Redacción Más / IA
En una pequeña comunidad de Zumpango, a unos 20 kilómetros del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ha surgido un grafiti rudimentario con un mensaje de amenaza de violencia, este grafitti, representando un rifle AK-47, refleja la creciente inseguridad en los 8 municipios del corredor del nuevo aeropuerto.
En los últimos cuatro años, desde la construcción hasta la inauguración en marzo de 2022, se ha registrado un aumento alarmante de delitos como extorsión, cobro de piso, robos y asesinatos, superando el 100% en algunos casos. También, se observa un incremento en actividades ilícitas asociadas al crimen organizado, como el robo de combustible. La información fue publicada por la agencia Animal Político.
Juan, un residente anónimo de Zumpango, destaca que la violencia tiene sus raíces en la guerra contra las drogas de 2007 y se intensificó con la construcción del nuevo aeropuerto. La llegada de este megaproyecto pareció indicar al crimen organizado un terreno propicio para negocios ilícitos, especulación de terrenos y tráfico de drogas.
Datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirman el aumento de la criminalidad en municipios cercanos al AIFA. Por ejemplo, en Nextlalpan, los asesinatos se dispararon en un 233%, y en Tultepec, las denuncias por extorsión aumentaron un 146% en 2023.
La problemática se extiende a otras actividades, como el comercio de pollo, donde se evidencia la presencia de sustancias ilícitas. Datos del Estado de México revelan un aumento generalizado de la violencia y la inseguridad en la región.
La construcción de ‘Ciudades Bicentenario’ y el AIFA ha desencadenado una serie de problemas, incluyendo desintegración comunitaria, viviendas abandonadas y falta de desarrollo sustentable. La Sedatu señala deficiencias en la planificación urbanística, transporte, empleo y oportunidades, contribuyendo al caldo de cultivo para la violencia.
Residentes, como Mauricia del sector del transporte concesionado, denuncian el «renteo» y la extorsión por parte del crimen organizado, destacando que la violencia ha empeorado con la llegada del aeropuerto.
En respuesta, el coordinador de Desarrollo Metropolitano y Movilidad de la Sedatu, Álvaro Lomelí, argumenta que el proyecto del AIFA aún debe madurar y espera que, con la conclusión de obras como el Tren Suburbano, se reduzca la violencia en la zona. Reconoce la necesidad de abordar problemas en seguridad, empleo y condiciones de vida para lograr un desarrollo sostenible.
La comunidad, sintiéndose desprotegida, muestra signos de organización civil para hacer frente a la creciente violencia, expresando una preocupación generalizada por el futuro de la región.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
