Ciudad de México, 20/10/26 (Más).- México y Estados Unidos están cerca de alcanzar un acuerdo comercial para reducir los aranceles que afectan a las industrias automotriz, del acero y del aluminio, informaron los presidentes Claudia Sheinbaum y Donald Trump, en medio de las negociaciones bilaterales para resolver las diferencias económicas entre ambos países.
De acuerdo con información publicada por EFE e Infobae, Sheinbaum afirmó este martes que las conversaciones con el gobierno estadounidense registran avances importantes, aunque todavía existen puntos pendientes para concretar un entendimiento. La mandataria señaló que el objetivo de México es reducir al máximo las tarifas vigentes sobre esos sectores y evitar la imposición de nuevos aranceles.
“Todavía no llegamos al acuerdo final, pero se ha avanzado bastante”, sostuvo la presidenta durante su conferencia de prensa matutina, en la que evitó establecer un porcentaje de avance de las negociaciones y reconoció que aún existen diferencias sobre algunas de las condiciones planteadas por Washington.
Las declaraciones de Sheinbaum se produjeron un día después de que Trump asegurara, durante un mitin político realizado el lunes 19 de octubre en Kansas, que ambos países están próximos a cerrar un acuerdo comercial que calificó de “grandioso”. El mandatario estadounidense sostuvo que el entendimiento permitiría reducir considerablemente el déficit comercial de su país con México.
Trump afirmó que Estados Unidos registra un saldo comercial desfavorable de alrededor de 150 mil millones de dólares en el intercambio con México e incluso planteó la posibilidad de reducir esa cifra a cero. Sin embargo, no presentó detalles sobre las condiciones específicas del eventual acuerdo ni precisó cuáles serían los mecanismos para alcanzar ese objetivo.
Sheinbaum explicó que el gobierno estadounidense ha planteado propuestas para disminuir los aranceles a cambio de determinadas solicitudes a México. No obstante, indicó que ambos gobiernos todavía deben resolver diferencias sobre esas condiciones, sin detallar cuáles son los puntos que permanecen en discusión.
La presidenta sostuvo que su administración mantiene disposición para alcanzar un acuerdo que beneficie a las dos economías, pero advirtió que México no aceptará compromisos contrarios a la Constitución y las leyes nacionales, ni medidas que perjudiquen la actividad económica o el empleo. También destacó que existe comunicación entre los equipos de ambos gobiernos y una actitud favorable de Washington para continuar las conversaciones.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, había señalado el lunes que México espera recibir antes de que concluya 2026 una respuesta favorable de Estados Unidos a su solicitud de reducir los aranceles aplicados al acero, el aluminio y los vehículos. Estos sectores se encuentran entre los principales asuntos de la agenda económica bilateral.
Las negociaciones ocurren en un periodo de tensiones comerciales entre los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyos gobiernos mantienen conversaciones para atender las diferencias arancelarias y definir las condiciones del intercambio regional. La industria automotriz tiene especial relevancia debido a la integración de las cadenas de producción y suministro entre los tres países.
Además de las diferencias comerciales, los gobiernos de México y Estados Unidos mantienen conversaciones sobre seguridad y combate al tráfico de drogas. Sheinbaum ha rechazado que Trump haya condicionado el acuerdo comercial a la entrega de políticos mexicanos presuntamente relacionados con el narcotráfico y ha asegurado que ese asunto no ha formado parte de sus conversaciones telefónicas.
La mandataria explicó que, en materia de seguridad, Trump suele manifestar preocupación por el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense. Ante esos planteamientos, México presenta resultados de sus operativos y estrategias, entre ellos una reducción superior a 60 por ciento en el cruce de fentanilo y una disminución a la mitad en el número de homicidios, cifras referidas por la propia presidenta.
Otro de los asuntos abordados en las conversaciones ha sido la posibilidad de incrementar las compras mexicanas de gas natural estadounidense. Sheinbaum confirmó que ambos mandatarios han hablado sobre el tema, aunque señaló que México también busca fortalecer su capacidad de generación eléctrica y su producción energética nacional.
En cuanto a Petróleos Mexicanos (Pemex), la presidenta aseguró que Trump no ha solicitado activos petroleros como condición para concretar el acuerdo comercial. Explicó que existen mecanismos legales para la participación de empresas estadounidenses en proyectos relacionados con la industria energética mexicana, siempre que se apeguen a la legislación vigente.
Las conversaciones también se desarrollan en medio de las declaraciones de Trump sobre el combate a los cárteles mexicanos y su intención de ampliar las acciones contra estas organizaciones. El gobierno de Sheinbaum ha rechazado cualquier intervención militar estadounidense en territorio nacional y ha defendido la soberanía de México, así como la actuación de las autoridades extranjeras bajo los mecanismos legales de cooperación.
Pese a las diferencias en materia comercial, energética y de seguridad, las declaraciones de ambos mandatarios apuntan a la posibilidad de alcanzar un entendimiento en las próximas semanas. Sin embargo, hasta este martes 20 de octubre, ninguno de los dos gobiernos había anunciado formalmente la conclusión del acuerdo ni presentado sus términos definitivos.
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