Lic. Marco Campos Mena
De las corcholatas, la disputa queda entre dos principalmente, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, quienes, hay que decirlo, son los que más tiempo llevan en campaña, en especial la primera, que a buen ejemplo de su ídolo, más que gobernar, se ha dedicado a promocionar su imagen diariamente a costa de lo que sea.
¡Ya los vemos hasta en la sopa! Y sin importar que su presencia se DEBERÍA limitar a la ciudad de México, la corcholata por cuya predilección ha quedado claramente expresada, se ha dedicado a visitar otros Estados y, a negación expresa, pero evidente verdad, pintar bardas con la leyenda “Es Claudia” en alusión clara a las intenciones por la grande.
Lo mismo se ha visto, aunque en menor escala con la otra corcholata menos aplaudida, el secretario de Gobierno, Adán Augusto López, quien a expensas de su cargo también se ha dado a la tarea de hacer que su nombre resuene por todos los rincones del país, pese a que, cómo fue visto en un video viral, también se lleva el abucheo y la rechifla.
Por otro lado, y tras un coqueteo que no llevó a nada, Ricardo Monreal casi da por perdida toda posibilidad de contender por su partido para el próximo año, y no es para menos, pues ha cometido el pecado capital que casi le cuesta la expulsión del “Edén”, cuestionar la legalidad de las órdenes expresas del todopoderoso emperador que dicta a decretazos desde su palacio… “Te habéis atrevido a revisar lo que se envía al congreso y defiendes el proceso a llevarse…” al menos el título de traidor no fue un estigma que le tocó llevar como el candidato a la gubernatura de Coahuila por el PT.
Resulta difícil creer que la opción más decente para la presidencia sea Marcelo Ebrard, quien desentona con los designios dedocráticos palaciegos al contar estudios de posgrado y dominar más de un idioma, así como un currículum más extenso y reconocimientos otorgados en el extranjero…
Sin duda podríamos estar viendo el perfil de un Estadista con experiencia en cuanto a las funciones de un ejecutivo refiere, principalmente por su enfoque hacia las relaciones internacionales y su experiencia en ello, destacando también que su postura es como mediador y no como un radical al que puedan nombrar persona non grata.
De lo que podemos estar seguros es de que sea quien sea tendrá un gran reto con el país que va a recibir, entre cuyos logros destacan los altos índices de corrupción, las finanzas desordenadas, el récord de más homicidios en la historia moderna y pese a todo ello, tratar de convertir en héroe a su antecesor para que pueda aparecer en los libros de texto como el gran transformador… Quizás restar veracidad a los libros de texto sea el mayor de los retos a fin de cumplir con dicha petición.
Rumbo a este 2024 vemos 4 perfiles muy diferentes, la adulación que roza en la imitación, el serio y de semblante duro que muestra puño firme, el que habla de ser estadista y respetuoso, pero deja de lado los principios ante el primer jalón de orejas y el mediador que busca una oportunidad para demostrar de lo que es capaz en el piso menos parejo.
¿A quién le apostaría de ellos? Está en riesgo nuestra tranquilidad y nuestro bolsillo.
En cuanto a la oposición se refiere, no se ven perfiles claros que puedan contender por la tan codiciada silla, principalmente por lo que parece ser una estrategia de desgaste muy bien jugada, dejar que morena implosione entre las guerras internas y las mañaneras en las que se libran batallas diarias por defender lo indefendible.
¿A quiénes podríamos ver por la oposición?
Se han comenzado a ver ciertos perfiles que tal vez pudieran ser, pero nadie de quien se diga “ese debería ser” con lo cual se han mantenido a salvo de los ataques desde el púlpito del ganso cansado.
Es de recordarse que desde lugar se han propuesto a más candidatos que en la misma oposición, llegando incluso a proponer a periodistas y a empresarios que no podrían tener el perfil de presidente, pero sí de cuestionadores. (dicho sea de paso, no les están dejando la vara demasiado alta como considerárseles como un mejor gobierno.)
Tenemos también la guerra que se librará en las alianzas, puesto que estás, al ser las que pueden sumar una cantidad que cambie el rumbo de una elección, pudieran llegar a ser el ojo del huracán en los próximos meses.
¿Quién pudiera ir con quién?
Como profecía cumplida de la dictadura perfecta (película mexicana), tenemos a la ya consolidada alianza del PRIANRD, el enemigo que fortaleció el mismo AMLO, a quienes les hizo limar asperezas para fortalecerse lo suficiente como para causar un peso considerable.
Sin embargo, la fortuna no pinta muy bien para morena, partido monolítico cuya imagen de López Obrador representa la mayor parte de su fuerza. Las elecciones en Coahuila en curso han sido el parteaguas para la ruptura con los partidos que alguna vez los apoyaron, siendo el PT un partido más fiel a sus convicciones de izquierda el que ya no comulga con morena pero si con algo de la ideología de López Obrador, y el Verde Ecologista que va totalmente en contra de lo que está pregonando el oficialismo, ¡Tala de más de 8 millones de árboles! (y que no me canso de cuestionar, ¿dónde están y que se hizo con el dinero de la madera útil?) destrucción de un manglar para hacer una obsoleta refinería, vuelta al combustóleo, apoyo a la petroquímica y al carbón…, etcétera.
Incluso el partido local UDC ya marcó su distanciamiento ante los malos tratos recibidos en el pasado y la doble cara con la que ahora se les busca para que hagan lo impensable, poner en riesgo su registro para apoyar a un candidato que tal vez ya no despegue y con un historial poco halagador en las elecciones pasadas.
El próximo año veremos una figura presidencial más desgastada por los pocos logros, el mal manejo de la pandemia, la ligereza con la que se atendió a una crisis económica que a los ciudadanos nos ha pegado duro, los escándalos de corrupción y los pleitos y descalificaciones hacia sus mismos compañeros de lucha.
Ya hemos visto también a lo largo de los años como personajes clave del gobierno federal han dejado el barco al darse cuenta de que las cosas no se hicieron como se prometieron, también muchos de los electores que votaron por un candidato ha mostrado su descontento en la pérdida de los curules y de las alcaldías de la capital, ¿qué pudiera pasar? Como ya adelantó Adán Augusto entre líneas, van por la elección cueste lo que cueste, las leyes a modo han sido ensayos con resultados que no terminan de convencerles.
Seguimos en el terreno de la incertidumbre, han trabajado bien a una masa de votantes que está adoctrinada para defender el movimiento por las dádivas, como dijo el mismo AMLO, les da para que voten por él en el futuro, pero también está logrando superar el hartazgo que se tuvo por el PRI en tiempo récord.
Seguiremos muy de cerca lo que vaya aconteciendo con rumbo al 24, esperemos al menos contar con buenos perfiles para presidente de la república y no solo personas sin las competencias para ejercer dignamente el puesto, nos merecemos un buen presidente que mantenga el rumbo del país firme en el sentido correcto, y hay mucho rumbo por corregir.
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