Tepic, Nayarit, 07/10/26 (Más).- Restos óseos, prendas de vestir, calzado, accesorios y una estructura artesanal presuntamente utilizada para incinerar cuerpos fueron localizados en un predio del ejido La Curva, en el municipio de Xalisco, Nayarit, donde autoridades y familiares de personas desaparecidas mantienen trabajos de procesamiento e identificación de indicios.
La fiscal estatal, Ludmila Heredia, describió el sitio como un centro de exterminio por incineración.
De acuerdo con información publicada por El País, el lugar fue localizado el pasado 3 de octubre por integrantes del colectivo Familias Unidas por Nayarit, a unos 20 kilómetros al sur de Tepic. Desde entonces, la Fiscalía estatal y familiares de desaparecidos participan en las diligencias, mientras especialistas de la Comisión Nacional de Búsqueda se sumaron con equipo técnico para apoyar en el procesamiento del terreno.
La fiscal informó que en el predio fue encontrada una hornilla artesanal sobre la cual presuntamente se colocaba un tambo para incinerar cuerpos; según la explicación ofrecida por Heredia, en el proceso se utilizaban combustibles y otras sustancias para facilitar la combustión, y posteriormente los restos eran depositados en un riachuelo cercano.
“Se llena de diésel, gasolina y jabón para que se adhiera a la piel y a las telas, se queman los cuerpos, los huesos se carbonizan y se arrojan a un riachuelo”, explicó la titular de la Fiscalía de Nayarit al detallar la mecánica que, de acuerdo con las primeras indagatorias, habría sido utilizada en el lugar. Añadió que las autoridades buscan obtener muestras que permitan establecer correspondencias genéticas.
Además de la zona donde presuntamente se realizaban incineraciones, los investigadores trabajan en una fosa localizada dentro del mismo predio. “También estamos procesando una fosa, hay cuerpos de reciente localización”, señaló Heredia, aunque hasta ahora no se ha informado oficialmente cuántas personas podrían estar relacionadas con los restos recuperados.



Integrantes de Familias Unidas por Nayarit se incorporaron a las labores desde el momento del hallazgo y han colaborado principalmente en la revisión de objetos encontrados en el terreno. Hasta ahora no se ha determinado a quién pertenecen las prendas, zapatos, accesorios y demás indicios localizados, por lo que las familias esperan que los trabajos periciales permitan avanzar hacia posibles identificaciones.
“Nuestra participación se realiza desde el derecho de las familias de personas desaparecidas a participar de manera activa, informada y digna en las acciones de búsqueda, así como a conocer y acompañar los procesos relacionados con los posibles hallazgos”, explicó el colectivo al informar sobre su presencia en las diligencias.
Las tareas ministeriales y periciales permanecen abiertas. La Fiscalía de Nayarit mantiene bajo su responsabilidad la investigación, la recolección de evidencias y el procesamiento de los indicios, mientras que la Comisión Nacional de Búsqueda envió especialistas con el propósito de contribuir a que los trabajos se desarrollen con mayor rigor técnico.
Las autoridades esperaban concluir una parte de la inspección del terreno este jueves para posteriormente difundir información más precisa sobre la ubicación y los hallazgos realizados. Por ahora no existe una cifra oficial sobre el número de víctimas que podrían haber pasado por el sitio ni se ha establecido la antigüedad de todos los restos recuperados.

Alejandra Pérez, coordinadora de Familias Unidas por Nayarit, describió el predio como un espacio de grandes dimensiones y consideró que los indicios encontrados apuntan a que pudo ser utilizado para ocultar cuerpos. “Como familiares que buscamos a nuestros seres queridos pudimos ver huellas de hornillas improvisadas e incluso una que tenía un olor muy fuerte a diésel y químicos, y los fragmentos y restos óseos que se han localizado en el lugar”, relató.
El hallazgo ha provocado comparaciones con otros predios localizados en México durante búsquedas de personas desaparecidas, particularmente con el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco; en ese sitio fueron recuperados más de mil 800 objetos personales y se investigó su posible uso como centro de operación y reclutamiento forzado del crimen organizado.
En el caso de Teuchitlán, sin embargo, la Fiscalía General de la República descartó en su momento contar con elementos suficientes para acreditar la existencia de hornos crematorios, pese a que otros análisis reportaron concentraciones de ceniza y rastros asociados con combustión mediante hidrocarburos. La situación de La Curva todavía se encuentra en una etapa inicial de investigación y las autoridades no han informado si existe alguna relación entre ambos casos.
Por ahora, la prioridad de las familias y de los peritos es establecer la naturaleza y procedencia de los restos, recuperar la mayor cantidad posible de evidencia y obtener perfiles genéticos que eventualmente puedan ser comparados con muestras de familiares de personas desaparecidas.
La dimensión del hallazgo todavía está por determinarse. Será el avance de los trabajos forenses el que permita establecer cuántas personas podrían estar relacionadas con el predio, desde cuándo habría sido utilizado y quiénes serían responsables de las actividades realizadas en ese lugar de Xalisco.
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