El término teriano irrumpió en la conversación pública mexicana tras dispararse las búsquedas en internet y viralizarse en redes sociales, lo que derivó en una convocatoria en las islas de la Universidad Nacional Autónoma de México que reunió más curiosos y reporteros que participantes. El encuentro evidenció tanto muestras de apoyo como episodios de burla y tensión hacia quienes se identifican espiritual o psicológicamente con animales
Redacción Más
En cuestión de días, la palabra ‘therian’ pasó de la periferia digital a ocupar tendencias y conversaciones públicas en México. Las búsquedas de “qué es un therian” aumentaron 500% en la última semana, según datos de Google Trends, detonando una oleada de memes, debates e incluso reacciones políticas. El fenómeno, amplificado en redes sociales, desembocó en una convocatoria en Ciudad Universitaria que terminó con más cámaras que participantes.
De acuerdo con El País, la cita se realizó en las islas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se anunció una convivencia y carrera ‘therian’. Sin embargo, al lugar acudieron principalmente reporteros y curiosos. Solo un par de jóvenes se identificaron como parte del fenómeno, mientras otros asistieron por solidaridad o para expresar apoyo frente al rechazo que algunos participantes enfrentaron.

Los llamados ‘therians’ o terianos, en español, son personas que se identifican espiritual o psicológicamente con animales. En el encuentro, Jesús Alberto, de 25 años, dijo sentirse identificado como perro y explicó que encontró en esa identidad una forma de bienestar personal. Otro joven señaló que su afinidad por los perros y experiencias de falta de afecto influyeron en su decisión. Aunque la mayoría de los presentes no se asumían como ‘therians’, varios acudieron para respaldar a quienes han sido objeto de burlas o agresiones.
El evento no estuvo exento de tensión. Entre gritos e insultos, uno de los asistentes que dijo ser ‘therian’ abandonó el sitio acompañado de amigos. El episodio evidenció la polarización que el tema ha generado en redes y fuera de ellas.
Para Juan Martín Pérez, coordinador de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), el fenómeno no puede desligarse del entorno digital donde se origina y se amplifica. Señala que no se trata de una tendencia nueva –existen registros en foros desde los años noventa y estudios académicos desde 2013–, pero sí de un caso reciente de viralización acelerada por algoritmos que privilegian contenidos de alta intensidad emocional.

El especialista subraya que ser ‘therian’ no constituye un trastorno psiquiátrico y llama a diferenciarlo de otras comunidades como el ‘furry fandom’. A su juicio, la adolescencia y la juventud son etapas de exploración identitaria, y las plataformas digitales potencian esas búsquedas de pertenencia. También advierte sobre un posible pánico moral alimentado por cuentas recientes que difunden el tema desde la burla o el odio.
Más allá de la anécdota en la UNAM, el fenómeno abre una discusión más amplia sobre la responsabilidad de los algoritmos en la amplificación de contenidos virales y sobre la manera en que la sociedad responde a nuevas formas de identidad juvenil. Entre curiosidad, rechazo y solidaridad, los ‘therians’ irrumpieron en la conversación pública mexicana, impulsados por la lógica digital que hoy define gran parte del debate social.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
