Ciudad de México, 4 dic. Los datos financieros del Tren Maya durante 2025 muestran que el proyecto no es económicamente sostenible: en los primeros nueve meses del año apenas el 12.6 % de los gastos de funcionamiento se cubrió con ingresos propios, mientras que el resto dependió de subsidios y recursos transferidos del fideicomiso creado por el artículo 18-A de la Ley Federal de Derechos.
En ese periodo, los gastos operativos ascendieron a 3,068 millones de pesos y los ingresos apenas alcanzaron los 387 millones de pesos, generando pérdidas por 2,681 millones de pesos sin considerar apoyos presupuestales.
Animal Político informó que la empresa militar responsable del Tren Maya recibió 3,345 millones de pesos adicionales entre enero y septiembre para pagar servicios vinculados a operación y administración mediante el fideicomiso.
El reporte también indica que en el primer semestre de 2025 los ingresos solo cubrieron 9.6 % de los gastos, con pérdidas acumuladas por 2,020 millones de pesos, en contraste con las promesas oficiales sobre su rentabilidad futura.
Las notas a los estados financieros muestran que el gasto más alto corresponde a servicios generales, con 2,352 millones de pesos destinados a publicidad, mantenimiento, capacitación e instalaciones, además de contratación de servicios básicos.
De los ingresos totales reportados, 353.6 millones provinieron de boletos de pasajeros; 16 millones de paquetes turísticos; 8.7 millones del arrendamiento de locales; 7.9 millones por regalías; y apenas 689 pesos por venta de souvenirs.
El fideicomiso del artículo 18-A concentra recursos provenientes del impuesto al visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas en México, que se destinan al financiamiento de la operación, construcción y planeación del Tren Maya.
Sin embargo, las pérdidas extraordinarias por obsolescencia, deterioro y depreciación también aumentaron: alcanzaron 509 millones de pesos, frente a los 218 millones del año anterior, ajustados por inflación.
Aunque el saldo total del proyecto entre enero y septiembre fue de 324 millones, se trata de un desplome del 98 % respecto de 2024 y no refleja utilidades reales.
Las propias notas financieras advierten que el resultado “no debe interpretarse como una utilidad económica propia de la operación de la empresa, sino como el efecto de la administración presupuestaria en el ejercicio de los recursos públicos asignados”.
A pesar de las cifras, el director del Tren Maya sostiene que el proyecto alcanzará su punto de equilibrio en 2030, cuando los ingresos propios supuestamente podrán solventar sus gastos sin necesidad de subsidios.
Sin embargo, entre enero y junio de 2025, el proyecto acumuló pérdidas por más de 2,000 millones de pesos: 1,185 millones en el primer trimestre y 834 millones adicionales en el segundo.
De acuerdo con una publicación de El País México, el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador también blindó el proyecto frente a fiscalizaciones ambientales.
Autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente identificaron deforestación, obras irregulares, cambios de uso de suelo y falta de permisos en distintas zonas del trazado ferroviario, lo que agrava el debate sobre los costos reales del proyecto.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
