Ciudad de México, 11 dic (EFE).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se abstuvo de nuevo este jueves de ofrecer comentarios sobre la condecoración de la opositora venezolana, María Corina Machado, con el Premio Nobel de la Paz y su complejo viaje para llegar a Oslo, a la vez que reafirmó su posición de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
“La última vez dije: ‘Sin comentarios y sigo diciendo sin comentarios’. Es muy importante decir que México siempre va a defender la autodeterminación de los pueblos, la no invasión, la no injerencia”, señaló la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Además, recordó que ante la situación que está viviendo Venezuela, la opinión del Gobierno mexicano siempre va ser la misma, la de no intervención y de utilizar el diálogo para poder resolver cualquier conflicto.
Sheinbaum respondió así al galardón y la odisea realizada por Machado para aterrizar en Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz, la cual comenzó el martes con la salida de su país por vía marítima hacia Curazao, según hipótesis de analistas, y se completó con un largo viaje en avión de casi 9,000 kilómetros a la capital noruega, con escala en Estados Unidos.

A su llegada, la líder opositora venezolana salió al balcón del Grand Hotel de Oslo tras llegar a la capital noruega, desde donde saludó ya de madrugada visiblemente cansada pero sonriente a sus seguidores y cantó el himno de su país con la mano en el pecho.
María Corina Machado no estuvo presente en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, por lo que su hija, Ana Corina Sosa Machado, fue quien recibió el galardón en su nombre. Aunque Machado había viajado hacia Oslo para asistir al acto, no logró llegar a tiempo debido a complicaciones logísticas vinculadas a su salida de Venezuela.

Machado ha denunciado durante mucho tiempo al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, como criminal y ha llamado a los venezolanos a unirse para derrocarlo.
“El gobierno venezolano dice que soy terrorista y que tengo que pasar el resto de mi vida en la cárcel, y me buscan”, aseguró.
Machado, de 58 años, dedicó su Nobel de la Paz a todo el pueblo de Venezuela y a los héroes que, aseguró, luchan por la libertad de su país, así como a los líderes del mundo que la apoyaron, en un discurso leído por su hija, Ana Corina Sosa, que recogió el galardón en su nombre.
El Comité Nobel noruego, con sede en Oslo, anunció en octubre que fue seleccionada por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia.
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