación”, concluyó.
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