La defensora de derechos humanos Sandra Domínguez y su esposo se encuentran desaparecidos desde el 4 de octubre. En 2021 y 2023 exhibió redes en que se compartían imágenes sexualizadas de mujeres
Oaxaca, 15/10/24 (Más / IA).- Sandra Domínguez Martínez, abogada mixe y defensora de derechos humanos, desapareció el pasado 4 de octubre en circunstancias que han alarmado a su familia, amigos y a la comunidad de activistas.
Domínguez, de 38 años, era conocida por denunciar públicamente la misoginia y el machismo que predominan en Oaxaca, particularmente entre funcionarios y políticos. Desde hace más de una década, su lucha contra la violencia de género y los abusos de poder la colocó en el centro de varias controversias. Hoy, su paradero es desconocido, y la presión sobre las autoridades crece mientras se exige su aparición con vida.
Sandra ganó notoriedad en 2021 cuando denunció la existencia de un chat de WhatsApp llamado “Sierra XXX”, en el que funcionarios locales, entre ellos Humberto Santos, precandidato de Morena a diputado, compartían imágenes sexualizadas de mujeres indígenas. Aunque Santos negó las acusaciones y se retiró de la candidatura, el caso evidenció la gravedad de la violencia machista en el Estado y las pocas consecuencias para los responsables. Domínguez Martínez, junto a otras activistas, siguió denunciando actos similares, lo que le valió una serie de amenazas.
Su desaparición ocurrió el 4 de octubre, cuando dejó de comunicarse con su hermana, a quien planeaba visitar en la ciudad de Oaxaca. La última vez que hablaron, mencionaron los preparativos para el viaje y la llegada inminente de la depresión tropical Once-E, que amenazaba la región. Días después, la camioneta que usaba junto a su pareja, Alexander Hernández, fue encontrada abandonada en Playa Vicente, Veracruz, una zona violenta a 68 kilómetros de su casa en San Juan Cotzocón, Oaxaca. Desde entonces, no se ha tenido noticia de ninguno de los dos.

Amenazas y obstáculos en la investigación
Domínguez Martínez no solo había denunciado a Santos. En marzo de 2023, reveló la existencia de otro chat denominado “Mega peda”, en el que varios funcionarios, incluyendo a Donato Vargas, titular de la Coordinación de Delegados de Paz en Oaxaca, intercambiaban imágenes y comentarios sexistas sobre mujeres.
Estas denuncias desencadenaron una serie de intimidaciones. Según personas cercanas a la activista, Domínguez recibió numerosas llamadas y mensajes amenazantes, en los que le advertían que “bajara el tono” de sus denuncias.
La familia de Sandra Domínguez Martínez presentó la denuncia de su desaparición cuatro días después del hecho, enfrentando obstáculos burocráticos desde el inicio. Fueron obligados a viajar hasta María Lombardo de Caso, el municipio en el que vivía Sandra, para realizar la denuncia, un retraso que alimentó la desconfianza en las autoridades locales. Además, personas del entorno de la activista reportan que familiares y conocidos sintieron que eran seguidos, lo que aumentó su temor por la seguridad de todos los involucrados.
Fallas en la respuesta oficial
Seis días después de la desaparición, la Fiscalía de Oaxaca encontró la camioneta de la pareja en Veracruz, confirmando que los teléfonos móviles de Sandra y Alexander habían tenido actividad en el Estado vecino. A pesar de estos hallazgos, la investigación ha avanzado lentamente. Grupos feministas han criticado duramente al Gobierno estatal por su manejo del caso. El secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, salió a desmentir cualquier vinculación de Donato Vargas con la desaparición, sugiriendo en cambio que una de las líneas de investigación apuntaba a la posible participación del narcotráfico en la región.
Esta declaración no fue suficiente para apaciguar las críticas. “Este Gobierno, que hoy no escucha a la ciudadanía, a las mujeres, permite que tú sigas ahí, burlándote, exhibiendo a mujeres, cuando ya hay denuncias”, dijo Sandra en marzo de 2023 en un video dirigido a Vargas.
La falta de respuestas de las autoridades ha generado desconfianza, sobre todo porque el Ejecutivo estatal, a cargo de Salomón Jara, ha evitado abordar con claridad las acusaciones sobre la participación de funcionarios en estos actos de violencia.
Exigen justicia y respuestas
La desaparición de Domínguez Martínez ha suscitado una ola de indignación. Aracely Cruz, diputada federal y amiga cercana de la activista, ha exigido que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga el caso debido a la falta de independencia de la Fiscalía de Oaxaca. “Han pasado muchos días, pero no pierdo la esperanza, estamos buscándola con vida”, declaró Cruz. Otros líderes políticos, activistas y periodistas se han sumado al reclamo, pidiendo que se intensifiquen los esfuerzos para encontrar a la abogada y su pareja.
En un video reciente, la madre de Sandra hizo un llamado conmovedor a las autoridades para que aceleren la búsqueda. “Que aparezca, por favor”, pidió entre lágrimas, visiblemente angustiada. Este llamado ha resonado en todo el país, donde las desapariciones y la violencia de género siguen siendo una realidad alarmante. En México, 10 mujeres son asesinadas cada día, y los defensores de derechos humanos, como Domínguez, enfrentan cada vez más amenazas. Sandra Domínguez, quien alguna vez alentó a las mujeres a no tener miedo y denunciar la violencia, hoy está desaparecida. Sus palabras, que denunciaban la impunidad y la complicidad en los círculos de poder, hoy resuenan con fuerza, mientras su familia, amigos y colegas exigen una investigación exhaustiva y su regreso con vida.
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