Ciudad de México, 02/03/26 (Más).- La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales podría incrementar entre 10% y 25% los costos de personal para las empresas si no se aplican ajustes en productividad, advirtió Alejandro Vázquez Ríos, profesor del IPADE Business School, especialista en Dirección de Personal.
De acuerdo con información publicada por Forbes, el académico señaló que el principal desafío para las organizaciones será compensar la disminución de horas trabajadas sin afectar la operación ni los márgenes financieros. “Trabajar más horas no ha significado mejores resultados; el verdadero reto está en producir más valor por cada hora trabajada”, explicó.
La reforma, respaldada por el gobierno de Claudia Sheinbaum y por organizaciones sindicales y empresariales, ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado. El objetivo es mejorar las condiciones laborales, reducir los efectos negativos de jornadas extensas en la salud y el desempeño, y alinear a México con estándares internacionales en equilibrio entre vida personal y trabajo.
Sin embargo, Vázquez Ríos subrayó que uno de los riesgos inmediatos es el aumento de costos al mantener salarios con menos horas laborales, lo que podría obligar a ampliar plantillas o reorganizar turnos. Esto generaría presión financiera, especialmente en micro, pequeñas y medianas empresas, que concentran la mayor parte del empleo formal y cuentan con márgenes más reducidos.
Antonio Sancho y Maldonado, profesor de Factor Humano del IPADE, consideró que la implementación será gradual y permitirá que millones de trabajadores recuperen el equivalente a un día completo de descanso a la semana. Añadió que el problema estructural del país no es la cantidad de horas trabajadas, sino la baja productividad por hora, situación en la que México figura entre los niveles más bajos según comparativos internacionales.
Los especialistas coincidieron en que la reforma no debe verse solo como una concesión social, sino como una oportunidad para replantear modelos de eficiencia, cultura organizacional y retención de talento. Experiencias internacionales y pruebas piloto en México muestran que, con una correcta implementación, la reducción de jornada puede traducirse en mejoras de desempeño por hora trabajada. No obstante, advirtieron que sin esquemas de acompañamiento, incentivos fiscales o programas de apoyo, la transición podría incentivar la informalidad o generar intensificación laboral. Para el IPADE Business School, la jornada de 40 horas representa una posibilidad de modernizar el mercado laboral y fortalecer la competitividad empresarial en el largo plazo.
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