El acelerado retroceso de los glaciares ha elevado el riesgo de inundaciones repentinas por desbordamiento de lagos glaciares para unos 15 millones de personas en regiones montañosas. Asia Central y los Andes concentran gran parte de la población expuesta, con Perú, India, Pakistán y China entre los países más vulnerables
Ciudad de México, 29/08/26 (Más).- Las inundaciones repentinas provocadas por el desborde de lagos glaciares, conocidas como GLOF, representan un riesgo creciente para alrededor de 15 millones de personas en zonas montañosas del mundo, una amenaza que se ha incrementado por el acelerado retroceso de los glaciares asociado al cambio climático.
De acuerdo con información publicada por El País, los episodios de GLOF se han multiplicado casi seis veces en un siglo, mientras que los lagos glaciares aumentaron 50 por ciento tanto en número como en superficie desde la década de 1990, debido principalmente al derretimiento de las masas de hielo.
La reciente tragedia registrada en el Tíbet y Nepal volvió a poner atención sobre este fenómeno. La magnitud de la riada, que dejó centenares de muertos y miles de desaparecidos, se relaciona con el posible colapso de una masa glaciar y el posterior desbordamiento de una laguna.
Los lagos glaciares se forman con el agua procedente del deshielo y, a diferencia de las presas construidas por el ser humano, pueden estar contenidos por morrenas, formaciones de hielo y sedimentos, o bloques de hielo que presentan condiciones de estabilidad limitada.
Juan Ignacio López, experto en glaciares del Instituto Pirenaico de Ecología, explicó que los glaciares retroceden desde 1950 y que el proceso se aceleró a partir de 1990. Los últimos cuatro años se encuentran entre los cinco con mayores pérdidas de hielo registradas en la serie histórica.
El especialista señaló que durante los primeros 25 años del siglo XXI el retroceso de los glaciares se duplicó en comparación con los 25 años anteriores. El fenómeno, indicó, se presenta de manera generalizada y está relacionado con el incremento de las temperaturas provocado por el cambio climático de origen humano.
Jesús Revuelto, investigador del mismo instituto, explicó que cuando las estructuras naturales que contienen el agua se desestabilizan pueden producirse avenidas repentinas, grandes deslizamientos o riadas capaces de afectar a las poblaciones ubicadas en los valles.
El mapa global de riesgo de GLOF, publicado en 2023 en Nature Communications, identifica como principales zonas de exposición Asia Central, particularmente China, Nepal, India y Pakistán; los Andes, con Perú, Bolivia, Chile y Argentina; y los Alpes, donde se encuentran Suiza, Italia, Francia y Austria.
Otras regiones con riesgo son el noroeste de Norteamérica, Islandia y Escandinavia, aunque con una cantidad menor de población potencialmente afectada. De los aproximadamente 15 millones de habitantes expuestos a estos fenómenos, la mitad se encuentra en zonas montañosas de Perú, India, Pakistán y China.
Los registros históricos muestran el aumento de estos eventos. La media anual de GLOF documentados pasó de 7.6 durante la primera década del siglo XX a 43.7 durante la década de 2010. El incremento también está relacionado con una mayor población en zonas montañosas y con la disponibilidad de imágenes y registros que permiten documentar fenómenos ocurridos en lugares remotos.
Una base de datos de la Universidad de Viena identificó 3 mil 151 inundaciones provocadas por desbordamientos de lagos glaciares entre el año 850 y 2022, distribuidas en 27 países. Norteamérica concentró 833 casos, Asia Central 569, los Alpes 443 y los Andes 337.
El registro histórico también contabiliza al menos 3 mil 636 personas fallecidas en 44 de estos eventos, sin incluir las tragedias ocurridas durante los últimos cuatro años. Uno de los episodios más graves ocurrió en 1941 en Perú, cuando el desprendimiento de una masa de hielo provocó el desbordamiento de una laguna y una riada que arrasó Huaraz, con más de mil 800 personas fallecidas.
La vulnerabilidad continúa presente en los Andes. El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña de Perú advirtió que al menos 58 lagunas presentan un riesgo muy alto de desbordamiento.
La vigilancia y el monitoreo pueden reducir las consecuencias de estos fenómenos. En 2025, habitantes de Blatten, Suiza, fueron evacuados dos días antes del colapso de un glaciar, después de que sensores y sistemas de monitoreo detectaran desplazamientos importantes en el glaciar y las laderas.
Sin embargo, especialistas señalan que implementar sistemas similares representa mayores dificultades en países en desarrollo como Nepal, India y Pakistán, debido a la extensión de las zonas montañosas, los grandes desniveles y la dificultad para instalar sistemas de vigilancia en todos los puntos susceptibles.
Entre las medidas consideradas prioritarias se encuentra identificar y delimitar las zonas que pueden presentar deslizamientos, así como los valles que podrían recibir el flujo de agua y sedimentos. El monitoreo de glaciares y lagunas permitiría establecer alertas y, cuando sea necesario, ordenar evacuaciones antes de que ocurra una inundación.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
