Madrid, España, 03 oct (EFE).- Considerado uno de los grandes divos de la balada romántica, Raphael sigue conquistando al público de todo el mundo a sus 83 años. Su vinculación con Latinoamérica ha sido especialmente estrecha y quedó rubricada en 2010 con su álbum Te llevo en mi corazón. Ahora, una serie de Netflix consigue abarcar solo una parte de su historia.
Si se puede resumir de alguna manera la vida del gran artista Raphael sería en cifras. Comenzó a cantar con 3 años, su carrera profesional abarca más de 6 décadas, ha vendido más de 70 millones de álbumes y ha interpretado canciones en 7 idiomas.
Cuando llegó a los 50 millones de discos vendidos, su compañía discográfica creó para la ocasión el disco de Uranio. Solo tres artistas más lo obtuvieron después: Michael Jackson, el grupo AC/DC y la banda Queen. A sus 83 años sigue en el escenario sin intención de bajarse, y ni su trasplante de hígado en 2003 ni el linfoma cerebral sufrido en 2024 le han detenido.
Próximamente recorrerá escenarios de Lima, Bogotá, Santiago de Chile y Buenos Aires para después seguir en España. Su vida, siempre unida a su mujer, la periodista Natalia Figueroa, y sus tres hijos, ha transcurrido entre los dos continentes y sus temas eternos han sido compuestos entre ambas orillas.
Forman parte del imaginario colectivo los grandes temas como Yo soy aquel, Digan lo que digan, Qué sabe nadie o Como yo te amo, compuestos por el español Manuel Alejandro, pero también Escándalo, compuesto por el cubano Willy Chirino, o Maravilloso corazón maravilloso’, del argentino Roberto Livi.

El ph de su nombre
Raphael ha manifestado que artista y triunfador se nace y a él le ha tocado. Su precocidad en el mundo de la canción fue unida a estudios de solfeo que conformaron una voz prodigiosa, a la que acompañó desde muy pronto con una puesta en escena única, absolutamente personal, que sigue arrebatando a un público que es capaz de renovar de manera continuada.
Consciente desde el principio de que una carrera profesional exitosa es internacional o no es, cambió la letra f de su nombre por el ph, pronunciable en la mayoría de las lenguas, y se lanzó a los principales certámenes de la canción de los años 60. Su participación en el Festival de Eurovisión dos años consecutivos no le llevó al primer puesto, pero sí se convirtió en la lanzadera que anhelaba. En 1967 actuó en el Madison Square Garden de Nueva York ante 48,000 personas y ya no paró en giras mundiales que documentan un total de 41 países durante más de 60 años.


El público de Raphael
Este inconmensurable artista cuenta con la particularidad de los más grandes y es que el público se pone en pie antes de que comience la actuación. Sus seguidores, que se cuentan por millones, han permanecido fieles a su trayectoria, consiguiendo que hijos y nietos de aquellos primeros admiradores también le idolatren. En este sentido, ha sido fundamental que sus canciones más emblemáticas se hayan remasterizado con sonidos actuales que han conectado con la juventud actual o que artistas como Alaska, Mónica Naranjo, Enrique Bunbury o David Bisbal hayan compartido escenario y temas junto a él.
En sus comienzos artísticos, Raphael también protagonizó algunas películas de la década de los 60. En aquella época, Marisol, Rocío Dúrcal y el mismo Raphael, con Cuando tú no estás (1966) o Digan lo que digan (1968), ambas de Mario Camus, protagonizaban películas sencillas que contenían canciones y que emocionaban al gran público. Sin embargo, el éxito deslumbrante del Raphael cantante hizo dejar atrás la aventura de la actuación para centrarse en llenar auditorios.
Una interpretación posterior, en el año 2000, unió de nuevo las dos facetas: el musical Jekyll & Hyde, donde Raphael asumía los dos papeles, colmó una ilusión que perseguía el artista desde hacía tiempo. El musical se estrenó en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid y estuvo siete meses en cartel, para luego iniciar gira por otras ciudades españolas, llenando las funciones de público intergeneracional entregado a la explosiva actuación en la que Raphael se convertía en Hyde. Los compromisos musicales del artista llevaron a poner fin a este proyecto, que siguieron otros intérpretes. Los escenarios del mundo volvían a reclamarle.


‘Aquel’, la serie sobre su vida
Una carrera meteórica y extensísima como la de Raphael es difícilmente abarcable. El aniversario de sus 50 años en la música, por ejemplo, se celebró durante varios años. En 2008 publicó el álbum 50 años después, que, lejos de incluir una mirada nostálgica, renovaba su repertorio musical volviendo a grabar grandes temas con artistas de distintas generaciones, diferentes latitudes y diversos estilos: Joan Manuel Serrat, Juanes, Alejandro Sanz, Armando Manzanero, Alaska, Vicente Fernández, entre otros muchos.
La celebración siguió en 2009 con una enorme gira que incluyó 87 conciertos en 12 países y culminó en 2010 con otro álbum, esta vez como homenaje dedicado a la música popular latinoamericana, titulado Te llevo en el corazón. De contenido ambicioso, incluía 40 canciones de tres grandes géneros —tango, bolero y ranchera—, junto a una edición especial con 12 videoclips grabados en Buenos Aires, Madrid y Ciudad de México.
Ahora, el biopic sobre Raphael que estrena Netflix cuenta durante 8 capítulos los comienzos y el éxito atronador de este gran artista. La serie, titulada Aquel, está protagonizada por Javier Morgade y Carlos Santos, que encarnan al artista en su juventud y madurez, desde sus primeros pasos en la música hasta sus magníficos conciertos en Madrid, Las Vegas, Rusia o Acapulco.
Al preguntarle sobre los actores que le interpretan, Raphael ha manifestado que lo importante no era que se parecieran a él, sino que supieran hacer sus gestos y, según sus palabras, lo han conseguido. Unos gestos que el artista ha convertido en seña de identidad y que siguen arrebatando al público. Netflix estrena el próximo 9 de octubre Aquel para España y Latinoamérica. De nuevo, ambas orillas comparten una misma pasión.
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