Ya no bastan las fortalezas en empleo y seguridad ante retroceso en crecimiento, innovación y desarrollo urbano. Rebasan a la ciudad Querétaro, Guadalajara y Hermosillo
Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila, 03/06/26 (Más).- Las conocidas fortalezas de Saltillo en lo laboral y seguridad ya no le alcanzaron para mantenerse en la punta y perdió el liderazgo nacional que mantenía en el índice de competitividad urbana (ICU) del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El desplazamiento se dio tanto por el deterioro de diversos indicadores económicos como al mejor desempeño de ciudades como Querétaro, Guadalajara y Hermosillo, según se desprende del análisis del propio estudio.
Entre los indicadores económicos malogrados se puede observar un menor crecimiento del producto interno bruto (PIB), una caída del mercado hipotecario acompañada de menos viviendas verticales nuevas, un aumento de la brecha de ingresos entre hombres y mujeres, un incremento en las jornadas laborales superiores a 48 horas semanales, una menor proporción de empresas medianas y grandes, un ligero aumento en la tasa de homicidios y una cifra de ocupación hotelera que no fue reportada, entre otros factores identificados por el IMCO.
De acuerdo con los datos del índice 2026, Saltillo registró una caída en su crecimiento económico, que pasó de 2.8 a 0.7 por ciento, mientras que el indicador de mercado hipotecario descendió de 28.1 a 23.2 créditos por cada mil adultos.
Asimismo, la proporción de vivienda vertical nueva disminuyó de 15.9 a 7 por ciento y el número de patentes registradas pasó de 4.6 a 2.7 por cada 100 mil habitantes económicamente activos, reflejando un menor dinamismo en aspectos relacionados con innovación y desarrollo económico.
El estudio también muestra retrocesos en variables laborales y sociales. La brecha salarial de género aumentó de 17 a 20.4 por ciento, mientras que la proporción de trabajadores con jornadas superiores a 48 horas semanales creció de 22.9 a 25.5 por ciento. Además, la participación de empresas con más de 50 empleados se redujo de 2.6 a 2.2 por ciento.
En materia de seguridad, aunque Saltillo continúa figurando entre las ciudades más seguras del país y ocupa el segundo lugar nacional en el subíndice de Estado de Derecho, algunos indicadores mostraron deterioro. La tasa de homicidios pasó de 2.9 a 3.2 casos por cada 100 mil habitantes y la percepción de seguridad de la población descendió de 74.4 a 53.3 por ciento.
A estos factores se sumó una modificación en el entorno competitivo.
Hermosillo se incorporó al grupo de ciudades con más de un millón de habitantes y logró colocarse en el tercer lugar nacional, por encima de Saltillo. Paralelamente, Querétaro y Guadalajara registraron mejores resultados en diversos indicadores vinculados con innovación, economía, infraestructura, mercado laboral, medio ambiente y capacidad gubernamental.
La principal diferencia se encuentra en el subíndice de innovación y economía. Mientras Querétaro, Guadalajara y Hermosillo ocuparon los tres primeros lugares nacionales en ese rubro, Saltillo se ubicó en la posición 18.
Pese al descenso en la clasificación general, el estudio también identifica fortalezas importantes para Saltillo. La ciudad mantiene la tasa de informalidad laboral más baja del país, uno de los niveles más altos de productividad por trabajador, una sólida infraestructura urbana y uno de los mejores desempeños nacionales en materia de seguridad y Estado de Derecho.
Los resultados sugieren que Saltillo no perdió posiciones por un deterioro generalizado de sus condiciones de competitividad, sino porque sus fortalezas tradicionales en empleo, productividad y seguridad ya no fueron suficientes para compensar el menor desempeño en indicadores asociados al crecimiento económico, la innovación y el desarrollo urbano de largo plazo, rubros en los que sus principales competidores avanzaron con mayor rapidez.
La comparación general por subíndices confirma esa lectura. Aunque Saltillo superó a las otras tres ciudades en Estado de Derecho y tuvo una buena posición en infraestructura y mercado de trabajo, quedó muy rezagado en innovación y economía, que fue el capítulo donde se concentró la mayor diferencia frente a Querétaro, Guadalajara y Hermosillo.
Con estos datos, el descenso de Saltillo no se explica por una pérdida generalizada de competitividad, sino por una pérdida de ventaja relativa. Mientras la capital coahuilense conservó buenas posiciones en seguridad, infraestructura y empleo, sus competidores se colocaron por encima en los indicadores económicos y de innovación que terminaron definiendo el orden final del índice.

Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
