Ciudad de México, 02/11/26 (Más).- Frank Pérez, abogado de Ismael “El Mayo” Zambada García, reveló que advirtió al narcotraficante sobre los rumores de que Los Chapitos, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, planeaban eliminarlo debido al deterioro de sus relaciones dentro del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, el capo rechazó esas advertencias porque consideraba que la lealtad que había mantenido hacia la familia Guzmán era correspondida.
De acuerdo con información publicada por Infobae, las revelaciones fueron realizadas por Pérez en la docuserie La caída de El Mayo, estrenada el 29 de octubre de 2026 en Netflix, donde relató los antecedentes de la relación entre Zambada y los hijos de Guzmán Loera, así como las circunstancias que rodearon la captura del narcotraficante el 25 de julio de 2024 en Estados Unidos.
El abogado explicó que comenzó a escuchar versiones sobre el distanciamiento entre Zambada y Los Chapitos después del juicio de Joaquín Guzmán Loera en Estados Unidos, particularmente por el descontento que habría generado la declaración de Vicente Zambada Niebla, alias “El Vicentillo”, en contra de su padre.
Pérez conoció personalmente a Ismael Zambada durante el proceso judicial de su hijo, a quien representó después de que se declarara culpable ante las autoridades estadounidenses. Durante esa etapa realizó varios viajes a Culiacán, Sinaloa, donde tuvo encuentros con el entonces líder del Cártel de Sinaloa.
El defensor recordó que Zambada estaba interesado en conocer los avances del proceso legal de su hijo y lo describió como una persona amable y educada durante sus reuniones. Sin embargo, señaló que posteriormente comenzaron a surgir rumores de que los hijos de “El Chapo” ya no estaban conformes con la posición de “El Mayo” dentro de la organización criminal.
“Después del juicio del Chapo fue cuando empecé a escuchar rumores de que simplemente no estaban contentos con el Mayo y querían deshacerse de él, querían eliminarlo”, relató Pérez en la producción audiovisual.
A esas diferencias se habría sumado el descontento de Los Chapitos por la negativa de los hombres de confianza de Zambada a participar en el intento de rescate de Ovidio Guzmán durante el operativo conocido como el Culiacanazo, ocurrido en octubre de 2019, cuando fuerzas federales detuvieron inicialmente al hijo de Joaquín Guzmán y posteriormente lo liberaron.
El abogado aseguró que transmitió directamente sus preocupaciones a Zambada, pues consideraba que existían señales de que algo podía ocurrir. No obstante, explicó que su cliente confiaba en la relación histórica entre ambas familias y no contemplaba que los hijos de su antiguo socio pudieran traicionarlo.
Según Pérez, esa confianza estaba relacionada con los vínculos personales que existían entre los descendientes de ambas familias, quienes crecieron juntos y mantuvieron una relación cercana durante años.
La advertencia adquirió relevancia después del 25 de julio de 2024, cuando Ismael Zambada fue trasladado a Estados Unidos en un avión privado acompañado por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”. Ambos fueron detenidos por autoridades estadounidenses al aterrizar en un aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
Pérez relató que fue uno de los primeros abogados en visitar a Zambada después de su detención, cuando permanecía bajo custodia de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Según su testimonio, el narcotraficante tenía lesiones en una pierna y un hombro, además de encontrarse afectado por lo ocurrido.
El defensor señaló que durante ese encuentro Zambada repetía constantemente la narración de los acontecimientos, debido a que todavía no lograba asimilar que había sido traicionado por alguien en quien confiaba.
De acuerdo con la versión que su cliente le transmitió, el secuestro ocurrió en la pista de aterrizaje, donde Joaquín Guzmán López lo habría sujetado con bridas al asiento del avión. En la aeronave también viajaban el piloto, identificado como Jando, y el propio hijo de “El Chapo”.
Pérez indicó que Zambada pensó inicialmente que Guzmán López pretendía arrojarlo del avión, pero posteriormente le habría explicado que lo llevaría a Estados Unidos y que esperaba obtener beneficios judiciales mediante un acuerdo con las autoridades, mientras que su acompañante enfrentaría una condena similar a la de su padre.
Esta versión coincide con la declaración pública difundida por Zambada días después de su detención, en la que aseguró que había sido emboscado cuando acudió a una reunión en las inmediaciones de Culiacán, donde supuestamente estarían presentes Héctor Melesio Cuén Ojeda, el gobernador Rubén Rocha Moya y miembros de Los Chapitos. También afirmó que fue trasladado por la fuerza hacia territorio estadounidense.
El abogado rechazó además las versiones que circularon después de la captura, según las cuales Zambada se había entregado voluntariamente y estaba colaborando con las autoridades para proporcionar información sobre otros integrantes del crimen organizado y funcionarios públicos.
Pérez aseguró que su cliente quería que se conociera su versión de los acontecimientos y que no había entregado información sobre otras personas. En ese sentido, recordó que también difundió una declaración en la que Zambada relacionó el asesinato del político sinaloense Héctor Melesio Cuén Ojeda con el lugar y momento en que presuntamente fue secuestrado.
En octubre de 2026, Ismael Zambada se declaró culpable de delitos relacionados con el narcotráfico ante una corte federal de Nueva York. Durante su declaración reconoció haber transportado y comercializado al menos un millón 500 mil kilogramos de cocaína entre 1980 y 2024, además de admitir que pagó sobornos a policías, mandos militares y políticos durante aproximadamente tres décadas para mantener sus operaciones.
Como resultado del proceso judicial, recibió una condena de cadena perpetua. Sin embargo, de acuerdo con su abogado, no proporcionó nombres de funcionarios ni información sobre otras personas involucradas en las actividades criminales.
“No cooperó. No habló de funcionarios gubernamentales. No delató a nadie”, sostuvo Pérez, quien agregó que Zambada tenía conocimiento de información relevante después de permanecer durante aproximadamente cinco décadas dentro del negocio del narcotráfico, pero decidió asumir la responsabilidad de sus actividades sin señalar a terceros.
Por su parte, Joaquín Guzmán López también se declaró culpable ante la justicia estadounidense por su participación en el Cártel de Sinaloa y su intervención en actividades relacionadas con el tráfico de fentanilo. Su sentencia todavía está pendiente de resolución judicial.
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