Horacio Cárdenas Zardoni
Decir que México es el país de la impunidad, es algo que a estas alturas no sorprende a prácticamente nadie. Las estadísticas de impunidad son las mismas hoy que las que hemos venido escuchando desde hace por lo menos veinte años, durante los cuales se han dado gobiernos de izquierda, al estilo de MORENA, de centro como lo interpretó en su última aparición el Partido Revolucionario Institucional y hasta el PAN, que prometió cambiar México… bueno ahorita que me acuerdo todos lo hacen, lo de prometer, porque ya ve la cuarta transformación, nomás perfeccionó lo que recibió de sus antecesores, lo malo, no lo poco de bueno que hubiera habido.
Guerras contra la corrupción, contra el narcotráfico ¿y por qué nadie lo ha hecho contra la impunidad?, o bueno, sí, López Obrador creó un programa de Cero Impunidad, el cual era dirigido ni más ni menos que por el que quiere que le digan tigre, Ricardo Mejía Berdeja, y si algo campeó durante su gestión y todo el sexenio, fue precisamente eso, la impunidad ¿o alguien olvidó ya eso de que los criminales no debían ser perseguidos porque también son seres humanos?
Peña Nieto decía que la corrupción forma parte del ADN y de la cultura de los mexicanos, nos comenzamos a sospechar que la impunidad también, tanto de quienes cometen un acto fuera de la ley, como de aquellos que resultaron perjudicados, y que conforme a la ley (a mi no me vengan con que la ley es la ley), tendrían derecho a justicia y a la restitución del daño causado.
Vimos hace días una nota de prensa que nos pareció de lo más importante, al grado que nos motivó a averiguar algo más sobre el tema y ver cómo andamos en ese asunto acá en nuestro estado. Resulta que, según la notica aparecida en Animal Político, durante los últimos seis años, durante las administraciones de López Obrador y Claudia Sheinbaum como presidente(a), y de la misma Sheinbaum y Clara ‘La Ajolota Morada’ Brugada, como jefas de gobierno de la Ciudad de México, se abrieron veinticinco mil carpetas de investigación por el delito de despojo, de las cuales, durante ese período se reportaron apenas 463 detenciones… lo cual ubica a este delito dentro del margen general de la impunidad nacional, que por más circo y maroma que intentan, no baja del noventa y tantos por ciento… de lo denunciado, no de lo ocurrido. Aunque hay que considerar que, por su importancia económica y su impacto en el patrimonio de los afectados y sus dependientes, el despojo es uno de los crímenes que sí se denuncian, podemos obviar la ‘cifra negra’ de los que ocurren y se quedan sin documentar ante una autoridad.
Bueno, pues buscando el dato concreto de cuántos casos de despojo habían ocurrido en el país, no hallamos el dato, vaya a saber por qué, las diversas fuentes consultadas coincidían en un incremento significativo, pero no decían la proporción, ni el número absoluto o relativo del tal crecimiento. Muy probablemente esto se deba a lo de costumbre, unos estados sí dan los datos, otros no los dan, unos son confiables, otros no son corroborables, entonces no se anima el sistema nacional de seguridad pública a reportar un dato global. Pero por lo pronto el que sí encontramos fue el de que en el Estado de México, se dio una cantidad muy similar a la de la CdMx, sospechosamente parecida, 25 mil 18 denuncias por despojo, para totalizar algo más de cincuenta mil, nada más en esas dos entidades, que, aceptamos, son las más grandes en cuanto a población, y por extensión, donde mayor interés, honrado o no, hay por hacerse de un bien inmueble, pagándolo o despojando a quien puedan.
Aterrizando en el estado de Coahuila, los datos son un poco más claros, pero no por eso menos preocupantes. Resulta que según la información existente, el delito de despojo ha crecido en nuestro estado en un 40% en los últimos cinco años, arrojando un promedio superior a las 500 carpetas de investigación abiertas anualmente, pero cuando solicitamos el dato de cuántos casos se habían resuelto, en cuanto que el bien hubiera sido restituido a sus dueños, y que los culpables del crimen hubieran ido a dar con sus osamentas a prisión, de eso desafortunadamente no hay datos.
Lo hemos dicho de muchos otros delitos a lo largo de los años, y lo repetimos ahora en referencia al despojo: no hay oficio, profesión o negocio que ofrezca mayores probabilidades de éxito, o de no fracaso, que el crimen. Oiga, con 98% de posibilidades de quedar impune por agenciarse una casa, un edificio, un rancho de las hectáreas que quiera, derechos de agua, o lo que sea, es mucho más seguro que poner un restaurante, un taller, una fábrica o una consultoría, con trabajos, muchos, llegan al 50% de probabilidades de seguir abiertos en un lapso de 3 años, y el delincuente… tan campante, disfrutando de su agandalle, sin que las cosas tengan grandes posibilidades de cambiar en el corto plazo. Así que ya lo sabe, si tiene una propiedad, tenga mucho cuidado de quien le echa el ojo, nunca falta quien se lo quiera bajar, y menos si hay un partido político o un lidercillo moviéndolos, allí si que no volverá a ser suyo nunca…
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