PAN y PRI llegan debilitados rumbo a 2027, con preferencias electorales inferiores a resultados de 2024. Movimiento Ciudadano ha ganado terreno mientras Morena conserva una amplia ventaja
Ciudad de México, 08/09/26 (Más).- El PAN y el PRI llegarán al arranque del proceso electoral de 2027 en uno de sus momentos más débiles, con niveles de preferencia inferiores a los obtenidos en las últimas elecciones federales y sin que, a dos años de la derrota de 2024, hayan logrado recuperar terreno frente a Morena.
Las mediciones disponibles coinciden en que ambos partidos permanecen estancados, mientras Movimiento Ciudadano disputa ya espacios que antes ocupaba la oposición tradicional.
De acuerdo con información publicada por El País, la encuesta más reciente de Enkoll coloca al PAN con 12 por ciento de preferencia y al PRI con 8 por ciento, frente a un Morena que conserva una ventaja amplia con 41 por ciento. Movimiento Ciudadano alcanza también 12 por ciento, un resultado que confirma su crecimiento como tercera fuerza y refuerza su estrategia de competir sin integrarse a una alianza con panistas y priistas.
Otras mediciones publicadas en días recientes reproducen el mismo patrón: Morena se mantiene con una ventaja considerable, mientras PAN y PRI aparecen lejos del partido gobernante y sin señales claras de recuperación. Aunque existen variaciones entre una casa encuestadora y otra, ninguna altera de manera sustancial la relación de fuerzas rumbo a 2027.
El escenario es particularmente adverso para los dos partidos tradicionales porque sus actuales niveles de respaldo son inferiores a los alcanzados en las urnas durante 2024, cuando participaron en coalición junto con el PRD. En aquella elección para diputados federales, Acción Nacional obtuvo 16.8 por ciento de los votos y el PRI 11.13 por ciento, cifras superiores a las que ahora registran en las encuestas.
La comparación con 2021 muestra una pérdida todavía más marcada. En las elecciones intermedias de ese año, el PAN alcanzó 18.2 por ciento y el PRI 17.7 por ciento, mientras Movimiento Ciudadano apenas rondaba el 7 por ciento. Desde entonces, este último partido ha crecido de manera sostenida y en 2024 superó el 10 por ciento de la votación nacional, tendencia que las actuales mediciones anticipan podría continuar.

Morena, por su parte, ha resentido cierto desgaste, pero esa caída no ha sido capitalizada por sus principales adversarios. La disminución de respaldo al partido gobernante respecto de mediciones anteriores no se ha traducido en un repunte equivalente de PAN o PRI, lo que mantiene abierta una amplia brecha entre el oficialismo y la oposición.
Ese panorama adquiere mayor relevancia por la dimensión de las elecciones de 2027. Estará en juego la renovación de la Cámara de Diputados, además de 17 gubernaturas y miles de cargos locales, por lo que las dirigencias opositoras deberán definir en los próximos meses si mantienen sus proyectos por separado o vuelven a construir coaliciones.
Dentro del PAN, la posibilidad de retomar acuerdos con el PRI ha generado diferencias entre la dirigencia nacional y varios grupos estatales. Jorge Romero había cerrado la puerta a una nueva alianza con el tricolor, pero la cercanía de las elecciones y el bajo nivel de respaldo registrado por ambos partidos han incrementado las presiones internas para revisar esa postura.
Los aspirantes panistas en varias entidades han planteado que competir en coalición podría mejorar sus posibilidades en determinadas gubernaturas. La dirigencia nacional ha dejado abierta esa opción a nivel local, aunque mantiene reservas sobre reeditar una alianza general con el PRI para todos los cargos en disputa.
El Revolucionario Institucional, en cambio, ha defendido con mayor claridad la necesidad de construir un frente opositor. Su dirigente nacional, Alejandro Moreno, impulsa acuerdos tanto locales como nacionales con el argumento de que la fragmentación beneficia a Morena y reduce las posibilidades de competencia en varios estados.
En ese contexto, el expresidente Vicente Fox también ha participado en acercamientos con el priismo para promover una coalición amplia. Sin embargo, dentro del PAN persisten resistencias a reconstruir una alianza que ya compitió en 2021 y 2024 sin conseguir desplazar a Morena del primer lugar nacional.
Movimiento Ciudadano se encuentra en una posición distinta. Su decisión de mantenerse separado de PAN y PRI le ha permitido crecer en las últimas elecciones y presentarse como una alternativa distinta tanto al oficialismo como a los partidos tradicionales. Ese avance explica que ahora aparezca empatado con Acción Nacional en algunas mediciones y por encima del PRI.

El problema para PAN y PRI no se limita, por tanto, a decidir si vuelven a aliarse. Ambos enfrentan también el reto de recuperar identidad, ampliar su base electoral y evitar que Movimiento Ciudadano continúe captando a votantes que no respaldan a Morena pero tampoco quieren regresar a las opciones tradicionales.
A meses de que se definan candidaturas y coaliciones, el panorama luce complicado para la oposición. Morena conserva una posición dominante, Movimiento Ciudadano mantiene una trayectoria ascendente y PAN y PRI continúan sin revertir la pérdida de apoyo que arrastran desde procesos anteriores. La incógnita para 2027 será si una nueva alianza puede modificar ese escenario o si la oposición tradicional llegará nuevamente fragmentada y debilitada a las urnas.
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