Ciudad de México, 20/08/26 (Más).- El Gobierno de México presentó Olinia Carga, el segundo vehículo compacto eléctrico desarrollado por el proyecto Olinia para pequeños negocios, microempresas, comerciantes, productores y repartidores que requieren transportar mercancías, herramientas y equipo en ciudades y comunidades. La unidad tendrá una capacidad de carga de hasta 650 kilogramos y una autonomía superior a 120 kilómetros por carga.
De acuerdo con información de Infobae, el director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, explicó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que Olinia Carga cuenta con una plataforma capaz de transportar hasta 12 huacales, los cuales pueden colocarse en distintos niveles. El vehículo podrá conectarse a cualquier enchufe convencional para recargar su batería, sin requerir necesariamente una instalación especial.
El modelo fue diseñado a partir del análisis de las formas en que pequeños comerciantes y productores trasladan mercancías y herramientas. Según Capuano Tripp, mientras las grandes empresas cuentan con flotillas de camiones y camionetas, los pequeños negocios recurren con frecuencia a automóviles particulares, motocicletas, triciclos u otras unidades que no necesariamente fueron diseñadas para actividades de carga.
Olinia Carga busca ubicarse entre las motocicletas, cuya capacidad para transportar mercancías es limitada, y los vehículos ligeros convencionales, que representan un mayor costo de adquisición y operación. Por sus dimensiones y características, el proyecto lo ubica dentro de una categoría de minivehículos eléctricos destinados principalmente a trayectos cortos y de baja velocidad.

La unidad presentada tiene una plataforma abierta con espacio para 12 huacales y paneles laterales abatibles que permiten acceder a la mercancía desde diferentes puntos. La configuración de la batea podrá modificarse para incorporar una caja cerrada, una caja de rejas o estructuras especializadas para transportar productos como vidrios, garrafones, alimentos y flores.
Otra característica es la denominada cajuela baja, situada en el espacio que ocuparían el motor, el tanque de combustible y el sistema de escape en un vehículo convencional de gasolina. En este compartimento se encuentran la llanta de refacción y un área destinada al almacenamiento de herramientas, materiales u otros elementos necesarios para las actividades de trabajo.
La disposición del espacio busca mantener separada la mercancía de los objetos utilizados durante la jornada laboral. Además, los paneles de la plataforma pueden abrirse al llegar al destino para transformar el área de carga en un puesto de venta o espacio de trabajo, dependiendo de las necesidades del usuario.
La cabina frontal, compartida con el primer modelo de Olinia, tiene capacidad para dos personas. El proyecto también contempla distintas configuraciones de la unidad para atender actividades comerciales y productivas con requerimientos específicos de transporte.
Capuano Tripp señaló que el costo de operación de un vehículo Olinia sería aproximadamente cuatro veces menor que el de un vehículo ligero de carga y representaría alrededor de una tercera parte del gasto asociado con un motocarro. La comercialización de Olinia Carga está prevista para finales de 2027.
El precio estimado de la unidad será de aproximadamente 150 mil pesos, aunque el monto definitivo dependerá del proceso de industrialización y de las configuraciones que sean seleccionadas por los compradores.

Olinia Carga forma parte de una familia de tres vehículos que compartirán una misma arquitectura. El primer modelo, denominado Olinia 1, estará destinado al transporte de personas en recorridos cotidianos de corta distancia y baja velocidad, y su venta está prevista para el verano de 2027.
La tercera configuración es Olinia Van, que conserva una carrocería cerrada y convierte la parte posterior en un compartimento protegido para transportar mercancías. De esta manera, la gama estará integrada por un vehículo para pasajeros, una van de carga cerrada y una unidad con plataforma abierta y adaptable.
Durante la presentación, Claudia Sheinbaum señaló que el proyecto busca impulsar la minielectromovilidad mediante vehículos desarrollados a partir de las características y necesidades de México, con la posibilidad de atender posteriormente mercados de otros países que tengan condiciones similares.
En el desarrollo de los vehículos participan alrededor de 70 profesionistas y especialistas que trabajan en Puebla. El equipo reúne personal de instituciones como el Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y universidades autónomas de distintas entidades.
La siguiente etapa del proyecto estará enfocada en la industrialización. La titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, informó que, en coordinación con Nacional Financiera, se publicará una convocatoria para empresas públicas y privadas interesadas en convertirse en aliadas estratégicas de Olinia.
Las bases de la convocatoria serán publicadas a finales de septiembre de 2026. Durante octubre se recibirán expresiones de interés, las ofertas serán presentadas en noviembre y la selección de socios deberá concluir en diciembre.
Podrán participar empresas nacionales y extranjeras bajo las mismas reglas, siempre que contribuyan al desarrollo del plan de negocios. El Gobierno de México indicó que la prioridad será incorporar socios que aporten infraestructura, conocimientos industriales, capacidad de fabricación y canales de comercialización.
El objetivo es constituir una empresa con mayoría de capital mexicano que fabrique los vehículos en territorio nacional y que, posteriormente, pueda ampliar su comercialización hacia otros mercados.
Carlos Torres Rosas, director general de Nafin y del Banco Nacional de Comercio Exterior, señaló que la banca de desarrollo acompañará el proyecto durante la búsqueda de aliados y en la transición del diseño tecnológico hacia la producción.
El funcionario relacionó esta etapa con el Plan México, estrategia que contempla fortalecer el mercado interno, ampliar las capacidades productivas y aumentar el contenido tecnológico de la industria nacional. La meta será transformar el desarrollo realizado por instituciones y especialistas mexicanos en producción, empleos y nuevas capacidades industriales.
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