Saltillo, Coahuila, junio 8. La derrota de Morena en Coahuila también se lee como un revés político para Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante meses operó en el estado como secretario de Organización del partido con el objetivo de arrebatar al PRI el control del Congreso local.
De acuerdo con Expansión Política, López Beltrán dejó esa responsabilidad dos semanas antes de la elección, cuando renunció a la Secretaría de Organización de Morena para buscar una candidatura a diputado federal en 2027. Con esa decisión, abandonó la operación territorial de Coahuila una semana antes de que concluyeran las campañas locales, en una contienda que el PRI terminó ganando de manera contundente.
Con el 100 por ciento de las actas computadas del PREP, el PRI ganó las 16 diputaciones locales de Coahuila y mantendrá el control del Congreso estatal. El resultado dio un respiro al Partido Revolucionario Institucional, que retuvo uno de sus principales bastiones políticos frente a una ofensiva de Morena que había colocado la elección local como una prueba de fuerza rumbo a los comicios de 2027.
López Beltrán había dedicado meses a apuntalar a Morena en Coahuila, entidad en la que el PRI nunca ha perdido la gubernatura. La apuesta era disputar el Legislativo local al partido encabezado por Alejandro Moreno, en uno de los dos estados donde el tricolor todavía conserva el poder estatal. El otro es Durango.
La elección no sólo definía la integración del Congreso de Coahuila, sino también la fortaleza del PRI en uno de sus territorios históricos, en un contexto en el que desde 2019 el partido ha perdido la gubernatura de 11 estados. Además, el proceso fue visto como antesala de las elecciones de 2027, cuando se renovarán 17 gubernaturas y el Congreso de la Unión.
Por esa razón, Morena se volcó a la elección coahuilense. En abril, diputados federales del partido anunciaron que acudirían personalmente al estado para apoyar la operación electoral. Durante la jornada del domingo, el senador Luis Fernando Salazar afirmó que diversos legisladores de Morena y del PT acudieron a Coahuila para observar los comicios, pero fueron agredidos.
Según Salazar, se registraron hechos de hostigamiento por parte de elementos de seguridad contra diputados federales, particularmente desde la noche previa a la jornada electoral. El senador sostuvo que se trató de situaciones a las que, dijo, están acostumbrados en Coahuila.
Como secretario de Organización de Morena, Andy López Beltrán tenía a su cargo la construcción, coordinación y movilización de la estructura base del partido para garantizar la promoción y defensa del voto en cada proceso electoral. Tras su renuncia, la organización quedó en manos de Ariadna Montiel, quien asumió la dirigencia de Morena el 3 de mayo.
Expansión Política señala que esta sería la segunda ocasión en que el hijo de López Obrador se enfrenta al PRI y pierde. La primera fue en 2025, durante las elecciones de Durango y Veracruz, cuando Morena, bajo su organización, perdió 48 municipios entre ambas entidades.
La campaña en Coahuila también estuvo marcada por las acusaciones contra Tony Flores, candidato de la coalición Morena-PT a diputado local por el Distrito 06. Flores fue señalado por un presunto caso de abuso sexual en Estados Unidos y fue llamado “Lord Lamborghini” por presumir un vehículo de esa marca valuado en 7.5 millones de pesos. Hasta la publicación original, el candidato no había desmentido esos señalamientos.
El politólogo Juan Pablo Navarrete Vela, investigador de la Universidad de La Ciénega del Estado de Michoacán, consideró que el PRI tenía amplias posibilidades de conservar el control en Coahuila. Recordó que el tricolor ganó las elecciones de gubernatura de 2017 y 2023, mientras Morena alcanzó apenas 11.91 por ciento en esos procesos.
Para Navarrete, ese porcentaje podría marcar el techo electoral del morenismo en Coahuila. Sin embargo, aclaró que el resultado no significa necesariamente una recuperación nacional del PRI, sino que el partido conserva arraigo local en ayuntamientos y diputaciones.
La politóloga de la UNAM Marcela Bravo Ahuja, especialista en sistema electoral y de partidos, planteó que en Coahuila se juegan intereses nacionales en elecciones locales. Según su lectura, se trata más de una lucha de estructuras partidarias que de un juego de participación ciudadana, pues los partidos buscan enviar un mensaje nacional a partir del resultado estatal.
El día de la elección, la confrontación aumentó cuando Morena acusó al PRI de compra de votos mediante el uso de códigos QR. Por ese motivo, el partido encabezado por Ariadna Montiel anunció que presentaría denuncias ante la Fiscalía Especializada en materia de Delitos Electorales, la Policía Cibernética y la Unidad de Inteligencia Financiera.
Aunque Morena intentó convertir Coahuila en una elección estratégica para mostrar músculo territorial, el resultado preliminar terminó favoreciendo al PRI en todos los distritos. Con ello, la derrota no sólo impacta a la dirigencia nacional morenista, sino también a Andy López Beltrán, quien había sido uno de los operadores centrales del partido en el estado antes de dejar el cargo.
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