Lic. Marco Campos Mena
Se dice que, para poder adelantarnos a los hechos, es necesario que tengamos una visión a 5 años, pero, para las industrias y gobiernos, esa visión debe ser al menos a 20 años.
Nuevo León sin agua… si bien mucho de este problema se debe a la mala administración y corrupción del exgobernador independiente, “El Bronco”, es un tema que se había estado postergando por años, ya que desde los años 80´s era un problema solucionado temporalmente.
Desde aquellos entonces, hace 40 años, se sabía que el agua era un bien escaso en la metrópoli y ya habían pasado por cortes de agua y falta de abasto, por ello se estipulaba también el traer agua del río Pánuco, lo cual fue una concesión no ejercida ante las soluciones temporales que dieron con las presas.
Sin embargo, el futuro los alcanzó antes de lo esperado por los malos manejos del agua y el cambio climático, esto debe ser un recordatorio para todos de que los cambios se pueden dar en cualquier momento y debemos estar preparados.
“Apunte a la luna, si no llega al menos alcanzará una estrella”
-William Clement Stone
¿Qué debemos contemplar para poder desarrollar nuestra visión? Como personas, debemos tener un plan de 5 a 15 años, y si bien es cierto que esto no garantiza que se cumpla, pues nuestros mismos intereses van cambiando, al menos nos da una idea de hacia dónde ir. Haga una introspección profunda de sus fortalezas, escríbalas y trabaje en ellas.
Las instituciones, empresas y gobierno, por otro lado, deben tener un plan incluso a 50 años si quieren lograr llegar a ver resultados concretos, pues los planes a término de mandato suelen ser dejados de lado por la próxima administración, más aún cuando cambia de partido.
Sin duda uno de los elementos más importantes, a su vez, es la colaboración con la sociedad, algo que se ha perdido hasta cierto punto, pues las decisiones en algunos temas deben tomarse de manera democrática y esto no es como muchos piensan, ese virus mental que conocemos, “votaron por mi y yo tomo las decisiones” …
Democráticamente significa que representantes de la sociedad participan, exponen sus pensamientos y necesidades y una vez escuchados, ellos mismos dan al funcionario o titular del poder el cómo se debe tomar la decisión.
Estamos en tiempos cruciales de cambio y muchas decisiones deben tomarse para tomar el camino correcto, mas si en esta encrucijada no sabemos a dónde vamos, ¿cuál es el camino correcto? Esto solo lo podremos saber estudiando y haciendo un análisis profundo, externo e interno.
Comencemos a tomar consciencia de todo lo que está sucediendo para que podamos hacer nuestra planeación a futuro, algo verdaderamente necesario, pues más cambios pueden venir, y seguramente lo harán, pero lo que es un hecho es que podemos tomar el control de cómo conducirnos una vez que lleguen.
Mantengamos nuestra mente abierta, no somos poseedores de la verdad y muchas veces somos esclavos de nuestra ignorancia, escuchemos lo que otras personas tienen que decir y hagamos un ajuste constante de nuestros planes ante los cambios, pues a la cima no se llega solos, siempre es el resultado de un trabajo en equipo, aunque no sea de manera directa, recuerde, coexistimos en sociedad.
“Si alguien es capaz de mostrarme que lo que pienso o hago no es correcto, cambiaré con gusto, puesto que busco la verdad y nunca nadie ha sido herido por la verdad. La persona que se estanca en la ignorancia es la que sale herida.”
-Marco Aurelio
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