Acreedores detendrían la subasta de AHMSA

Monclova, Coahuila, 26/02/26 (Más).- A un día de que se lleve a cabo la subasta programada para mañana 27 de febrero, los acreedores garantizados de Altos Hornos de México tienen en sus manos la posibilidad de frenar el remate, al mantener retenidas las cartas de consentimiento indispensables para la enajenación de los activos, sin esos documentos, el Juzgado Segundo Especializado en Concursos Mercantiles no podría concretar la almoneda prevista.

Los principales acreedores de AHMSA son Cargill Financial Services y Banca Afirme, quienes defienden créditos por mil 146 millones de dólares atrapados en la quiebra de la empresa.

Ambos acreedores impugnaron las bases de la subasta al considerar que, aun si optaran por un canje de sus créditos por el valor de la compañía —como lo permite la convocatoria y la legislación vigente—, seguirían obligados a cubrir los pasivos laborales, que se estiman entre 600 y 700 millones de dólares. Esta situación ha derivado en que mantengan en reserva sus cartas de consentimiento, lo que de momento inhibe la posibilidad de que el síndico Víctor Aguilera avance con la subasta.

En este contexto, la firma Ignition Industries 1870-Fintech tampoco había exhibido la garantía de seriedad por 112 millones de dólares, de no concretarse ese requisito, Cargill Financial Services y Banca Afirme quedarían como únicos participantes en la almoneda.

Las inconformidades actuales se suman a una serie de recursos legales promovidos previamente por los acreedores garantizados, quienes desde la etapa de aprobación de las bases han cuestionado la metodología para determinar el precio mínimo de venta y la prelación en el pago de créditos. En audiencias anteriores manifestaron que las condiciones no garantizaban la recuperación equitativa de sus financiamientos.

También habían presentado escritos de queja respecto a la inclusión de pasivos laborales dentro de las obligaciones que tendría que asumir el eventual adquirente, argumentando que ese esquema desincentiva la participación de postores y afecta el valor real de los activos. Estas observaciones fueron planteadas antes de la resolución del 31 de diciembre de 2025.

Posteriormente, tras la resolución del 28 de enero de 2026 que ratificó las bases de la subasta, diversas empresas acreedoras insistieron en sus impugnaciones ante el propio juzgado, señalando posibles inconsistencias en la convocatoria y solicitando ajustes que brindaran mayor certeza jurídica al proceso.

La quiebra de Altos Hornos de México se originó tras una prolongada crisis financiera derivada de altos niveles de endeudamiento y problemas de liquidez que se agravaron en los últimos años luego de la detención y procesamiento del Principal accionista de ese consorcio, Alonso Ancira.

A ello se sumaron conflictos legales y administrativos que limitaron su capacidad de acceder a nuevos financiamientos y cumplir oportunamente con proveedores, trabajadores y acreedores financieros. La acumulación de adeudos derivó en múltiples reclamaciones judiciales y presión por parte de instituciones crediticias.

La empresa también enfrentó paros intermitentes en sus operaciones, lo que afectó la cadena productiva y redujo su competitividad en el mercado nacional e internacional. Esta situación debilitó aún más su flujo de efectivo y su capacidad de reestructuración.

Finalmente, ante la imposibilidad de alcanzar acuerdos integrales con la totalidad de sus acreedores y de reactivar plenamente sus operaciones, el proceso derivó en la declaración de quiebra y en la etapa actual de subasta de activos, en un intento por cubrir parte de los compromisos financieros pendientes.


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