Por realizar cambio de uso de suelo forestal sin autorización de Semarnat, suspenden construcción de línea de conducción de agua. La obra consiste en la renovación de tuberías y el aumento del volumen de suministro
Saltillo, Coahuila, 12/12/25 (Más).- Tras detectarse un cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin autorización en la Sierra de Zapalinamé, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera temporal las obras del proyecto Acueducto 1000, ejecutado por Aguas de Saltillo (Agsal).
En un comunicado divulgado este viernes, la dependencia federal precisó que la autorización correspondiente debió ser emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo cual no ocurrió. Por esta razón, la clausura fue aplicada el 27 de noviembre en una superficie de 1.6 hectáreas donde se instalaba una línea de conducción de agua potable.
El sello de clausura fue colocado sobre una caja de válvulas construida con concreto dentro del área desmontada.
“La medida se ejecutó en cumplimiento del acuerdo administrativo emitido el 18 de noviembre”, se precisa en el documento. “El proyecto se desarrollaba en zonas de captación de agua de la Sierra de Zapalinamé, área de importancia estratégica para el abastecimiento hídrico de Saltillo”.
En el comunicado se Profepa se identifica a Aguas de Saltillo, como la empresa responsable del servicio de agua potable y alcantarillado en la ciudad, que opera principalmente en zonas de captación como Agua Nueva, Carneros y la propia Sierra de Zapalinamé.

El Acueducto 1000 es una obra hidráulica ubicada al sur de la ciudad de Saltillo, concebida para reforzar el abasto de agua potable en una de las zonas con mayor presión sobre la red. De acuerdo con información técnica difundida por Aguas de Saltillo, el proyecto consistió en la renovación de aproximadamente ocho kilómetros de tubería de 32 pulgadas de diámetro, fabricada en hierro dúctil.
La obra se concibió para transportar un mayor volumen de agua hacia el sistema urbano de distribución, al incorporar alrededor de 130 litros por segundo adicionales al suministro con un impacto directo en colonias del sur de la ciudad que históricamente han enfrentado problemas de abasto.
Según información oficial, el proyecto –también conocido como Acueducto Sur 1000– implicó una inversión cercana a los 120 millones de pesos y fue diseñado para mejorar la presión y continuidad del servicio durante periodos críticos.
Agsal ha señalado que esta infraestructura busca estabilizar el sistema hidráulico urbano, aunque también ha subrayado que debe complementarse con medidas de uso responsable del agua para garantizar su sostenibilidad.

En paralelo a estas obras, Aguas de Saltillo solicitó y obtuvo un crédito por 150 millones de pesos como parte del mismo Plan Extraordinario contra la Sequía.
Aunque el dictamen que el Congreso del Estado votó para autorizar la contratación de dicho financiamiento indica que el crédito es para fortalecer y modernizar la infraestructura hidráulica del municipio, no detalla obras, acciones específicas, montos por proyecto ni ubicación. Sin embargo, señala que el objetivo de esta inversión es garantizar un mejor servicio de agua potable, alcantarillado y saneamiento para la ciudad.
No obstante, información de Agsal indica que el crédito se destinaría a la segunda fase del Plan Antisequía, que incluye la perforación de nuevos pozos en el Acuífero Sur y la interconexión de redes de captación en las zonas de Zapalinamé y Loma Alta.
También clausuran obras de fraccionamiento
La Profepa también informó que clausuró de manera temporal las obras del fraccionamiento campestre Montecana, en Arteaga, por realizar cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin contar con la autorización de la Semarnat.
El comunicado señala que la medida fue ejecutada el pasado 26 de noviembre, tras detectarse que las actividades se desarrollaban de forma ilícita sobre una superficie de 8.14 hectáreas, dentro de una zona forestal compuesta por ecosistemas de bosque de pino piñonero (Pinus cembroides) y su sotobosque.

El proyecto contemplaba la apertura de caminos y remoción de vegetación, acciones que representan un riesgo directo para la biodiversidad y provocan la pérdida de servicios ecosistémicos fundamentales en la Sierra de Arteaga.
El sello de clausura fue colocado en el área desmontada, como parte del cumplimiento del acuerdo de emplazamiento emitido por la Oficina de Profepa en Coahuila.
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