Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 06/07/2026 (Más).- En Saltillo continúa operando una capilla vinculada a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, grupo que recientemente fue objeto de un decreto del Vaticano tras la ordenación de cuatro obispos sin autorización pontificia.
El obispo de Saltillo, monseñor Hilario González García, confirmó que en la ciudad existe presencia de este movimiento y exhortó a los fieles que acuden a sus celebraciones a definir si permanecerán en comunión con la Iglesia Católica.
Explicó que la capilla realiza celebraciones aproximadamente una vez al mes y precisó que los sacerdotes que ofician en ese lugar no residen en Coahuila, sino que provienen de otras entidades. Indicó que el sitio se ubica en la calle Bravo, en la capital del estado.
“Hay que definirse. O perteneces aquí o perteneces allá”, expresó el prelado al referirse a los católicos que acostumbraban a asistir tanto a celebraciones de la Iglesia Católica como a las de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, luego de que el Vaticano oficializara las consecuencias canónicas derivadas de las recientes ordenaciones episcopales realizadas sin mandato del papa.
Monseñor Hilario explicó que el conflicto entre Roma y la Fraternidad no se limita al uso de la misa en latín, sino que tiene como origen diferencias doctrinales relacionadas con la autoridad del papa y la aceptación de las enseñanzas del Concilio Vaticano II.
Recordó que durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI existieron esfuerzos para alcanzar una reconciliación y restablecer la plena comunión.
“No es solamente la misa en latín o la misa tradicional, sino el magisterio de la Iglesia y el poner en duda la autoridad del papa, el Obispo de Roma”, señaló el obispo al explicar las razones que, desde la perspectiva de la Iglesia Católica, mantienen la separación con ese grupo religioso.
Asimismo, indicó que la decisión de ordenar cuatro nuevos obispos sin autorización pontificia representó un nuevo acto de desobediencia que activó la sanción prevista por el derecho canónico.
Añadió que, tras ese hecho, el Vaticano emitió el decreto que formaliza la situación y establece sus alcances para los integrantes de la fraternidad y quienes decidan adherirse a ella.
“Con este tiempo que se levantó la excomunión y que hubo diálogos había esta ambigüedad. Ahora con esta desobediencia explícita, pues ya vuelven otra vez a la situación anterior”, explicó el prelado al referirse al proceso de diálogo que existió en años anteriores y a las consecuencias de las recientes ordenaciones episcopales.
Al ser cuestionado sobre la situación de quienes continúan asistiendo a esa capilla en Saltillo, reiteró que la decisión corresponde a cada fiel, aunque insistió en que deben definir si permanecen en comunión con la Iglesia Católica o si optan por integrarse al movimiento lefebvriano.
“La invitación es a definirse; o perteneces aquí o perteneces allá”.
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