Entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre, la entidad registró un nuevo periodo de máxima violencia. La confrontación entre Los Chapitos y La Mayiza continúa provocando homicidios
Culiacán, Sinaloa, 07/09/26 (Más).- Al menos 41 personas fueron asesinadas en Sinaloa entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre, en uno de los periodos de mayor violencia registrados desde el inicio de la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa, una disputa que continúa generando homicidios, ataques armados, desplazamientos y víctimas entre la población civil.
De acuerdo con información publicada por Infobae, el recuento fue elaborado con datos de la Fiscalía General del Estado y reportes periodísticos, y contrasta con las cifras del Gabinete de Seguridad federal, que contabilizó 30 homicidios durante el mismo periodo. La diferencia entre ambas estadísticas volvió a evidenciar discrepancias en el registro de asesinatos ocurridos en la entidad.
Las 41 muertes contabilizadas en apenas seis días colocan ese lapso entre los más violentos desde que comenzó la actual pugna interna de la organización criminal. Los hechos se distribuyeron en distintos puntos del estado y tuvieron entre sus víctimas a funcionarios, presuntos integrantes de grupos armados y habitantes sin una relación conocida con las organizaciones delictivas.
Entre los casos que marcaron la semana se encuentra la muerte de Juan Alejandro, un bebé de un año y cuatro meses que recibió un disparo en la cabeza durante un ataque armado registrado la noche del sábado 5 de septiembre en la colonia Prados del Sur, en Culiacán. El menor fue trasladado a un hospital después de resultar herido, pero falleció posteriormente debido a la gravedad de la lesión.
En la misma agresión murió un hombre identificado como Jesús Manuel, mientras que Josué Jonathan, señalado como uno de los presuntos atacantes, resultó lesionado y falleció horas después. Los demás participantes en el ataque escaparon y, hasta la información disponible, las autoridades no habían informado públicamente el móvil de la agresión.
La muerte del menor mostró nuevamente el impacto de la confrontación criminal sobre personas ajenas a la disputa. Desde el inicio de la crisis de seguridad se han registrado ataques en zonas habitacionales y espacios públicos, con consecuencias para familias y comunidades que han quedado expuestas a enfrentamientos o agresiones dirigidas contra determinados objetivos.
Otro de los homicidios que llamó la atención durante esos días fue el de David Guadalupe Ramírez González, síndico de Tepuche, comunidad ubicada al norte de Culiacán. El funcionario había asumido el cargo apenas cinco meses antes, luego del asesinato de su antecesor, Héctor Bartolo Zamudio, ocurrido el 31 de marzo.
Ramírez González fue privado de la libertad junto con su hermano Manuel. Posteriormente, el cuerpo del síndico fue localizado sin vida, mientras que su hermano murió después de ser trasladado a un hospital. El doble homicidio volvió a colocar a Tepuche entre las zonas particularmente afectadas por la presencia y actividad de grupos armados.
La comunidad y sus alrededores han enfrentado diversos episodios de violencia durante el año, incluidos ataques en los que se ha reportado el uso de drones para lanzar explosivos. El deterioro de las condiciones de seguridad también ha provocado que habitantes de Tepuche, Tepuchito, La Vainilla y Bagrecitos abandonen temporal o definitivamente sus viviendas para trasladarse hacia Culiacán y otros municipios.
Para el viernes 5 de septiembre, cuando fue encontrado el cuerpo del síndico, ya se acumulaban decenas de asesinatos en el estado. Nuevas agresiones incrementaron posteriormente el balance hasta alcanzar 41 víctimas entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre, conforme al conteo realizado con información de la Fiscalía estatal y reportes de medios.
La cifra difiere en 11 homicidios respecto del registro del Gabinete de Seguridad federal, que reportó 30 asesinatos en Sinaloa durante esos mismos seis días. Las diferencias entre fuentes oficiales y recuentos periodísticos han acompañado otros episodios de la crisis de seguridad y dificultan establecer en algunos periodos un balance único sobre el número de víctimas.
La actual confrontación dentro del Cártel de Sinaloa comenzó abiertamente el 9 de septiembre de 2024, semanas después de la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López. A partir de entonces se intensificó la disputa por el control territorial y operativo de la organización criminal.
El conflicto enfrenta principalmente a Los Chapitos, facción identificada con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y La Mayiza, vinculada con el entorno y la estructura relacionada con la familia Zambada. La confrontación se concentró inicialmente en Culiacán, pero posteriormente extendió sus efectos hacia distintas comunidades y municipios del estado.
Desde el inicio de la pugna se han registrado enfrentamientos entre grupos armados, homicidios, desapariciones, privaciones ilegales de la libertad, ataques contra autoridades y agresiones que han alcanzado a personas ajenas al conflicto. La inseguridad también ha provocado desplazamientos internos en algunas comunidades rurales donde los habitantes han optado por abandonar sus viviendas ante el riesgo de quedar atrapados en la disputa.
El saldo registrado entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre confirma la persistencia de altos niveles de violencia a casi dos años del comienzo abierto del enfrentamiento entre las facciones. La muerte de un bebé durante un ataque en Culiacán y el asesinato del síndico de Tepuche se sumaron a una lista de víctimas que llevó el balance de esos seis días por encima de los 40 homicidios.
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