Ciudad de México, 12/05/26 (Más).- El crecimiento acelerado de videos generados con inteligencia artificial y dirigidos al público infantil comienza a generar preocupación entre especialistas, organizaciones y educadores, quienes advierten sobre posibles efectos negativos en el desarrollo cognitivo y en la comprensión de la realidad de niñas y niños que consumen este tipo de contenidos en plataformas digitales como YouTube, TikTok e Instagram.
De acuerdo con información publicada por el diario El País, las redes sociales enfrentan actualmente una avalancha de videos creados con herramientas de inteligencia artificial que, aunque son fáciles y rápidos de producir, contienen numerosas inconsistencias visuales, errores narrativos y situaciones irreales que podrían alterar la manera en que los menores entienden el funcionamiento del mundo que los rodea.
Entre los ejemplos citados se encuentran videos en los que animales nacen de huevos pese a no ser ovíparos, vacas hiperrealistas bailando sobre dos patas o pelotas desaparecen de manera repentina en escenas animadas sin explicación lógica.
Este tipo de contenidos, elaborados en masa mediante inteligencia artificial, acumulan millones de visualizaciones y son impulsados constantemente por los algoritmos de recomendación de las plataformas digitales.
La organización Fairplay, dedicada a la protección de la infancia en entornos digitales, lanzó una campaña para exigir a YouTube y Google que limiten la presencia de contenido infantil generado con IA en YouTube Kids.
La ONG considera que muchos de estos videos son de baja calidad y pueden resultar confusos para los menores, especialmente para aquellos que todavía están desarrollando habilidades cognitivas y capacidades para distinguir entre fantasía y realidad.
Rachel Franz, directora de programas de Fairplay, explicó que los niños pequeños utilizan cada experiencia visual para construir su comprensión del entorno.
“Puede resultar muy confuso para ellos. Cuando los niños son pequeños, intentan absorber la mayor cantidad de información posible sobre el mundo”, señaló.
La especialista advirtió que las anomalías presentes en los videos podrían interferir en el aprendizaje natural sobre cómo funcionan los objetos, los animales o las interacciones cotidianas.
Uno de los principales problemas señalados por expertos es la velocidad con la que se presentan las imágenes y la falta de coherencia en las escenas. Ana Rojo de la Vega, profesora de educación infantil y autora del libro Neuroeducación en el aula y en casa, indicó que estos materiales suelen mostrar secuencias rápidas y desordenadas que dificultan el aprendizaje. “Todo va muy rápido, como un flash. Y la vida no es así, a veces hay que esperar”, explicó.
La psicopedagoga también alertó sobre el impacto que estos contenidos pueden tener en el juego simbólico de los niños, etapa fundamental para el desarrollo infantil.
Según explicó, muchos menores aún tienen dificultades para diferenciar entre ficción y realidad, por lo que exponerlos constantemente a imágenes irreales o ilógicas podría complicar todavía más su comprensión del entorno y de las características reales de personas, animales y objetos.
El fenómeno también está ligado al modelo de negocio de las plataformas digitales. Muchas cuentas producen decenas o cientos de videos diariamente con ayuda de IA, buscando acumular reproducciones y monetizar contenido.
Un estudio de la plataforma Kapwing reveló que el 20 por ciento de los videos recomendados a nuevos usuarios en YouTube corresponden a contenidos generados con inteligencia artificial y de baja calidad. Además, detectó cientos de canales dedicados exclusivamente a este tipo de publicaciones, los cuales acumulan miles de millones de reproducciones.
Productores audiovisuales tradicionales también han expresado preocupación por el crecimiento de este fenómeno.
Nicolás Matji, cofundador del estudio Lightbox y productor de la saga Tadeo Jones, consideró que el contenido generado masivamente con IA carece de responsabilidad ética y educativa.
“Los niños aprenden con las imágenes y a mí me preocupa la bazofia que oculta todo el contenido digno que hay”, afirmó al señalar que muchas producciones actuales solo buscan captar atención y generar ingresos.
Especialistas coinciden en que uno de los mayores riesgos es que el contenido elaborado con inteligencia artificial no suele estar claramente identificado ni puede filtrarse fácilmente en las plataformas.
Ante ello, recomiendan limitar el tiempo frente a pantallas y supervisar de manera constante lo que consumen los menores. Rojo de la Vega insistió en que el acompañamiento de madres y padres resulta fundamental para evitar que los niños queden expuestos de manera continua a videos potencialmente confusos o perjudiciales para su desarrollo.
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