La salida de Kristi Noem del Departamento de Seguridad Nacional fue anunciada por Donald Trump tras una serie de controversias acumuladas durante su gestión. La exfuncionaria enfrentaba críticas por un gasto millonario en una campaña publicitaria protagonizada por ella misma y por no cumplir con las metas de detenciones y deportaciones
Redacción Más
Kristi Noem, una de las principales figuras de la política migratoria del presidente Donald Trump, fue destituida como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional tras una serie de controversias acumuladas durante su gestión, que incluyeron polémicas por operativos migratorios, gastos en publicidad y tensiones con la Casa Blanca.
De acuerdo con información publicada por El País, la salida de la funcionaria se anunció el jueves mediante un mensaje del propio Trump en su red social Truth. El mandatario informó su destitución minutos antes de que Noem participara en una conferencia ante policías en Nashville, Tennessee, y la propia funcionaria supo de la decisión a través de una llamada telefónica del presidente mientras se dirigía al evento.
La decisión se produjo tras más de un año de polémicas en torno a la gestión de Noem al frente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El episodio que terminó por precipitar su salida fue una campaña publicitaria valuada en más de 200 millones de dólares en la que ella misma aparecía como protagonista. La exfuncionaria aseguró que el gasto había sido aprobado por Trump, pero la Casa Blanca lo negó posteriormente.
Una investigación del medio ProPublica reveló que uno de los contratos para esa campaña fue otorgado a una empresa con vínculos personales y comerciales con personas cercanas a Noem dentro del DHS. Según el reporte, el director ejecutivo de Strategy Group, una de las compañías beneficiadas, es esposo de Tricia McLaughlin, portavoz principal de la entonces secretaria.

Durante una comparecencia ante el Comité Judicial del Senado, el senador republicano John Kennedy cuestionó el uso de recursos públicos para la campaña, la cual incluyó anuncios donde Noem aparecía montando a caballo con pantalones de cuero y sombrero frente al monte Rushmore, en Dakota del Sur. El legislador calificó la estrategia como un gasto innecesario destinado a aumentar el reconocimiento de su nombre.
Noem defendió las contrataciones y afirmó ante el Congreso que el proceso se realizó correctamente y que todo fue hecho legalmente. Sin embargo, la Casa Blanca reiteró que el presidente no había autorizado el gasto millonario en publicidad.
Al frente del DHS, Noem tenía la tarea de ejecutar la dura política migratoria prometida por Trump durante la campaña presidencial de 2024, que incluía detenciones masivas, deportaciones y el cierre efectivo de la frontera sur de Estados Unidos.

Aunque durante su gestión los cruces irregulares en la frontera alcanzaron mínimos históricos, el número de arrestos y expulsiones quedó por debajo de las metas exigidas por la Casa Blanca. El departamento no logró alcanzar las 3,000 detenciones diarias solicitadas por el presidente ni superar las cifras de deportaciones registradas durante los gobiernos de Joe Biden y Barack Obama. Trump había prometido expulsar a un millón de personas en el primer año de su segundo mandato, pero hasta finales de febrero la cifra oficial rondaba las 713,000 deportaciones.
La gestión de Noem también estuvo marcada por críticas públicas a su estilo mediático y a su presencia frecuente en operativos migratorios con agentes armados, lo que le valió entre algunos sectores el apodo de “ICE Barbie”. Sus detractores consideraban que privilegiaba la exposición mediática sobre la gestión política.
Además, su permanencia en el cargo se debilitó tras un operativo migratorio masivo en Minneapolis en el que agentes federales mataron a tiros a dos ciudadanos estadounidenses en incidentes separados. Tras los hechos, Noem calificó a las víctimas, Renee Good y Alex Pretti, como terroristas domésticos, lo que provocó fuertes críticas en el Congreso y protestas en varias ciudades.



De acuerdo con fuentes del Gobierno citadas por medios estadounidenses, dentro de la Administración se consideraba que las controversias en torno a la secretaria estaban desviando la atención de la agenda migratoria del presidente. Un funcionario de la Casa Blanca aseguró que la decisión respondió a acumulación de sus muchos desafortunados fracasos de liderazgo.
Pese a su salida del gabinete, Trump anunció que Noem ocupará un nuevo cargo como enviada especial para el Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad regional que la Administración planea lanzar este mes. En un comunicado, la exfuncionaria agradeció al mandatario y expresó su intención de trabajar estrechamente con los secretarios de Estado y Defensa para combatir a los cárteles de droga.
Noem dejará formalmente su cargo el 31 de marzo y será reemplazada por el senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, aliado cercano del movimiento trumpista. Mientras tanto, legisladores demócratas celebraron su destitución y reiteraron sus críticas a su desempeño al frente del DHS. Según el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, la funcionaria fue: “Una mentirosa patológica profundamente incompetente, desequilibrada y fuera de control que abusó repetidamente de su poder”.
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