La informalidad laboral en Coahuila subió a 34.2% en el primer trimestre de 2026, según el Inegi y concentró más de la mitad del crecimiento del empleo
Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila, 31/07/26 (Más).- La informalidad laboral creció en Coahuila durante el primer trimestre de 2026 y absorbió más de la mitad del aumento registrado en la población ocupada, una señal de deterioro en la calidad del empleo que contrasta con el discurso gubernamental, que durante los últimos años ha presumido a la entidad como líder nacional en formalidad.
Entre enero y marzo de este año, alrededor de 549 mil coahuilenses trabajaron en condiciones de informalidad, aproximadamente 47 mil más que en el mismo periodo de 2025, cuando se estimaban cerca de 502 mil, de acuerdo con la encuesta nacional de ocupación y empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La tasa de informalidad laboral pasó de 33.1 a 34.2 por ciento en un año, un incremento de 1.1 puntos porcentuales; esto significa que, de cada 100 personas ocupadas en Coahuila, poco más de 34 trabajaban sin acceso completo a la seguridad social, en negocios no registrados, por cuenta propia en actividades vulnerables o incluso dentro de empresas formalmente constituidas que no reconocían adecuadamente la relación laboral.
El incremento resulta especialmente relevante porque ocurrió al mismo tiempo que la población ocupada alcanzó un millón 603 mil personas, 86 mil 621 más que en el primer trimestre de 2025.
Al comparar ambos datos, se observa que aproximadamente 54 por ciento del crecimiento neto de la ocupación correspondió a personas incorporadas a alguna modalidad de informalidad.
En otras palabras, la economía estatal generó trabajo, pero la mayoría de las nuevas ocupaciones no alcanzó los estándares de protección, estabilidad y prestaciones asociados con el empleo formal.
El resultado introduce un matiz importante en la lectura del mercado laboral: la tasa de desempleo bajó ligeramente, de 3.5 a 3.4 por ciento, pero tener una ocupación no garantiza contar con afiliación al IMSS, contrato, vacaciones, aguinaldo, crédito para vivienda o ingresos suficientes.
Se erosiona una de las principales fortalezas presumidas por el Gobierno
El Gobierno de Coahuila ha presentado reiteradamente la formalidad laboral como una de las principales fortalezas económicas del estado; incluso ha destacado que la entidad se mantiene en los primeros lugares nacionales por la proporción de trabajadores que cuentan con empleos formales. No ha mentido y de hecho, esta fortaleza aún existe, lo que ocurre es que la economía coahuilense ha llevado a una situación donde ya se dieron los pasos para que cada vez crezca más el empleo informal; entonces, ese liderazgo no ha desaparecido, pero comienza a perder fuerza.
Al cierre de 2025, la informalidad representaba alrededor de 33.3 por ciento de la población ocupada. Durante el primer trimestre de 2026 aumentó a 34.2 por ciento, mientras que la proporción de trabajadores formales descendió a 65.8 por ciento.
El cambio parece pequeño en términos porcentuales, pero representa decenas de miles de personas y muestra que la creación de empleo protegido no está avanzando al mismo ritmo que la incorporación de nuevos trabajadores al mercado laboral.
La situación también se refleja en la subocupación. El número de personas que tenían trabajo, pero necesitaban y estaban disponibles para laborar más horas, pasó de aproximadamente 56 mil a 74 mil en un año.
La tasa de subocupación aumentó de 3.7 a 4.6 por ciento. Esto sugiere que una parte de las nuevas ocupaciones no solamente carece de prestaciones, sino que tampoco proporciona suficientes horas de trabajo o ingresos para cubrir las necesidades de quienes las desempeñan.
La composición del empleo ayuda a explicar el avance de la informalidad: De las 86 mil 621 personas que se incorporaron a alguna ocupación entre los primeros trimestres de 2025 y 2026, la mayor parte se concentró en actividades terciarias, como comercio, restaurantes, alojamiento y servicios diversos.
Los servicios diversos agregaron alrededor de 30 mil ocupados; los restaurantes y establecimientos de alojamiento, cerca de 21 mil, y el comercio, aproximadamente 17 mil.
En contraste, el empleo manufacturero permaneció prácticamente estancado, pese a que esta actividad ha sido históricamente uno de los principales generadores de plazas formales, salarios estables y afiliación al IMSS en Coahuila.
También aumentó la ocupación en micronegocios. Estas unidades sumaron cerca de 43 mil trabajadores durante el periodo analizado, mientras que los establecimientos medianos redujeron su personal.
Los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social también muestran un debilitamiento reciente. Coahuila terminó 2024 con 862 mil 739 puestos formales registrados ante el IMSS. Al cierre de 2025, la cifra había bajado a 840 mil 58, una pérdida de 22 mil 681 empleos en un año.
Durante el primer semestre de 2026 se recuperaron 9 mil 742 puestos y el estado llegó a 849 mil 800 afiliaciones en junio. Sin embargo, el nivel todavía se encontraba 12 mil 939 empleos por debajo del máximo alcanzado en diciembre de 2024.
Así, mientras la ENOE muestra un fuerte aumento de la población ocupada, los registros del IMSS indican que la creación de plazas formales no ha sido suficiente para acompañar ese crecimiento.
La diferencia entre ambas mediciones apunta a que muchas personas encontraron una forma de trabajar o generar ingresos, pero no necesariamente mediante empleos protegidos y registrados.

Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
