El ecocidio del Río Sabinas

Por Miguel Villarello

MÁS INFORMACIÓN. –

Saltillo, Coah. – El ecocidio del Río Sabinas es producto del factor humano que vierte desechos residuales domésticos en sus aguas, por el factor geológico, pues es utilizado como vertedero de desechos de explotación minera y por el factor climático por la sequía recurrente.

La destrucción y el daño masivo o sistemático del ecosistema afecta a una población aproximada de 300 mil habitantes, que viven en cinco municipios de la región Carbonífera de Coahuila, Sabinas, Múzquiz, San Juan de Sabinas, Juárez y Progreso.

El Río Sabinas es uno de los más importantes en Coahuila y está ubicado en una región cuya característica principal como fuente de sobrevivencia es la explotación del carbón, por lo menos los últimos 150 años, mineral del cual esta zona es la principal abastecedora del país por su riqueza de yacimientos.

Recientemente, una diputada y varios grupos ecologistas regionales denunciaron la vuelta de la contaminación de sus aguas provenientes de dos fuentes: el resultado de las descargas de drenaje de algunas comunidades aledañas y la explotación de algunas compañías mineras cercanas al río.

Aunque no es tan alarmante la contaminación en el nacimiento del afluente en Múzquiz, Coahuila, pues sus aguas corren limpias, transparentes, kilómetros adelante de su recorrido la situación cambia, puesto que existen las descargas de aguas residuales de uso domiciliario de varias comunidades las cuales llegan a su cauce, así como algunas descargas de desechos minerales de varias compañías mineras en sus alrededores, al grado de “colorear” el vital líquido.

A ellas se suman la explotación de material pétreo para la construcción que, en algunos tramos de su recorrido ha llegado a afectar su cauce.

VERTEDERO DE MINERAL

Quien trajo a la actualidad esta problemática fue la diputada Yolanda Elizondo Maltos cuando denunció que es constante la contaminación por el derrame de desechos que realizan las compañías mineras en las aguas del Río Sabinas principalmente.

Expresó que la problemática es frecuente en dicho cauce que nace en la sierra de Santa Rosa y continúa hacia el lugar conocido como el Nacimiento de los indios Kikapú y con los Negros Mascogos, inclusive al pasar por Múzquiz se puede ver que el agua corre limpia.

Tan es así que esta parte del Río Sabinas que le corresponde al municipio de Múzquiz se aprovecha como desarrollo turístico “porque río abajo -en Palau- no es posible debido a que ya el cauce corre muy contaminado”.

Sin embargo, reveló la legisladora por la UDC que “al pasar por Palau el agua cambia totalmente, pues acarrea partículas contaminantes y hasta sufre un cambio de color”.

Consideró el problema en dicho río como “gravísimo ya que no se le ha puesto la atención a pesar de los decretos que fueron establecidos desde la época cuando Rogelio Montemayor Seguy fue gobernador de Coahuila allá por los 90”.

Elizondo Maltos afirmó que, en este caso, lo que está pasando es responsabilidad de todos los niveles de gobierno pues, luego del riesgo, actualmente se está afectando la flora y fauna que son fuente de vida en el lugar sin brindarles protección de ningún tipo.

Y aunado a que muchas comunidades cercanas se abastecen de agua de este río para consumo humano, está la grave sequía que afecta a toda la región Carbonífera donde pasa el Río Sabinas al grado de ver disminuido su nivel de agua.

Luego de revelar que no se cuenta en el sitio con una planta tratadora de aguas y por ahí corren aguas residuales, la legisladora precisó que la problemática se ha denunciado a través de puntos de acuerdos en el Congreso local, ante la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Coahuila (PROPAEC) y ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), pero o no han procedido o las medidas de llamado de atención son endebles.

Elizondo Maltos también resaltó que alcaldes han ido y venido, que en su momento hicieron la propuesta de construir una planta tratadora, pero el proyecto no prosperó ni en el ayuntamiento ni en el Gobierno del Estado y menos en el nivel federal; de ahí la urgencia de contar con una planta de este tipo e instaurar una solución por lo menos a mediano plazo.

SÍ HAY CONTAMINACIÓN

Una compañía minera dedicada a la explotación de fluorita en la región Carbonífera fue la que contaminó recientemente el Río Sabinas en Múzquiz.

Así lo dio a conocer el Procurador del Medio Ambiente de Coahuila, Javier de Jesús Rodríguez Mendoza y, aunque tomó conocimiento del incidente, lo derivó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente por ser la minería atribución federal.

Rodríguez Mendoza abordó el tema denunciado por la diputada Yolanda Elizondo Maltos en el sentido de la constante contaminación del Río Sabinas como resultado del derrame de desechos que realizan las compañías mineras en sus aguas.

“Tuvimos una actuación en ese caso, a pesar de que la minería es de competencia federal lo tiene que atender la PROFEPA, pero en cierto tipo de empresas queda algún trámite o actividad que sí es competencia del Estado”, precisó el funcionario.

Y expresó que hicieron una visita a la empresa para ver si contaba con los permisos que le competen al Estado “sin embargo, no pudimos acceder a mucha más información porque sí, la empresa estuvo renuente; pero en el caso del Estrado sí tenía sus permisos activos”.

“Personalmente, turnamos el caso a la PROFEPA para que atendiera esta problemática de manera económica y si, nada oficial, también la empresa minera se comprometió a revisar sus procesos porque nos comentaron en su momento, inspectores, que eso sucede cuando llueve nada más, no es cosa de siempre”.

“Es decir, sólo se presenta el incidente cuando caen grandes lluvias, pero la empresa ya trabaja en la remediación y esperemos que la PROFEPA sí haya tomado cartas en el asunto” resaltó entonces.

Para corroborar, ¿esta empresa es minera de qué tipo?, se le preguntó y contestó que es minera de Fluorita.

Y consideró que por eso “la queja ciudadana fue por la contaminación del agua, era que se tornaba un tanto amarillenta, verdosa, entonces no es de la minería de carbón, sino con el tema de la minería de fluorita”.

MEDIDAS DE ATENCIÓN

Días después grupos ambientalistas se pronunciaron, uno de ellos fue la Coordinación de la Agenda Ambiental de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Pues urgieron a actuar activamente en el cuidado de los recursos naturales, ejemplo de ello sería la aplicación de medidas inmediatas para que la contaminación del Río Sabinas pare por parte de compañías mineras.

Quien consideró al respecto fue la coordinadora de la Agenda Ambiental de la UAdeC, Graciela Hernández Gómez.

Se le preguntó en entrevista si la agenda ambiental de la UAdeC estaba enterada de la contaminación que hacen empresas mineras al verter sus desechos en el cauce mencionado y respondió que sí.

“Tenemos conocimiento, en ese sitio muchos investigadores de los que tenemos las facultades en la ciudad de Rosita, que son los expertos en esta área, pertenecen a estos comités del Río Sabinas que han denunciado la contaminación y, al igual que la agenda universitaria participamos en las propuestas de soluciones para que esto termine, pare”.

Agregó que se trata de una fuente de agua muy importante para el estado, pero sí hay trabajo respecto de esto, para proponer soluciones y efectuarlas ya.

No obstante, coincidir con que una de las soluciones inmediatas es que no se viertan los desechos mineros en el cauce del afluente, Hernández Gómez abordó el tema de las responsabilidades de actuación.

Ello con respecto a lo informado por la procuraduría ambiental estatal, en el sentido de que la verificación y posible sanción a la empresa que contaminó el río es atribución de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, que según algunos denunciantes no ha remediado el asunto a pesar de que han ido inspectores a supervisar el cauce sabinense.

¿Sería esta una solución?, se le cuestionó y respondió que en todo tiene que haber una comunicación; “es decir, lo físico, pues no podemos regirnos ni pasarnos las leyes, pero también hay que trabajar en conjunto”.

“Porque el planeta está dividido por antojo del hombre no, por otra parte, los ríos no saben de eso”.

“Aquí creo que es lo que ha faltado, comunicación en las entidades que tiene injerencia parea poder avanzar más rápido y no que se vea que nos estamos echando la pelotita de un lado a otro; sino realmente trabajar en conjunto para que cada uno haga la parte que le corresponde y esto sea más rápido”, concluyó.

PROFEPA 2021

Uno de los sitios consultados fue el de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/758051/Informe_de_Actividades_Profepa_2021_.pdf, pero fueron muy generales los hallazgos.

Se encontró un documento que data del 2021, es el Informe de Actividades 2021 de la PROFEPA, que indica que es una reseña las acciones realizadas en materia de procuración de justicia ambiental con el objetivo de contribuir al cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

Luego de destacar que la dependencia federal es la encargada de procurar la justicia ambiental mediante la vigilancia de la aplicación y cumplimiento eficiente, efectivo, transparente y expedito de la legislación ambiental empieza abordando diversos temas.

Sin embargo, del que nos ocupa, sobre el daño ecológico al Río Sabinas en la Carbonífera de Coahuila hay muy poca información.

Por ejemplo, refiere el documento que “durante el 2021 se recibieron 6 mil 79 denuncias populares, de las cuales 3 mil 829 fueron admitidas por la Procuraduría y 2 mil 250 se turnaron a otras autoridades (federales, estatales o municipales) por no ser competencia de este órgano desconcentrado; en este periodo se concluyeron 1 mil 203 denuncias populares y 2 mil 626 se encuentran en proceso”.

Pero, específicamente del tema del Río Sabinas no fue posible conocer el estatus.

Cita que en ese año se realizaron 1 mil 357 visitas en materia de impacto ambiental, de las cuales mil 180 fueron inspecciones a obras y actividades de competencia federal y 177 verificaciones de medidas ordenadas en procedimientos administrativos instaurados, entre las que seguramente se debe encontrar el daño al ecosistema del Río Sabinas, y por todas ellas refiere el Informe que se aplicaron sanciones económicas por 76 millones de pesos.

Casi al final de Informe de Actividades aparece el punto 1.8 Atención a la industria minera, pero la cita es muy general, pues no especifica si existió revisión a las empresas mineras en la Carbonífera de Coahuila: “de enero a diciembre de 2021 como parte del programa permanente de revisión la PROFEPA realizó 106 visitas de inspección a instalaciones  mineras encontrando que en 46 instalaciones mineras visitadas no se observaron irregularidades; que en 46 se detectaron irregularidades menores; que en 14 instalaciones se impuso la clausura por irregularidades graves y se impusieron multas por 28.5 millones de pesos.

El punto 1.9 Atención a las cuencas hidrológicas de México es un poco más específico, pues, afirma que a través de verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental en cuanto a las Condiciones Particulares de Descarga (CPD), en ese año se dio seguimiento al problema de contaminación de cuerpos de agua en las principales cuencas del país, entre las que cita al Río Sabinas de Coahuila.

Y que se obtuvieron resultados de 931 visitas de inspección, en 338 no se detectaron irregularidades, en 557 las irregularidades fueron menores, mientras que por las irregularidades graves detectadas se impuso la clausura en 36 casos, 16 de manera parcial temporal y 20 total temporal, asimismo se impusieron multas por un total de 53 millones 600 mil pesos.

JUZGADO AMBIENTAL

Un aspecto que pudiera ser el principio para reactivar el caso en el estado y rescatar el Río Sabinas fue la reciente apertura del Juzgado Especializado en Materia Ambiental.

Aunque no abordó el tema de la afectación del afluente que nos ocupa en una entrevista la secretaria del Medio Ambiente, reconoció que sí existen algunas carpetas abiertas y pendientes de resolver judicialmente en el tema ecológico.

Sin embargo, Eglantina Canales Gutiérrez declaró que todos los expedientes serán analizados en el nuevo juzgado especializado ambiental.

Entre los expedientes pendientes de resolución existen relacionados con el maltrato animal, contaminación del aire, tráfico de recursos naturales como, por ejemplo, el litigio que tiene la asociación de Propietarios de Agua de Arteaga en contra del Estado y el Ayuntamiento y SIMAS de Arteaga, el incendio de La Pinalosa en Arteaga y la muerte de mascotas en Monclova y una osa joven en Castaños.

No obstante, la funcionaria consideró como un logro el que el Poder Judicial estatal instalara un juzgado en tratamiento de temas de medio ambiente lo cual mejorará en la aplicación de la ley mediante juicios que se lleven a cabo a este nivel y donde se atiendan con mayor precisión los problemas ambientales.

“Antes se veían en todas las salas los problemas ambientales y actualmente sí hay carpetas de investigación abiertas en el tema ambiental”, reconoció sin precisar su número.

Incluso comentó que sí hay expedientes y están desde hace tiempo, algunas sin resolverse y otras en proceso; “pero esperamos que ya teniendo una sala exclusivamente para esto que los juicios puedan fluir de una mejor manera”.

Finalmente, recalcó que cada proceso judicial ambiental tiene que pasar por tres etapas: la procuraduría ambiental, el ministerio público y el nuevo juzgado especial ambiental.

RECOMENDACIONES

En una revisión documental electrónica al caso que nos ocupa fue posible localizar una recomendación que en 2018 hiciera la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) relativa a la contaminación del Río Sabinas https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/513206/CNDH.-_Recomendaci_n_62_del_2018__Acci_n_S_ptima.pdf.

La cual dice Organismo de Cuenca Río Bravo, Dirección Técnica, Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Recomendación 62/2018, atención de la acción séptima: Estudio sobre el Río Sabinas y sus afluentes sujetos a competencia federal.

Se trata de la Recomendación 62/2018 emitida por la CNDH dentro de la queja radicada en el expediente CNDH/6/2015/2642/Q, promovida por los ciudadanos Francisco Rolando González Pérez, Matías Zamora Vallejo y otros en contra de la Dirección Local Coahuila por presuntas violaciones a los derechos humanos de los habitantes de las poblaciones de San José de Cloete y Villa de Agujita, pertenecientes al municipio de Sabinas, Coahuila.

Específicamente la Acción Séptima indica que “en los seis meses siguientes a la aceptación de la presente Recomendación, se desarrolle y difunda a las autoridades involucradas en este documento y otras que estime pertinentes e igualmente en un apartado accesible e identificable para el público en su página electrónica, un estudio sobre el Río Sabinas y sus afluentes sujetos a competencia federal”.

En ella se propone identificas varios puntos y cumplirlos: Uno, conformidad con los parámetros previstos en las normas oficiales aplicables; dos, principales riesgos e impactos derivados de las actividades humanas y específicamente la minería en la región Carbonífera; y tres, estrategias para la prevención, mitigación y/o atención de los factores que inciden sobre la calidad del sistema hidrológico de referencia, y se remitan a esta Comisión Nacional las constancias que acrediten su cumplimiento”.

Entre los hallazgos del estudio practicado por la Conagua y que derivaron a tal recomendación están, en cuanto a la calidad del agua, la principal fuente de contaminación de este recurso se debe al mal manejo de las aguas residuales provenientes de las localidades adyacentes a los sitios de explotación minera y por la presencia de basura.

Aunque no se observaron escurrimientos superficiales ni filtraciones por lixiviados en los tajos que afectaran la calidad del agua producto de la actividad minera, se detectó cierto grado bajo de contaminación en las aguas.

La existencia de “varias descargas de aguas residuales de tipo doméstico y materia en descomposición en el arroyo Cloete que va a dar directo al Río Sabinas, así como tajos mineros cercanos que vierten desechos minerales químicos al cauce en poca medida la recomendación propuso entonces dos cosas, entre otras medidas de mitigación.

“Se recomienda realizar la evaluación de los sistemas de tratamiento de las aguas residuales municipales y no municipales que descarguen o puedan descargar a la Cuenca del Río Sabinas, incluidas las obras de drenaje sanitario y realizar análisis de la calidad de calidad del agua a los pozos de abastecimiento y proponer las medidas de prevención y control en caso de detectar contaminación que pueda afectar la salud pública”.

Asimismo, en cuanto a la actividad minera “utilizar diques de contención que capturen los sedimentos durante las lluvias, para lo cual deberá utilizar el material más adecuado y vegetación para la estabilización de este en los cauces que sean perennes y utilizar geotextiles para la protección de superficies con pendiente y que sean susceptibles de erosionarse durante las lluvias”.

Aunque se desconoce si la recomendación de la CNDH en 2018 se atendió adecuadamente o si en realidad la PROFEPA aplicó multas o sanciones a mineras o sistemas de agua municipales de los alrededores por la contaminación al Río Sabinas, las medidas de remediación urgen.

Todavía estamos a tiempo y, como lo manifiesta la diputada Yolanda Elizondo Maltos, originaria de Múzquiz Coahuila sitio donde nace el Río Sabinas, que es un área protegida y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) también tiene corresponsabilidad, no es posible seguir dañando a todo un sistema ecológico, a su flora y fauna incluso desviando su cauce, en un río que durante años ha dado vida y es sustento a quienes habitan la región Carbonífera; además de que las autoridades incumplen con la solución de las denuncias.


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo