Arsenal
Francisco Garfias
A reserva de un cambio de última hora, podemos adelantar que la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos, no acudirá a la “reunión de trabajo” programada para las once de la mañana de hoy en el Senado de la República. El hasta ayer fiscal estatal, César Jáuregui, estaba citado también. Tampoco comparecerá. Renunció ayer luego de aceptar que la información contradictoria que dio sobre la presencia de los agentes de la CIA “era inconsistente.”
Lo anterior, a pesar de que el senador Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, confirmara la presencia de ambos en el Senado.
“Sí vienen la gobernadora y el fiscal, ya confirmaron por vía telefónica, no por escrito”, dijo el senador morenista a reporteros de la fuente.
El asunto a tratar con la mandataria estatal tiene que ver precisamente con los agentes de la CIA que participaron en el operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, dos de los cuales fallecieron en un accidente carretero. El tema ha servido al oficialismo no sólo para acusar a la gobernadora de Chihuahua de violar la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, sino para calificar al PAN de “traición a la patria”.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró, incluso, que no se requiere la unidad de investigación anunciada por la gobernadora del PAN para investigar el tema de los agentes de la CIA en Chihuahua. Sentenció: “O fue la Fiscalía o fue el gobierno. No hay de otra”.
A Maru la quieren sentar en el banquillo de los acusados. Hay voces en el oficialismo que reclaman juicio político para destituir a la gobernadora del PAN. Son las mismas que enmudecen con escándalos como el de La Barredora, el huachicol fiscal, Segalmex, el Klan, Pío, Amílcar Olán…
La gobernadora Campos ha mantenido silencio alrededor del tema. “No puedo hablar, estoy bajo investigación”, dijo, al justificar su silencio.
Pero sí dijo a medios locales que, bajo los hechos, no los dichos, ha gobernado “con total transparencia, apegada al Estado de derecho, sobre todo combatiendo este flagelo tan grave que realmente daña a todos los mexicanos y, en este caso, a chihuahuenses”, expresó a medios locales.
Sabemos que la bancada del PAN tiene por costumbre preparar una estrategia en situaciones como la anterior. Lo hizo notar un senador azul al hacer un balance de las posibilidades: “99 % a que Maru no viene”, nos dijo.
La oposición pierde “punch”. Lo vimos ayer en la presentación del Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2030 que hizo Ernestina Godoy ante la Comisión de Justicia de la Cámara alta.
La titular de la FGR salió indemne de un cónclave que se caracterizó por la escasa crítica y el poco tiempo que les dieron a las senadoras Guadalupe Murguía, panista, y Alejandra Barrales, emecista, para exponer sus puntos de vista.
El priista Pablo Angulo ni siquiera posicionó a su bancada. Se salió prematuramente de la reunión por algún “asunto personal”, según el equipo de comunicación de la bancada tricolor. Murguía tocó, de paso, el tema de la autonomía frente a una fiscal alineada con la presidenta Sheinbaum. No hay que olvidar que Ernestina fue su consejera jurídica.
La senadora dijo que la Fiscalía debe acreditar una autonomía real en su actuar y que las investigaciones no deben estar orientadas por criterios políticos o partidistas.
La postura de los opositores bien podría sintetizarse en una frase del Perro Bermúdez: “La tenían, era suya y la dejaron ir”.
Godoy reconoció que hay una altísima cifra negra de delitos que no se denuncian: entre 90 y 95 por ciento. La atribuye a la desconfianza que hay en el imaginario social.
“Van a las fiscalías. Los maltratan, les hacen esperar horas. El Inegi tiene una caracterización de por qué la gente no va a denunciar. Allí es donde nosotros tenemos que ajustar las actuaciones”. En cuanto al ya citado Plan de Procuración de Justicia, propone:
-Investigaciones basadas en inteligencia, evidencia científica y seguimiento del rastro del dinero.
-Priorizar delitos de alto impacto: extorsión, feminicidios, desapariciones, corrupción.
-Mejor coordinación entre FGR, estados y municipios.
-Poner a las víctimas en el centro.
-Reducir burocracia y mejorar transparencia.
Se veía venir. Las broncas al interior de Morena entre aspirantes a las candidaturas para 2027 comienzan a aparecer.
Lo vimos en la asamblea de ese partido en Acapulco, donde la senadora Beatriz Mojica fue recibida con abucheos y reclamos de “chapulina” por gente de la alcaldesa Abelina López. Fue una emboscada organizada por la alcaldesa de Acapulco. “Tenemos confirmado que Abelina estuvo detrás”, nos dijo un integrante del equipo de comunicación de Mojica.
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