Guadalajara, Jalisco, 19/10/26 (Más).- Ciudadanos y colectivos realizaron este domingo una segunda megamarcha en Guadalajara para exigir agua de calidad en la Zona Metropolitana y reclamar justicia por las agresiones y detenciones registradas durante la protesta del 11 de octubre. La movilización estuvo marcada por el lanzamiento de petardos, señalamientos sobre la presencia de grupos encapuchados y la decisión de los organizadores de cancelar el recorrido para evitar enfrentamientos.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, denunció la presunta participación de un grupo de alrededor de 300 personas al que identificó como un “bloque negro”, al que atribuyó daños en edificios públicos, incendios en las puertas del Congreso estatal y del Poder Judicial, así como ataques contra elementos policiales.
La concentración comenzó alrededor de las 11:00 horas en el Parque Revolución, conocido como Parque Rojo, desde donde los participantes tenían previsto avanzar hacia el Palacio de Gobierno. Durante la protesta, los asistentes exhibieron botellas con agua sucia para mostrar las condiciones del suministro que reciben en sus hogares y exigir medidas para garantizar su calidad.
Sin embargo, el lanzamiento de petardos y la presencia de personas con el rostro cubierto y vestimenta negra generaron inconformidad entre los participantes. De acuerdo con los reportes sobre la movilización, algunos ciudadanos se negaron a continuar el recorrido mientras esos grupos permanecieran dentro del contingente.
Entre las consignas que se escucharon durante la concentración estuvo “Queremos agua, no provocadores”, con la que los asistentes exigieron que la protesta se desarrollara sin violencia. Ante el riesgo de enfrentamientos, los organizadores anunciaron la cancelación de la marcha y decidieron permanecer en el Parque Rojo.
Los convocantes señalaron que la presencia de personas con palos, piedras y martillos comprometía la seguridad de quienes acudieron a manifestarse. Algunos organizadores acusaron al gobierno estatal de enviar grupos de choque para reprimir la movilización, aunque esa versión fue presentada como un señalamiento de los participantes y no como un hecho acreditado.
Por su parte, Lemus informó a través de su cuenta en la red social X que un grupo de manifestantes presuntamente lanzó explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial, lo que habría provocado incendios. El gobernador sostuvo que elementos policiales intervinieron para controlar las llamas y atender los incidentes registrados en las inmediaciones de los edificios públicos.
El mandatario también reportó la detención de cinco personas que viajaban en una camioneta con reporte de robo, en cuyo interior, según su versión, fueron encontrados bidones con gasolina. A esas personas se les señaló presuntamente de participar en los incendios de las puertas del Congreso y del Poder Judicial; sin embargo, los señalamientos deberán ser esclarecidos por las autoridades correspondientes.
En sus mensajes, el gobernador distinguió entre las familias y ciudadanos que acudieron a exigir agua de calidad y quienes, según afirmó, participaron en actos violentos. También aseguró que, hasta la tarde del domingo, continuaban los ataques de un grupo de manifestantes contra el Palacio de Gobierno y llamó a mantener la movilización dentro de los cauces pacíficos.
La segunda protesta se produjo una semana después de la movilización del 11 de octubre, cuando alrededor de 10 mil personas salieron a las calles de Guadalajara para denunciar problemas en el suministro de agua en la Zona Metropolitana. En aquella ocasión, la manifestación comenzó de manera pacífica, pero posteriormente se registraron enfrentamientos cerca de Casa Jalisco.
Durante esos incidentes, elementos policiales utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a los manifestantes. También se documentaron detenciones y agresiones contra participantes y periodistas que cubrían los acontecimientos, hechos que generaron nuevas exigencias de esclarecimiento y revisión de la actuación de los cuerpos de seguridad.
Lemus atribuyó los enfrentamientos de la primera movilización a la presunta intervención de un grupo de choque y pidió investigar tanto los actos violentos como los posibles abusos policiales. Las demandas de los manifestantes para obtener agua de mejor calidad y esclarecer las agresiones se mantuvieron entre los principales motivos de la segunda convocatoria.
La crisis del suministro de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara ha generado inconformidad entre habitantes que exigen información sobre la calidad del líquido que llega a sus viviendas, así como acciones para garantizar que sea apto para su uso. Durante la movilización del domingo, las botellas con agua sucia se utilizaron como muestra de las condiciones denunciadas por los participantes.
Aunque los organizadores optaron por suspender el recorrido para reducir el riesgo de enfrentamientos, la concentración continuó en el Parque Revolución. La jornada dejó nuevos señalamientos entre manifestantes y autoridades sobre la actuación de grupos violentos, mientras las exigencias relacionadas con el abastecimiento y la calidad del agua permanecieron como eje de la protesta.
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