Washington, 23/04/25 (Más).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó su más reciente Monitor Fiscal, en el que incluyó una revisión de las finanzas públicas de Estados Unidos y planteó una reducción del déficit fiscal para 2025, a pesar de los efectos adversos de la guerra comercial impulsada por el expresidente Donald Trump.
El organismo proyectó que el déficit estadounidense pasaría del 7.3% del PIB en 2024 al 6.5% en 2025, basado en un aumento potencial de ingresos por aranceles.
El FMI, no obstante, advirtió sobre la incertidumbre que rodea a esa previsión.
“Se prevé que el déficit fiscal disminuya del 7.3% del PIB en 2024 al 6.5% en 2025, condicionado al aumento de los ingresos por aranceles. Sin embargo, la magnitud de ese aumento es muy incierta”, se lee en el informe.
El Fondo también recordó que el objetivo de Trump de alcanzar una recaudación por aranceles de 600,000 millones de dólares parece inalcanzable, dado que 0.8% del PIB representa aproximadamente 250,000 millones de dólares.
El organismo consideró que los aranceles podrían frenar la actividad económica y afectar negativamente otras fuentes de ingresos fiscales como los impuestos sobre la renta, lo que podría anular parte del efecto positivo de la recaudación arancelaria.
“Los aranceles pueden frenar la actividad económica, lo que podría afectar negativamente a otras bases impositivas, como los impuestos sobre la renta, y contrarrestar así parte de los ingresos obtenidos gracias a los aranceles”, señaló el informe.
El documento enfatiza que estas proyecciones son muy inciertas y no contemplan posibles decisiones legislativas en el Congreso de Estados Unidos.
Entre esas decisiones se encuentran la prórroga o conversión en permanentes de las rebajas fiscales vigentes hasta finales de 2025, así como posibles ajustes en el gasto. En este contexto, el FMI también llamó la atención sobre el aumento de la deuda pública, proyectando que alcanzará el 100% del PIB mundial hacia el final de esta década.

El informe también hizo referencia al incremento del gasto en defensa en países de la Unión Europea. En este punto, el FMI recomendó que estos aumentos vayan acompañados de planes de financiación creíbles que describan cómo se financiarán gradualmente estos aumentos, junto con la combinación prevista de subidas de impuestos y recortes del gasto en función del espacio fiscal disponible del país.
De igual forma, insistió en que los nuevos desembolsos fiscales deben ir respaldados por una mayor eficiencia en el gasto y una planificación fiscal multianual adecuada.
“Para los países que se enfrentan a nuevas necesidades de gasto –por ejemplo, en defensa– es esencial demostrar un firme compromiso con la sostenibilidad fiscal y la prudencia, al tiempo que se garantiza la transparencia”, indicó el organismo.
El FMI subrayó que la actual incertidumbre geoeconómica y el contexto de tensiones comerciales globales han debilitado las expectativas de crecimiento y elevado los riesgos fiscales. Según el informe, estos factores han generado un aumento en los rendimientos de la deuda y ampliado los diferenciales en los mercados emergentes, dificultando aún más la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En particular, el informe advirtió que un aumento significativo en la incertidumbre geoeconómica podría elevar la deuda pública global en 4.5 puntos porcentuales del PIB a medio plazo, como resultado del incremento del gasto, especialmente en defensa.
Esta situación podría llevar a una mayor demanda de apoyo fiscal en países vulnerables a perturbaciones comerciales graves.
Además, el endurecimiento y la volatilidad de las condiciones financieras en Estados Unidos podrían provocar efectos en cadena sobre los mercados emergentes, con un impacto en el aumento de los costos de financiación para estos países.
El informe también revisó la situación fiscal de las principales economías. En China, el FMI proyectó un incremento del déficit público del 7.3% al 8.6% del PIB y un aumento de la deuda del 88.3% al 96.3% del PIB.
En Estados Unidos, la deuda bruta subiría del 120.8% al 122.5% del PIB. Alemania, Francia e Italia también registrarían aumentos, mientras que España fue destacada como un caso positivo por seguir una trayectoria descendente en déficit y deuda.
Finalmente, el FMI reiteró la necesidad de políticas fiscales prudentes, marcos fiscales sólidos y el uso eficiente de los recursos, especialmente en un contexto de alta incertidumbre.
“En un mundo incierto y en rápida evolución, los países deberán, ante todo, poner en orden sus finanzas públicas”, concluyó el organismo.
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