Gómez Palacio, Durango, 01/08/25 (Más).- Investigadores de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), adscritos a la Facultad de Ciencias Biológicas en su campus Gómez Palacio, descubrieron en un manantial de Los Chorros, Coahuila, la especie de caracol de agua dulce más pequeña del mundo, con apenas 0.7 milímetros de longitud.
El hallazgo fue publicado en la revista científica internacional Zootaxa y representa no solo la identificación de una nueva especie, sino también la definición de un nuevo género, al que nombraron Microphreatus.
La nueva especie, denominada Microphreatus saltillensis, fue nombrada en honor a la ciudad de Saltillo, próxima al sitio de recolección.
El equipo científico recolectó más de 80 ejemplares en un manantial alimentado por aguas subterráneas. Según los investigadores, los diminutos moluscos habitan entre granos de arena en sedimentos saturados, lo cual ha implicado un grado extremo de adaptación evolutiva.
“Cuando observamos estas conchas en las muestras, notamos que eran aún más pequeñas que las de los caracoles subterráneos que comúnmente estudiamos. Tras una revisión exhaustiva de literatura internacional, confirmamos que se trata del caracol de agua dulce más pequeño del mundo descrito hasta ahora”, explicó el doctor Alexander Czaja, líder del equipo de investigación.

Los ejemplares carecen de pigmentación, son completamente transparentes y no poseen ojos, adaptaciones comunes entre especies que habitan en ambientes con oscuridad total. El hábitat de estos organismos es altamente específico y aislado, lo que sugiere que se trata de una especie endémica del manantial de Los Chorros. No obstante, los investigadores no descartan la posibilidad de encontrar poblaciones similares en otras fuentes subterráneas aún no exploradas.
“Estos organismos han evolucionado para sobrevivir en condiciones muy específicas y hostiles. Su tamaño diminuto les permite moverse entre partículas de arena. Son un ejemplo extremo de especialización biológica”, detalló Czaja.
El artículo científico que documenta el hallazgo lleva por título A new genus and species of the subterrestrial freshwater snail (Caenogastropoda: Cochliopidae) from northeastern Mexico, y fue publicado en julio de 2025.
El trabajo fue firmado por Alexander Czaja, Gabriel Fernando Cardoza Martínez, Jorge Luis Becerra López, José Luis Estrada Rodríguez, Fernando Alonzo Rojo, Verónica Ávila Rodríguez y Ana Alejandra Valenzuela García. Los autores subrayan la importancia de los invertebrados en ecosistemas subterráneos, los cuales aún son poco conocidos y altamente vulnerables.
“Cada organismo cumple un papel fundamental en su ecosistema, incluso uno que mide menos de un milímetro. Estos moluscos forman parte de redes tróficas y equilibrios ecológicos esenciales, aunque pasen desapercibidos para la mayoría”, afirmó el especialista.
El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre la biodiversidad subterránea en el norte de México y destaca la necesidad de ampliar la exploración científica en estos ambientes. “La biodiversidad subterránea sigue siendo una de las más desconocidas del planeta. Este hallazgo es una llamada de atención para seguir investigando y conservando estos ecosistemas únicos”, comentó Czaja.
Las imágenes del caracol comparado con un dedo humano ilustran la escala microscópica del hallazgo. Pese a su tamaño, el descubrimiento ha sido calificado como de alta relevancia en el campo de la taxonomía y la biología evolutiva, al redefinir los límites de tamaño conocidos en moluscos de agua dulce.
El manantial donde fue encontrado Microphreatus saltillensis pertenece a una región caracterizada por su riqueza hídrica subterránea y por la presencia de microhábitats poco estudiados. La UJED anticipó que continuará con trabajos de muestreo y análisis en otros puntos de la región con el objetivo de detectar nuevas especies o poblaciones relacionadas.
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