Ciudad de México, 05/10/26 (Más).- Olivia Trujillo, modista de 64 años, es la mujer que confecciona parte de la vestimenta que utiliza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, incluidos diseños empleados en acontecimientos como su boda, la toma de protesta presidencial y eventos relacionados con su campaña y actividades públicas.
De acuerdo con información de El País, Trujillo trabaja en un pequeño taller instalado en la planta baja de su casa, al sur de Ciudad de México, donde entre máquinas de coser, telas y prendas en proceso ha elaborado vestidos y trajes utilizados por la mandataria mexicana.
El taller mide aproximadamente cinco metros de largo por tres de ancho y cuenta con barras donde se colocan las prendas, mesas de trabajo y máquinas de coser. En las paredes también conserva fotografías de algunos de sus diseños y retratos junto a Sheinbaum.
Entre las piezas elaboradas por Trujillo se encuentran prendas utilizadas por Sheinbaum durante el inicio y cierre de su campaña presidencial, su boda con Jesús María Tarriba y la toma de protesta del 1 de octubre de 2024. Para esta última ocasión, trabajó en conjunto con la artista oaxaqueña Claudia Vásquez Aquino. También confeccionó una prenda utilizada por la presidenta durante la final del Mundial de fútbol en Nueva Jersey.
Trujillo nació en Ciudad de México y comenzó a interesarse por la costura desde los cinco años, cuando observaba a su madre arreglar uniformes y confeccionar prendas. Aunque su madre no le permitía utilizar la máquina de coser, la niña aprovechaba sus ausencias para elaborar vestidos para sus muñecas.
A los 12 años utilizó una antigua prenda de su primera comunión para confeccionar un vestido para una prima. Su interés por la costura continuó durante su adolescencia, aunque en ese momento reconocía que sabía coser, pero todavía no dominaba técnicas como cortar las telas, tomar medidas y elaborar moldes.
A principios de la década de 1980, cuando tenía alrededor de 21 o 22 años, comenzó a estudiar en la Academia ABC, fundada por Gloria Solís, en la entonces delegación Benito Juárez. Después de completar los cursos inició formalmente su trabajo como modista y comenzó a conseguir clientes, entre ellos maestras de sus hijos.
Con el tiempo, su clientela aumentó y llegó a confeccionar prendas para Patricia Espinosa Cantellano, quien fue secretaria de Relaciones Exteriores entre 2006 y 2012. Su relación profesional con el entorno de Sheinbaum comenzó en 2022, cuando recibió el encargo de confeccionar varios trajes a partir de determinadas medidas y prendas de referencia.
En ese momento, Trujillo no sabía que las prendas serían utilizadas por quien entonces era jefa de Gobierno de Ciudad de México. Descubrió la identidad de la clienta después de reconocer uno de sus trajes en televisión y posteriormente recibió la confirmación mediante un mensaje de texto.
La modista explicó que las solicitudes para eventos específicos son ocasionales. En muchos casos recibe indicaciones del equipo de Sheinbaum mediante fotografías, colores o referencias sobre bordados y otros detalles. A partir de esa información realiza los moldes, corta las telas y confecciona las prendas.
Los ajustes pueden realizarse después de que Sheinbaum utiliza las prendas en actos públicos. Trujillo revisa posteriormente detalles relacionados con el largo, el ajuste y otros elementos para realizar modificaciones de acuerdo con las observaciones del equipo de la presidenta.
Parte de su trabajo consiste también en transformar prendas que Sheinbaum ya utilizó. Algunas piezas son modificadas para incorporar nuevos elementos y darles una apariencia diferente, una práctica que permite reutilizar los trajes sin que necesariamente sean reconocidos por quienes los observan.
Aunque actualmente trabaja principalmente para la presidenta y mantiene algunas clientas particulares, Trujillo asegura que su agenda se encuentra prácticamente llena. A pesar de ello, procura mantener actividades personales como hacer ejercicio, visitar a sus hijos y nietos y realizar sus actividades cotidianas.
La modista reconoce que su trabajo junto a Sheinbaum ha tenido un impacto en su vida. Señala que la presidenta la ha inspirado por tratarse de una mujer de su misma generación que enfrenta responsabilidades de alto nivel. “Me empoderó, como dicen ahora”, expresó al referirse a la influencia que ha tenido en ella.
Trujillo también sostiene que no pertenece a ningún partido político y que su trabajo se limita a confeccionar prendas para quienes se las solicitan. A raíz de su relación profesional con la presidenta, afirma que ha perdido algunos clientes, mientras que su creciente reconocimiento público le genera incomodidad.
La modista procura mantener un perfil bajo y expresa preocupación por llamar demasiado la atención. Sin embargo, reconoce que algunas personas comienzan a identificarla en la calle debido a su relación profesional con la presidenta.
Su trabajo ha llevado prendas elaboradas en un pequeño taller familiar a algunos de los principales escenarios públicos de la presidenta de México. Para Trujillo, pese al reconocimiento adquirido, su actividad continúa centrada en la misma labor que aprendió desde niña: diseñar, cortar y confeccionar ropa.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
