Washington, Estados Unidos 23/02/26 (Más).- El operativo en el que murió Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue realizado por el Ejército mexicano con apoyo de un mecanismo de cooperación bilateral en materia de inteligencia y seguridad, informó The Washington Post.
De acuerdo con el diario estadounidense, un funcionario de defensa de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema señaló que la acción fue encabezada por fuerzas mexicanas, pero contó con la participación de un grupo de trabajo conjunto entre ambos países que colabora de manera regular con el Ejército de México.
Ese grupo opera a través del United States Northern Command, estructura militar encargada de supervisar las operaciones estadounidenses en América del Norte y de coordinar acciones de seguridad con autoridades mexicanas.
La unidad, identificada como una Fuerza de Tarea Interinstitucional Anticárteles, fue establecida recientemente y tiene su sede en la Base Aérea Davis-Monthan, en Tucson, Arizona, integrando personal de inteligencia, representantes de agencias de seguridad y enlaces militares.
Según la publicación, este esquema forma parte de los mecanismos de intercambio de información y cooperación estratégica que ambos gobiernos mantienen para combatir organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades ilícitas transnacionales.
El reporte señala que la operación ocurrió en un contexto de presión política desde Washington para intensificar las acciones contra los cárteles, particularmente por parte del entonces presidente Donald Trump, quien había insistido en que México reforzara el combate a estas organizaciones.
Asimismo, el medio indicó que funcionarios estadounidenses, incluido el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, exploraron previamente la posibilidad de medidas más directas contra los grupos criminales, aunque finalmente se mantuvo el esquema de coordinación con autoridades mexicanas.
La información subraya que, pese al respaldo en inteligencia y análisis, la ejecución del operativo correspondió a las fuerzas mexicanas, en línea con los acuerdos bilateral vigentes.
El caso ha sido presentado por autoridades estadounidenses como un ejemplo de colaboración en seguridad regional, basada en intercambio de información, planeación conjunta y asistencia técnica, sin implicar despliegues militares unilaterales en territorio mexicano.
La publicación destaca que este modelo de cooperación busca fortalecer las capacidades de ambos países frente a redes del crimen organizado que operan a escala internacional y afectan de manera directa a las dos naciones.
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