El aumento de la temperatura y del nivel del mar acelera la erosión costera y amenaza los ecosistemas. Los arribazones masivos de sargazo son generan daños ambientales
Playa del Carmen, Quintana Roo, 20/08/26 (Más).- La crisis climática se ha convertido en uno de los principales desafíos para la Riviera Maya y el resto del Caribe mexicano, donde el aumento de la temperatura del mar, los arribazones masivos de sargazo, la pérdida de playas y el incremento del nivel del océano están modificando aceleradamente el equilibrio ambiental de la región y generando consecuencias para la actividad turística, la economía y la salud de sus habitantes.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, especialistas han identificado anomalías térmicas particularmente severas en aguas de Quintana Roo, con incrementos habituales de entre uno y dos grados centígrados y registros extraordinarios que alcanzan entre tres y cuatro grados.
Esteban Amaro Mauricio, hidrobiólogo y coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo de Quintana Roo, advirtió que se trata de variaciones considerables que ya se reflejan en daños visibles sobre los ecosistemas costeros.
El calentamiento del océano favorece el crecimiento y reproducción del sargazo, una macroalga que integra el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico y que, impulsada por las corrientes marinas, termina acumulándose en las costas del Caribe y del Golfo de México.
En Quintana Roo, los grandes volúmenes registrados durante 2025 y lo que va de 2026 han afectado prácticamente todo el litoral, desde Cancún, en el norte, hasta Mahahual y Xcalak, en la zona sur cercana a la frontera con Belice.
Los reportes del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo de Quintana Roo también ubican arribazones importantes en Tulum, Puerto Morelos, Punta Nizuc y la costa oriental de Cozumel, además de distintos puntos de la Riviera Maya.
La presencia masiva de la macroalga representa un problema especialmente complejo cuando llega a tierra y comienza a descomponerse, pues deja de cumplir su función natural como alimento y refugio para especies marinas y aves y se transforma en una amenaza ambiental y sanitaria.
Amaro Mauricio ha relacionado parte de la intensidad de los arribazones observados durante 2026 con el fenómeno de El Niño, que aunque se origina en el océano Pacífico tiene repercusiones sobre el clima global y puede favorecer alteraciones en la temperatura marina.
“Afecta, obviamente, el incremento de la temperatura del mar y, aunque El Niño se desarrolla en el Pacífico, tiene efectos en el clima mundial”, explicó el especialista.
La descomposición del sargazo también representa riesgos para la salud. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha advertido que, al permanecer acumulada en las playas, la macroalga libera sulfuro de hidrógeno y amoníaco, gases cuya exposición puede relacionarse con afectaciones respiratorias, cardiovasculares y neurológicas.
A ello se añade que la materia orgánica en descomposición consume grandes cantidades de oxígeno en el agua, hasta reducirlo a concentraciones mínimas, lo que afecta a organismos marinos y altera las condiciones ecológicas cercanas a la costa.
Otro riesgo deriva de la capacidad del sargazo para acumular y posteriormente liberar contaminantes, entre ellos pesticidas y metales pesados como el arsénico. Estas sustancias pueden convertirse en un problema adicional tanto para los ecosistemas como para las personas que participan en tareas de recolección o permanecen durante periodos prolongados en zonas donde existen grandes concentraciones de la macroalga.
El calentamiento del mar no es el único indicador de la transformación climática de la Riviera Maya. El aumento del nivel del océano también ocurre a un ritmo particularmente acelerado en la zona.
Según el especialista, mientras en otras regiones se presentan incrementos cercanos a dos milímetros anuales, en esta parte del Caribe mexicano se han registrado aumentos de casi siete u ocho milímetros, un fenómeno que contribuye a la erosión de la costa y agrava la pérdida de arenales.
La acumulación de sargazo puede intensificar además el calentamiento local del agua, ya que al oscurecer la superficie marina aumenta la absorción de radiación solar.
“Al oscurecer el agua el sargazo crea una superficie que absorbe más el calor del sol y aumenta la temperatura. Entonces, por donde lo veamos, tiene muchas consecuencias negativas para el ecosistema marino, para la salud humana y para la economía de la región”, sostuvo Amaro Mauricio.
La disminución de playas ya es perceptible no solamente en Quintana Roo, sino en diversos puntos de la península de Yucatán; esta pérdida representa una amenaza directa para destinos cuya actividad económica depende en buena medida de sus paisajes costeros y de la calidad ambiental de sus playas, por lo que los efectos del cambio climático rebasan la esfera ecológica y se trasladan al empleo, la inversión, los servicios turísticos y la vida cotidiana de las comunidades.
Ante el aumento de los arribazones, el gobierno federal y el de Quintana Roo presentaron el pasado 30 de julio una Estrategia de Atención y Manejo de Sargazo coordinada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría de Marina.
El plan contempla incrementar el número de embarcaciones sargaceras, instalar barreras para impedir que mayores cantidades de la macroalga alcancen las playas y adquirir equipo especializado para su recolección en Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual.
La primera etapa de este programa prevé una inversión de 768.7 millones de pesos y busca elevar la capacidad de recolección de mil 227 a mil 870 toneladas diarias. En una segunda fase se plantea alcanzar hasta cuatro mil toneladas por día, con el objetivo de responder a temporadas en las que los volúmenes de sargazo rebasan ampliamente la capacidad operativa actual.
A esas medidas se suma el proyecto de un Polo de Desarrollo de Economía Circular en Puerto Morelos, donde se plantea instalar infraestructura destinada al aprovechamiento del sargazo y su transformación en insumos como pellets industriales. La propuesta busca reducir la cantidad de residuos que terminan depositados en tierra y encontrar alternativas productivas para una biomasa cuya llegada masiva se ha convertido en un problema recurrente.
Para los especialistas, sin embargo, las acciones de contención y aprovechamiento forman apenas una parte de una problemática mucho más amplia. El aumento de la temperatura marina, el ascenso del nivel del mar, la erosión de las playas y la mayor presencia de sargazo son manifestaciones relacionadas con una crisis climática que amenaza directamente a la Riviera Maya. “La llegada del sargazo es uno de los grandes retos climáticos a los que se enfrenta México en este momento”, sentenció Amaro Mauricio.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
