Ciudad de México, 29/10/26 (Más).- Las alteraciones del vórtice polar mantienen bajo observación a especialistas meteorológicos ante la posibilidad de que favorezcan el desplazamiento de masas de aire frío hacia latitudes más bajas durante la temporada invernal 2026-2027; sin embargo, no permite confirmar fechas, temperaturas mínimas ni la duración de un episodio de frío extremo en México asociado directamente con este fenómeno.
De acuerdo con información publicada por Cadena Política e Infobae, el comportamiento del vórtice polar puede influir en la circulación atmosférica del hemisferio norte y favorecer incursiones de aire ártico hacia algunas regiones de Norteamérica. No obstante, las alteraciones de este sistema no implican necesariamente que México experimente una ola de frío generalizada, por lo que es necesario consultar los pronósticos oficiales para conocer las condiciones previstas en cada entidad.
El vórtice polar es una extensa circulación de aire frío y baja presión que se forma alrededor de las regiones polares y presenta cambios de intensidad a lo largo del año. Este sistema se desarrolla en niveles elevados de la atmósfera y contribuye a la distribución de las masas de aire en el hemisferio norte.
Uno de los fenómenos que puede modificar su comportamiento es el calentamiento súbito estratosférico, un proceso durante el cual la temperatura de la estratosfera aumenta de manera considerable en un periodo relativamente corto. Estas alteraciones pueden debilitar, desplazar o dividir el vórtice y modificar la circulación atmosférica durante las semanas posteriores.
De acuerdo con las explicaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los cambios en el vórtice polar pueden favorecer que el aire frío alcance determinadas regiones de latitudes medias. Sin embargo, sus efectos varían de un episodio a otro y no permiten establecer por sí solos qué territorios registrarán las temperaturas más bajas.
Para comprender la posible llegada de aire ártico a México también es necesario considerar la corriente en chorro polar, que circula en niveles inferiores a los del vórtice estratosférico y tiene una influencia más directa en los sistemas meteorológicos que determinan las condiciones del tiempo en superficie.
Las alteraciones atmosféricas pueden tardar varias semanas en reflejarse en las condiciones meteorológicas de algunas regiones. Aun así, la evolución de estos sistemas depende de distintos factores, por lo que no es posible asegurar que un debilitamiento del vórtice provoque automáticamente heladas prolongadas en territorio mexicano.
Entre las entidades mexicanas con mayor exposición habitual a las bajas temperaturas durante el invierno se encuentran Chihuahua, Durango, Sonora y Baja California, además de Zacatecas y San Luis Potosí. En estas regiones, las condiciones geográficas y la altitud favorecen la presencia de heladas y descensos térmicos importantes durante determinados periodos de la temporada.
También se registran bajas temperaturas en zonas montañosas del Estado de México, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Ciudad de México, Michoacán y Morelos. En estas entidades, las condiciones pueden variar considerablemente entre las zonas altas y las regiones de menor altitud, por lo que los efectos deben evaluarse mediante pronósticos específicos.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) identifica el periodo de noviembre a enero como una etapa de especial atención por los efectos de las bajas temperaturas en diversas regiones del país. Esta referencia corresponde al comportamiento habitual del invierno y no constituye una previsión de afectaciones vinculadas con las alteraciones actuales del vórtice polar.
Las variaciones térmicas también pueden repercutir en actividades agrícolas, transporte y labores al aire libre, especialmente cuando se presentan heladas en zonas rurales o temperaturas bajo cero en regiones montañosas. Sin embargo, la intensidad y duración de esos efectos dependen de las condiciones meteorológicas que se registren en cada localidad.
Ante la llegada de la temporada invernal, las autoridades de protección civil recomiendan utilizar ropa abrigadora en varias capas, evitar cambios bruscos de temperatura y prestar especial atención a niñas, niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Asimismo, se recomienda no utilizar braseros, hornos ni estufas de combustión para calentar espacios cerrados, debido al riesgo de intoxicación por monóxido de carbono. Cuando se empleen equipos de calefacción que utilicen combustibles, es importante mantener las condiciones de ventilación y seguir las indicaciones de seguridad correspondientes.
Para conocer la evolución de las condiciones meteorológicas durante el invierno 2026-2027, se recomienda consultar los avisos actualizados del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las autoridades locales de Protección Civil. Estos organismos permiten identificar los descensos de temperatura previstos, las zonas bajo alerta y las medidas preventivas que deben adoptarse.
Aunque el vórtice polar es uno de los sistemas atmosféricos que pueden influir en la distribución del aire frío durante el invierno, sus alteraciones no bastan para confirmar que México enfrentará un episodio generalizado de temperaturas congelantes. La evolución de la atmósfera y los pronósticos regionales serán determinantes para establecer si se presentan condiciones de frío extremo en el país.
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