Por Miguel Villarello
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El comienzo de la primavera tradicionalmente marca el inicio de la temporada, en cierto modo formal, de incendios en Coahuila, sin embargo, los últimos dos años en promedio se han presentado estos siniestros en cualquier época del año, ello de acuerdo con datos de las autoridades de Medio Ambiente tanto federal como estatal.
Dicho fenómeno se evidenció desde la pasada temporada de verano y continúa vigente hasta este mes de marzo del 2022 en que, cada dos días en promedio, se suscita un siniestro en campo abierto, serranías y sobre todo a orillas de las carreteras.
Aunque en la mayoría de ellos las pérdidas refieren a pastizales y arbustos pequeños, también se ha dañado a arbolado adulto y pinos y, por lo menos, en el 90% de ellos tiene que ver la mano del hombre, según datos de las autoridades en la materia, la Secretaría de Medio Ambiente, estatal y federal, así como de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).
Otra circunstancia va en el sentido de que la mayoría de la población sigue sin comprender que la mitad de los problemas o más de la mitad son causados por descuidos y negligencia o por causas absolutamente humanas algunas que pueden ser totalmente prevenidas.
SIEMPRE HAY INCENDIOS
La problemática de los siniestros forestales ha hecho mella en algunas áreas de la entidad en ciertos años, problemática que va aparejada a la sequía ocasionada por las condiciones climáticas, calor extremo, escasas lluvias.
Siempre se presentan los incendios forestales, un día sí y el otro también, se queja la secretaria del Medio Ambiente estatal, Eglantina Canales Gutiérrez.
En cuanto a la temporada de incendios afirma que ya no existe como tal, pues: “ahora sí que inicia el primero de enero y acaba el 31 de diciembre de cada año”.
“Ya no hay una temporada, pero sí existe una temporada más fuerte de eventos desafortunadamente que es el inicio de la primavera, prácticamente ya, y termina hasta que se generalice la temporada de lluvias si es que hay temporada de lluvias”, agrega.
En la región Sureste de la entidad hasta hoy va un incendio que se ha presentado en las zonas boscosas se le contextualiza, y dice que no, pues en días anteriores hubo uno en San Antonio y al mismo tiempo uno en la carretera a Zacatecas.
Y señala que: “si te enseño la lista de incendios es rarísimo el día que no haya alguno al menos a orilla de camino, tuvimos dos simultáneos, uno por la entrada al rancho Los Ángeles y otro en el libramiento poniente por el lado de la carretera a Zacatecas, ambos al mismo tiempo”.
A la pregunta de ¿cuántos van en este 2022?, reconoce que no sabe exactamente cuántos.
“Pero hemos tenido conatos, en la orilla de carretera, muchísimos problemas sobre todo originados en la orilla de caminos, algunos por actos muy difíciles de evaluar que son la quema de residuos y otros que se presentaron prácticamente desde el inicio del año con las fiestas de año nuevo con globos de Cantoya y pirotecnia, y se han convertido en un verdadero problema”, comentó.
Se pronostica un año complicado en este tema, coincide Canales Gutiérrez: “porque vemos una sequía muy intensa, una de las más fuertes de los últimos años y eso nos complica la vida terriblemente en el caso de los incendios porque siempre hay material disponible y siempre existe la posibilidad de que se dé un incendio”.
Explica, sin embargo, que la dependencia estatal está iniciando con una serie de mensajes por vía de los medios de comunicación, las redes sociales o: “medios alternos para que la gente entienda que la mitad de los problemas o más de la mitad son causados por descuidos, negligencia, por causas absolutamente humanas algunas que pueden ser totalmente prevenidas”.
MÁS DE 7 MIL HECTÁREAS
Sin tomar en cuenta los registros de grandes conflagraciones como la de La Pinalosa en 2021 que arrasó con más de 3 mil hectáreas de bosque en Arteaga, la de Puerto México hace unos 10 años que arrasó con más de mil 200 hectáreas de pastizal y arbolado también en Arteaga o el incendio en la sierra de Múzquiz que consumió miles de hectáreas en 2011 aproximadamente, los datos actuales nos revelan la magnitud de la problemática.
De acuerdo con datos investigados electrónicamente el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitió el reporte denominado Perspectiva Meteorológica para Incendios Forestales en el que advierte que para este año el riesgo de generación de incendios forestales debidos a las condiciones meteorológicas es alto en la mayor parte del país.
Lo que da idea y corrobora lo dicho por la Bióloga Eglantina Canales en el sentido de que el 2022 se visualiza como un año complicado ante el alto riesgo que provoca la prolongada sequía que se ha sentido en entidades como Coahuila, además de las altas temperaturas que prevalecieron en el invierno.
Sólo en el período comprendido entre el inicio del año y el 16 de marzo se registraron 652 incendios forestales en 29 entidades federativas mexicanas, dato en el que se incluye a Coahuila.
Otro dato que posiciona a México en el nivel internacional es que nos ubica entre los primeros diez países con mayor superficie boscosa perdió sólo en el año 2019 al 2020.
Otro registro significativo para las autoridades del medio ambiente es que los siniestros forestales constituyen una de las causas más significantes de deforestación, pues según datos estadísticos se promedian anualmente un total de 8 mil 900 eventualidades de este tipo cuya afectación se aproxima a las 320 mil hectáreas de territorio nacional, ello en los registros de los últimos años.
En lo local simplemente el año anterior fue catalogado como una anualidad devastadora para la foresta coahuilense, el reporte corresponde a la CONAFOR y cita que se presentaron 7 mil 337 incendios forestales en el país y que más de 50 de ellos se suscitaron en nuestro estado, entre ellos el de La Pinalosa en Arteaga catalogado como el más devastador.
Derivado de todo ello recientemente en el Congreso los diputados presentaron y aprobaron un punto de acuerdo tendiente a exhortar respetuosamente a la CONAFOR a garantizar suficiencia de personal, equipamiento y recursos de las oficinas ubicadas en Coahuila.
Ello con el fin de que: “el personal y brigadistas estén en condiciones de cumplir de forma eficiente y oportuna con las funciones de prevención, control y combate a los incendios forestales que se pronostican en la región para este 2022”, comenta un legislador.
Inclusive comenta que, en comparación con el 2018 este organismo ha tenido una reducción presupuestal del 38%, lo cual significa quitarle más de mil 500 millones de pesos para el desarrollo adecuado de sus actividades, entre ellas la prevención y combate de incendios.
Esa reducción presupuestal del gobierno federal el cual no ha aportado recursos para fortalecer las acciones de combate a los incendios forestales ni tampoco para labores de reforestación en predios afectados, continúa el diputado: “ha traído como consecuencia el que el Gobierno de Coahuila a través de la Secretaría de Medio Ambiente y organizaciones civiles ambientalistas principalmente se las ha tenido que arreglar por su cuenta, junto con los municipios como Arteaga, Saltillo y Múzquiz, para el manejo oportuno de estos siniestros y evitar al máximo los daños de consideración al patrimonio ecológico regional”.
LA PINALOSA
De acuerdo con el reporte de la CONAFOR y referente al incendio en La Pinalosa un paraje cercano al cañón de Los Lirios en Arteaga y en los límites entre Coahuila y Nuevo León, el siniestro inició a mediados de marzo del 2021.
Y tras más de 15 días de acciones de control y combate fue apagado oficialmente, pero ya había acabado con más de 7 mil hectáreas de bosque, pinos, arbolado adulto y pastizales, el daño ecológico estaba hecho.
Según especialistas forestales tardará más de 150 años en reforestarse y volver a las condiciones que tenía hasta aquella fatídica fecha.
Este incendio comprendió varias acciones de prevención para su combate, según dicho reporte, por parte de ambos estados: se evacuó a un total de 70 familias de las cercanías, se mantuvo el monitoreo permanente para apoyar a otras 120 familias que se encontraban en riesgo en comunidades cercanas como San Rafael, El Alto, El Baratillo, El Letrero, Rancho Nuevo, Lirios y La Escondida.
Además de ello, a su paso el fuego acabó 23 viviendas afectando a más de mil personas, para controlarlo más de 450 brigadistas y voluntarios de la Secretaría de Medio Ambiente estatal, Protección Civil estatal y municipal, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y asociaciones ambientalistas, además de personal y brigadistas de la CONAFOR y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas necesitaron casi 18 días de esfuerzos.
Como resultado y después de la indagatoria emprendida por la Fiscalía General del Estado y autoridades de medio ambiente se obtuvo una persona identificada como la posible causante del siniestro.
Según trascendió que se debió a una carne asada en un rancho de su propiedad en La Pinalosa, sin embargo, la investigación se detuvo en su procedimiento judicial debido a que es difícil establecer el daño económico por el que tendría que responder el imputado, además que dicha persona no se ha localizado hasta la fecha.
QUEMA CONTROLADA
Eglantina Canales continúa con su opinión, ahora toma el tema de las quemas de pastizales en zonas agrícolas o a orillas de caminos, sistema considerado en cierto modo benéfico.
En cuanto a la quema controlada de pastizales siguen, reconoce: “este tipo de quema se dan solamente bajo ciertos esquemas en donde la gente, sobre todo dedicada a labores de agricultura que es lo más común, piden un permiso de hacer esta quema controlada para reducir el material que tiene ahí en campo y facilitar sus labores agrícolas”.
Ellos tienen que solicitar el permiso a través de su Comité Agrícola de Desarrollo Rural (CADER) municipal: “este CADER nos da aviso a la Secretaría de Medio Ambiente para que el día que se lleve a cabo la acción esté vigilada por el personal que se encarga de los incendios”.
“Este sistema se hace de manera muy cuidadosa y no sucede nada, pero se cumple con el objetivo de disminuir el material y es todo lo que sucede”, añade.
El otro tema es las quemas en orilla de caminos y que también se hacen las llamadas líneas negras que son para proteger especialmente la infraestructura, continúa la Bióloga: “hemos hecho algunas, por ejemplo, hace dos semanas estuvo personal de SEMA en algunas demostrativas en el Centro del estado y, sí pues, llevamos mucho trabajo en eso”.
No sólo en estas quemas controladas, enfatiza la funcionaria, sino en todo lo que tiene que ver con incendios forestales los cuerpos municipales de Bomberos, de Protección Civil, son de gran apoyo y el tener una coordinación con los municipios es una de las mejores cosas que nos puede pasar.
Por ello cita que: “por ejemplo, en la región Sureste tanto con Arteaga como con Saltillo y con Ramos Arizpe nos ayudan mucho, ellos tienen la gente entrenada y trabajamos de manera conjunta muy bien, por ello con los tres alcaldes mi agradecimiento”, concluye.
PREVENIR YA
Por ser una región en la que el 50% de su superficie territorial está compuesta por bosque y más del 70% es destinada al uso agrícola, Arteaga lleva en cierto modo la delantera en comparación con otros municipios en cuanto a la prevención de incendios y el cuidado de sus riquezas naturales.
Sin embargo, cada año es presa de, por lo menos, 10 incendios de diversa magnitud y cuando menos uno de grandes proporciones; por ello la acción preventiva emprendida por el ayuntamiento no es suficiente pues hace falta mayor cultura poblacional para prevenir incendios forestales, además de continuar impulsando las acciones tendientes a volverla una región ecológicamente sustentable.
Ramiro Durán, alcalde de Arteaga, reconoció recién que se adelantó la temporada de incendios por las condiciones climáticas.
“Por ello la primera semana de enero hicimos ajustes presupuestales para este tema y destinar más recursos a Protección Civil y Bomberos en cuanto a la capacitación de medio ambiente”, declaró.
Constató que en estas acciones Arteaga va en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente, empatando leyes y reglamentos, además de crear un grupo de vigilantes voluntarios para dar cuenta de los incendios a tiempo.
Otra acción, por ejemplo, es en cuanto al desarrollo urbano dependencia que no puede autorizar desarrollos habitacionales en zonas boscosas, explica el edil: “en el uso de suelo forestal en caso de solicitarse un cambio a uso habitacional y son normas que vigila la secretaría de medio ambiente federal”.
Luego de reconocer que el desarrollo de zonas habitacionales en las zonas boscosas incrementa el potencial de riesgo de incendios, afirma que: “se debe cuidar este aspecto de manera conjunta y apegados a derecho”.
Incluso habla de otras acciones.
“Se creó en Arteaga un grupo de vigilantes voluntarios para prevenir incendios y funciona a través de WhatsApp”, dijo.
Expone que está integrado por personas del ayuntamiento y varias dependencias gubernamentales de medio ambiente, dependencias municipales, guardabosques, brigadas forestales, protección civil, bomberos y colectivos ciudadanos del campo.
“Suman más de 250 personas que dan cuenta a través de reportes de posibles incendios y colaboran para apagarlos en toda la zona de Arteaga”, advierte.
Cita las funciones: “Entre otras funciones es la denuncia de sospecha de incendio o incendio en progreso, tiradero clandestino de basura y personas talando árboles en la sierra para que Municipio y Estado actúen en consecuencia y proteger las zonas verdes”.
“Otra acción próxima es que estamos contemplando la implementación de un sistema de boteo para obtener recursos para estas labores preventivas y crear conciencia ciudadana del cuidado de la naturaleza, la cual será a partir de Semana Santa y se extienda por un mes”, agregó.
Luego resalta que Arteaga cuenta con el 50% de su territorio de zonas boscosa y el 70% de sus ingresos económicos provienen del turismo serrano y del campo a través de cabañas y hoteles: “de ahí la importancia de cuidar el bosque y prevenir incendios primordialmente”.
Por lo que Ramiro Durán recuerda brevemente el incendio de La Pinalosa el año pasado, en el que se consumieron más de 3 mil hectáreas del municipio de Arteaga en Coahuila y más de 6 mil hectáreas de zona arbolada del municipio de Santiago en Nuevo León.
“A la fecha se registra un nuevo incendio en Santiago Nuevo León y que lleva consumidas más de 160 hectáreas en su mayoría pastizales, específicamente en el paraje Las Adjuntas de dicho municipio, pero muy cerca de la colindancia con Arteaga”, lamentó.
Explicó que en: “esta localidad se hace trabajo de rehabilitación de brechas cortafuego, de caminos interejidales que sirven de corte al paso del incendio, por fortuna cambió la dirección del viento a 11 kilómetros de que el fuego llegara a los bosques de Arteaga y se dirigió hacia Allende Nuevo León”.
También habla del último incendio en la carretera 112 interestatal en Escobedo, Arteaga: “Fue el 16 de marzo, donde se siniestraron 6 hectáreas, aunque fue de menor impacto se controló y apagó gracias a factores importantes como el trabajo de más de 100 personas como los vigilantes voluntarios y la suma de esfuerzos de habitantes cercanos”.
Aborda ahora las cifras de los siniestros, dice que van 68 conatos de incendio en lo que va del año.
“Todos controlados y la mayoría provocados por alguna deficiencia de Comisión Federal de Electricidad (CFE), al menos el 55 por ciento de ellos”, destacó.
Y platica del más reciente, ya mencionado, que el 16 de marzo provocado por la caída de una cuchilla y transformador de un poste de la CFE: “aunque otros siniestros se debieron al roce de la vegetación con el cableado de alta tensión, otros provocados por la irresponsabilidad de algunas personas como la quema controlada de pastizal que en Arteaga está en veda este sistema, las colillas de cigarro que arrojan automovilistas y las fogatas en zona boscosa”.
Y cita finalmente que, al respecto el ayuntamiento ha hecho varios exhortos a la CFE para prevenir incendios ocasionados por su cableado, pero la Comisión ha respondido medianamente pues en algunas áreas ha limpiado de vegetación sus postes y sitios donde están transformadores o cuchillas: “pero se les solicitará en esta ocasión aislantes colocados en cableado para evitar el contacto directo con los pinos”.
SALTILLO SIN FUEGO
En Semana Santa en la región Sureste el municipio de Saltillo estará disponiendo de los operativos que sean necesarios para la prevención y cuidado de turistas que llegan de Nuevo León, sobre todo los que van enfocados a la vigilancia de no hacer fuego, no fogatas, no provocar incendios en el campo y zonas serranas, destaca el presidente José María Fraustro Siller en entrevista.
“Se estará buscando la participación ciudadana y colectivos ambientales para que nos ayuden en estos operativos”, agrega.
Sabe que recientemente se registró un incendio en el Cero del Pueblo, al poniente de Saltillo, aunque por fortuna no fue de consecuencias lamentables pues en el sitio hay escasa vegetación principalmente cactáceas pequeñas.
Por ello Fraustro Siller insiste en que los cuerpos de Bomberos y Protección Civil, así como la Dirección de Ecología municipales desarrollan actividades permanentes preventivas respecto de este tipo de siniestros.
“En todas las áreas verdes de la región, primordialmente en la sierra de Zapalinamé que es la principal fuente de abastecimiento de agua y oxígeno de la ciudad estamos en ese trabajo de prevención y cuidado.
Y no llevamos uno sino alrededor de cuatro siniestros en la ciudad, por lo que -advierte-, se va a acrecentar su número por la seca del año ya que el zacate que existe al no tener humedad se convierte en una tea para un incendio”, añadió.
Debido esta crítica situación el edil exhorta al cuidado preventivo: “y que nadie encienda fuegos o fogatas en las vacaciones de Semana Santa ya que Saltillo colaborará con Arteaga y Ramos Arizpe en la vigilancia y supervisión para prevenir incendios sobre todo en las zonas rurales”.
Derivado de todo lo anterior, mientras la autoridad apunta sus acciones y actividades a la prevención y vigilancia contando con la participación de colectivos y brigadistas en cuanto a los incendios forestales, el clima sigue sin dar visos de cambio, no hay lluvias en el horizonte y la sequía continuará por lo menos los próximos tres meses.
Ello no obstante las previsiones del Sistema Meteorológico Nacional de la CONAGUA, así como el inminente inicio de la temporada “formal” de incendios, la cual para la titular de Medio Ambiente estatal ésta inició el 1 de enero pasado y terminará el 31 de diciembre del 2022.
Asimismo, los registros siguen ahí, en promedio anual estadísticamente se presentan 8 mil 900 incendios forestales afectando a por lo menos 300 mil hectáreas en el país, sólo en 2021 ocurrieron casi 7 mil 340 conflagraciones en los bosques en México y, de ellos, más de 50 ocurrieron en Coahuila.
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