Por Miguel Villarello
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Cada tres días en promedio se denuncian dos casos relacionados con violencia grupal callejera en el área conurbada de Saltillo y Ramos Arizpe, esta problemática es protagonizada principalmente por adolescentes y amas de casa en sitios como afuera de las escuelas y en algunos sectores populares.
Sólo las dos últimas semanas trascendieron los casos de dos secundarias en la capital del estado en las que en redes sociales se registraron por lo menos tres peleas entre alumnos fuera de sus escuelas, en las que participaron por igual más de 10 hombres o mujeres, así como cuatro agresiones por parte de grupos de vándalos en contra de alumnos de secundarias.
Por si eso fuera poco también en las redes sociales se “suben” peleas y discusiones entre conductores en las vialidades o entre mujeres en sitios como plazas y mercados o fuera de sus casas.
No obstante que la autoridad trata de delimitar dichas conductas a hechos aislados, algo está pasando a la ciudadanía, en el seno familiar, sobre todo.
La teoría de especialistas es que, luego de dos años de encierro, el COVID-19 nos orilló a dejar de convivir en comunidad, por lo que se piensa que, ante este tipo de conductas que podrían devenir en un problema de salud mental pública, habrá que aprender a convivir en comunidad y dejar el estatus de individualismo en que nos sumergió la Pandemia.
La explicación más recurrente es que, ante la salida de casa para convivir en las calles, la escuela, el comercio y las plazas públicas o comerciales tal parece que perdimos el sentido o capacidad de coexistencia en comunidad, coinciden dos especialistas.
Ello al grado tal que en la mayoría de los casos se muestra poca tolerancia a ciertos comportamientos, empieza con una molestia, sigue una discusión y se llega a la violencia en diferentes grados que van desde una agresión verbal para pasar a golpes o las armas, por un lado, mientras que, por el otro, estas conducen en ciertos casos a estados depresivos que, de continuar, son los que desencadenan acciones como la baja autoestima, las autoagresiones y el suicidio.
Por ello las autoridades, colectivos de apoyo mental y otras instituciones que tienen que ver con la salud mental se han puesto las pilas y desarrollan acciones de atención colectivas para la prevención sobre todo en los más pequeños, niños y adolescentes.
SUICIDIO ESCOLAR
Fue en junio de este 2022 cuando, luego de un periodo de aparente calma, la alarma se encendió tras el suicidio de una pequeña que cursaba su primaria en la escuela Urbano Flores, al poniente de Saltillo, al pasar un estado depresivo por supuesto acoso escolar, al final de cuentas se concluyó que había sufrido abuso sexual por parte de un docente y cayó en una extraordinaria depresión que la orilló a atentar contra su vida.
A principios de aquel mes la niña, de apenas 11 años, fue encontrada por otra de sus hermanas sin vida en su casa donde vivían con su madre, el sitio, la colonia El Pedregal al poniente de la capital, de inmediato se inició la investigación por parte de la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Educación local.
La primea instancia determinó fincar la responsabilidad, no por el suicidio, sino por el abuso contra la libertad sexual de la menor en contra del subdirector del plantel, quien hasta la fecha enfrenta procedimiento penal.
La segunda instancia puso en marche el proyecto denominado protocolo de seguridad escolar.
Ante el supuesto de que sufría un padecimiento crónico depresivo desde hace varios años un estudiante universitario de 21 años terminó con su vida la noche del 21 de agosto en la colonia Hacienda del Pedregal.
Una vez dada la lamentable noticia, trascendió en las redes sociales y entre sus compañeros de clase que el muchacho había tomado tal decisión a causa de sufrir acoso escolar por parte de un docente en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
También se desarrolló a investigación por parte de la FGE, la autoridad universitaria y la Comisión de Derechos Humanos estatal, las primeras dos instancias aún continúan la investigación para vincular el hecho con la conducta del maestro, mientras que la segunda instancia realiza una indagatoria para emitir una posible recomendación.
Ante esta situación de la menor y el alumno universitario que atentaran contra su vida, las autoridades estatales y municipales urgidas por la opinión pública emprendieron un proyecto de atención a este tipo de salud mental.
PROTOCOLO SEP
En junio aseguró el secretario de Educación en la entidad, Francisco Saracho Navarro, que contaba con programas de atención en todas las escuelas del nivel básico para atender todo tipo de conductas atípicas entre los alumnos como el bullying, inclusive que colaboraba con la Procuraduría para Niñas, Niños y la Familia (PRONNIF) para la atención del caso de la niña de primaria que se había suicidado.
Por ello se fijaron estrategias para prevenir el bullying, conocido también como acoso escolar “pues en todas las escuelas tenemos los distintos programas y proyectos para poder identificar y darle la atención necesaria”.
¿Por qué no se detectó antes la situación o estado conductual de la pequeña?, se le preguntó aquella ocasión y respondió que la PRONNIF y FGE hacían las investigaciones.
En cuanto a la posibilidad de reforzar aún más el protocolo de seguridad escolar y que previene este tipo de circunstancias a través de capacitaciones a alumnos, docentes y padres de familia, Saracho Navarro destacó que estas capacitaciones se habían venido reforzando desde meses anteriores.
Inclusive aseguró que los maestros estaban muy atentos al comportamiento emocional que pudieran tener los jóvenes, los niños “y cuando lo han detectado abordan una atención personalizada que se le da al estudiante”.
Por lo que se refiere a retomar la atención psicopedagógica al interior de las escuelas el funcionario insistió en que “se está dando en todos los niveles, se ha reforzado desde principios de año, ello tomando en consideración de la situación a que orilló la Pandemia, por eso hemos reforzado todo lo emocional y la atención que se debe dar a cada uno de los niños”.
Por lo que se refería a la contratación de psicólogos, ya que desde meses atrás la autoridad reconoció que había un déficit de la atención psicológica en los menores estudiantes, indicó que “se actualiza continuamente la atención integral a niños en escuelas en primaria, secundaria y preescolar”.
De dicho protocolo no se ha vuelto a saber, por ejemplo, si ya arrojó resultados y en cuanto a la cantidad de alumnos o docentes que se hayan canalizado a atención psicológica.
Eso es en cuanto a actitudes depresivas extremas que llevan al suicidio, vamos con violencia como riñas.
FAMOSOS EN EL “FACE”
Sólo entre los meses de mayo y septiembre de este año, un periodo de cuatro meses, posiblemente más de medio centenar de estudiantes de diversas secundarias han sido protagonistas de peleas que son “subidas” a las redes sociales.
En cuanto a riñas de secundarias en Saltillo están en dicho período la 66 y 74 en la colonia Zaragoza, la Técnica 80 de la colonia Fundadores, la General 13 de Mirasierra, la Federal 14 del sector Saltillo 2000, una de la secundaria ubicada en Valle de las Flores o la Margarita Maza de Juárez riña y la ubicada en la colonia Los Olivos.
Por lo que se refiere a peleas y discusiones en colonias se tiene el registro de, por lo menos, seis entre madres de familia que pelean por defender de agresiones a sus hijas o hijos de otros muchachitos y, al menos, tres de estas han resultado en hechos trágicos como la muerte de personas que tratan de calmar los ánimos o algún jovencito acuchillado.
PSICOLOGÍA A MENORES
Sería ideal que la Secretaría de Educación mejore lo referente al tema de atención psicológica a alumnos de educación básica en Coahuila, reconoció la directora de Psicología de la Universidad Autónoma de Coahuila recientemente.
Entrevistada al respecto, la investigadora dio a conocer que luego del regreso a clases la Facultad registró un incremento en apoyos a menores a consecuencia de depresión por Pandemia, hasta 15 niños atendidos por semana.
Berenice de la Peña precisó que la mayoría de las atenciones son relacionadas con alguna problemática que impide la socialización entre los estudiantes en el salón de clases primordialmente y que derivan en que a los niños puedan sufrir agresión o ser agresores.
Aunque aclaró que dicho proyecto va arrancando y tienen 30 pacientes que empiezan su proceso, explicó que el Departamento de Psicología Infantil de la Facultad acaba de iniciar funciones en forma presencial con este nuevo ciclo escolar y después de dos años de Pandemia en que fueron atenciones virtuales.
“El semestre pasado habíamos abierto junto con SIPINNA y atender, pero este semestre empezamos con las atenciones a niños y a adolescentes, de tal manera que ante el regreso a clases vamos encontrando nuevamente las situaciones que son comunes en algunos salones de clases”.
“Siempre nuestra atención va enmarcada con los valores de respeto, convivencia, poder ayudarles en socialización y que pueda haber un acompañamiento cuando los infantes se presentan con problemas en donde les están agrediendo o bien si se encuentran algunas características en ellos de que en algún momento puedan ser agresores”.
Aunque no dio cifras de la cantidad de pequeños detectados con cierto tipo de ánimo o incidencia de la problemática, la especialista menciona que “a la semana se reciben entre 10 y 15 pacientes en el Departamento de Psicología Infantil donde atendemos hasta los 13 años y a partir de los 14 son atendidos en el Departamento de Psicología Preventiva”.
“Además, dependiendo del tipo de situación que manifiesten se decide si se quedan en Psicología Preventiva o se canalizan a la clínica que tenemos en la Maestría de Psicología Clínica”.
En cuanto a las problemáticas que han detectado, la directora comentó que la principal es a partir de que los niños y niñas se incorporan a la escuela, “detectamos que en este regreso a clases obviamente las condiciones personales y familiares van transformándose y esto ha causado que en los sistemas familiares se vea la necesidad de platicar con un profesional de la salud para poderlos atender adecuadamente, trabajo que se lleva de 10 a 12 sesiones por persona”.
“Las problemáticas son las comunes y por lo general son atendidas en Psicología: familia sin adecuada organización, problemas en la escuela y que repercuten en la familia”.
Después de recalcar que hasta hoy no se puede delimitar un sector citadino con mayor problemática pues Psicología ha recibido a niños de toda la ciudad, sostuvo que la identificación de las problemáticas también debe ser por parte de los padres de familia y los maestros.
Y por lo que se refiere a la necesidad de que cada centro escolar contara con un área de atención psicológica, la especialista consideró que “sería lo ideal que un psicólogo pueda acompañar en cada institución para tener presencia y en algunos casos contener las situaciones de crisis que se pudieran presentar y dar un acompañamiento más puntual”.
EN COLONIAS
Con el fin de atender la problemática de violencia, sobre todo riñas, en colonias populares y afuera de escuelas a través del Programa de Salud Mental se pondrán en marcha una serie de brigadas de salud mental en sectores habitacionales con mayor incidencia.
Así lo informó el responsable del proyecto a nivel estatal de la Secretaría de Salud, Ángel Alarcón Cortés, quien expresó su opinión con respecto al elevado número de incidencias de violencia que se presentan en la localidad, las cuales tienen que ver con pleitos o discusiones y que en su mayoría son presentadas a través de las redes sociales.
Explicó que con respecto a la serie de riñas o ataques entre personas y jovencitos con altas muestras de violencia “este comportamiento es una tendencia que va de la mano de la problemática de salud mental, el suicidio y el consumo de sustancias”.
“De ahí que resulta importante la apertura de espacios donde los adolescentes y también los adultos tengan espacios de esparcimiento y puedan ejercer otro tipo de terapia ocupacional”.
“Es decir, se deben de abrir espacios para actividades que realicen jóvenes y adultos como terapia ocupacional para evitar estas conductas, derivado de las incidencias a últimas fechas se tiene planeado la puesta en marcha de brigadas de salud mental en los sectores que presenten mayor índice de problemas de este tipo”.
Luego de especificar que se trataría de un trabajo interinstitucional coordinado básicamente por la Secretaría de Salud a donde pertenece el programa de Salud Mental en el estado, Alarcón Cortés comentó que se están ultimando detalles para iniciar con el proyecto en algunos lugares de incidencia y serán atendidos con profesionales de la salud, psicólogos y médicos especialistas.
Dio su explicación: “La forma de socializar en las comunidades se mermó debido a la Pandemia los dos últimos años pues ha afectado más a los adolescentes y jóvenes; inclusive la violencia funciona como una causa, pero también como un efecto como parte de otras patologías mentales y situaciones de riesgo”.
“Ésta es una respuesta ante una situación por algún tipo de crisis que pudiese estar sucediendo en esos lugares; de ahí la importancia de que los padres o adultos deben buscar un canal de comunicación con sus hijos adolescentes y mantenerlos en actividades como el arte y la cultura a manera de terapias ocupacionales”.
UNA DE CADA TRES SECUNDARIAS
Derivado del incidente cuando, en junio, la pequeña dejara de existir en Saltillo, el Sindicato de maestros de la Sección 38 del SNTE fijó su postura en cuanto a la urgencia de tomar medidas al respecto.
Al tiempo que reconoció que faltan especialistas en psicopedagogía en primarias ya que sólo hay uno por cada tres secundarias, el secretario general de la Sección 38, Xicoténcatl de la Cruz Hernández, exhortó a los padres de familia a, desde casa estar atentos ante cualquier tipo de situación de discriminación que viven sus hijos en el salón de clases.
Inclusive platicó de “un refuerzo en capacitación a los maestros, refuerzo en cuanto este tipo de situaciones y que nuestros compañeros que están en grupo tienen capacitación de este tipo”.
“Pero también tenemos especialistas en algunas escuelas, especialistas en psicología, que también dan atención a los alumnos si observan alguna situación”.
“Desgraciadamente no cubrimos el total de los planteles con este tipo de especialistas y le solicitamos a la Secretaría de Educación para que nos apoye en este sentido para que, al menos, una vez a la semana un especialista recorra algunas escuelas para ver precisamente actitudes y comportamientos de los alumnos”.
Luego vino la revelación, en cuanto al número de especialistas en psicología con que cuenta el sector educativo y el sindicato, el dirigente dijo que realmente hay muy pocos.
“El sindicato tiene muy pocos, de perdido en las escuelas secundarias y en una de cada tres se cuenta con algún psicólogo, doctor o especialista en diferentes áreas para atender a los alumnos, lo que estamos pidiendo es que se cubra el total”.
Luego de advertir las pláticas dirigidas a padres de familia y alumnos, el también profesor advirtió que es sabido “que todo viene del hogar, no responsabilizamos a nadie porque no sabemos todavía lo que arrojen las investigaciones, pero debemos estar atentos, si efectivamente se trata de bullying o alguna otra circunstancia que derive en violencia o casos extremos”.
MONCLOVA
El dicho popular de “mala suerte” se cumplió fatídicamente, fue el martes 13 cuando en Monclova un joven estudiante terminó con su vida, es el suicidio más reciente y ocurrió cuando, según rumores, él mismo se aventó de un piso alto en la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja de la ciudad acerera.
Con apenas tres semanas de haber ingresado a la institución, el muchacho de 19 años dejó de existir a cusa de las lesiones, aunque sigue el hermetismo en la investigación por parte de las autoridades, la presunción es que atravesaba por algún tipo de depresión y no encontró opciones de apoyo ni atención psicológica.
Varios días después la autoridad educativa estatal salió al quite, cuestionada ante la falta de prevención a este tipo de situaciones y las de violencia recurrente en centros escolares y precisó que sí se cuenta con departamentos de atención psicológica para brindar apoyo a sus alumnos.
EDUCACIÓN SUPERIOR
Cuenta la Secretaría de Educación con departamentos de psicología en los subsistemas Conalep, Cobac y Cecytec, así como en las universidades para la atención de estudiantes que presenten algún tipo de malestar emocional.
Así lo afirmó Francisco Osorio Morales, subsecretario de Educación Media y Superior en Coahuila, ello en cuanto a recientes hechos en que dos estudiantes universitarios, en Saltillo y otro en Monclova, terminaran con su vida al presentar cierto grado de depresión presuntamente por ser víctimas de bullying o acoso escolar por parte de docentes o compañeros.
Además de los múltiples casos de violencia y riñas fuera de las secundarias.
Afirmó que el sistema educativo superior trabaja en acciones de prevención de la depresión y suicidio entre estudiantes jóvenes, que comprende varias vertientes: identificación de conductas atípicas, prevención, atención de casos y capacitación a docentes y administrativos para detectar conductas como las mencionadas entre la población escolar.
Luego de dar a conocer que la Secretaría de Educación firmó un convenio interinstitucional para tratar el tema, el funcionario indicó que la tarea será “prevenir que sucedan estas cosas y tomar acciones como modelo piloto en la región Sureste para extenderla al subsistema de educación media y superior a las cinco regiones de la entidad”.
“En este nivel se hace constante capacitación de maestros para poder identificar y prevenir situaciones de ansiedad entre los estudiantes y, una vez que se detecten casos en peligro de hacer esto, la atención de cómo tratar al alumno antes que suceda una tragedia”.
Aunque no se tienen denuncias al respecto, Osorio Morales recalcó que se tienen departamentos de psicología para detectar y atender posibles estados de ansiedad entre el alumnado en cada subsistema.
“Y si no hubiera en los subsistemas tenemos un departamento de psicología en las direcciones centrales que se trasladarían a dar atención cuando se detecta algún caso de ansiedad o estrés”.
PANDEMIA Y SUICIDIO
Por lo que se refiere al suicidio el responsable de Salud Mental de la Secretaría de Salud en la entidad expresa que sigue influyendo la Pandemia entre los principales factores que desencadenan el atentar contra la vida.
Aunque no hay una causa determinada de la problemática porque intervienen muchos factores, biológicos, sociales, medio ambiente o comunitarios, “si bien la problemática de violencia es un indicador de bienestar, la salud mental y el suicidio también lo son, por lo tanto, es importante abordar el tema desde diversas partes en las que intervengan seguridad pública, salud, trabajo, bienestar y educación entre otras”.
Ángel Daniel Alarcón Cortés platica que la teoría que más se maneja es que las problemáticas nos pueden empujar al consumo de sustancias y al suicidio, es decir, primero tenemos un problema de salud mental, nos conduce a las adicciones y posteriormente al suicidio, por ello es multifactorial.
“El hecho de estar, por ejemplo, en un nicho de mucha violencia o muchos factores de riesgo para poder tener problemas en nuestra salud mental nos empujan simplemente al consumo de sustancias, por eso realmente es una problemática muy compleja y muy difícil de darle una sola causa”.
De ahí que resaltara la importancia de saber cuándo se tiene un problema o identificar una problemática para saber en qué momento acudir a ayuda o atención mental profesional.
“Aunque el suicidio es una problemática que sucede a nivel mundial y también en Saltillo, está la importancia de valorar y analizar qué está sucediendo en el contexto de cada persona, ya que cada una es diferente y todas las situaciones que atraviesa cada uno pueden ser completamente distintas y terminar en diferentes situaciones como en un intento, en un consumo de sustancias o una adicción o actos de violencia o lamentablemente en un suicidio”.
40 DETECTADOS
Apenas este fin de semana el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en Coahuila informó de resultados preliminares en cuanto a la atención de conductas atípicas mentales, entre ellas suicidio y violencia entre jovencitos.
Teresa Araiza Llaguno, titular del sistema, advirtió que, con referencia a las riñas callejeras afuera de las secundarias, “se debe poner atención a los adolescentes que agreden ya que este es un indicador de que ellos puedan estar siendo vulnerados en sus casas”.
Informó asimismo que los primeros resultados de capacitaciones a centros escolares, por lo menos en la región Sureste, de una población atendida de 800 alumnos, alrededor de 40 adolescentes pidieron apoyo psicológico y sólo dos habían sido canalizados de manera urgente debido a que experimentaban situaciones de depresión y ansiedad.
Entre los factores detonantes, expresó, se encontró que la preocupación de los muchachos se debe a cierto déficit en cuanto al control en sus emociones, “de ahí que se haya decidido impartir talleres encaminados a que para que pongan en práctica ciertas técnicas de relajación y control emocional ante etapas de crisis o violencia.
NO GENERALIZAR
Por su parte el Ayuntamiento se defiende, al menos el de Saltillo cuyo comisario de Seguridad Ciudadana pide no generalizar el tema de violencia fuera de las escuelas.
“Me parece que son dos o tres eventos que los directores nos han reportado que luego a la salida estudiantes buscan arreglar sus rencillas de manera violenta; sin embargo, estamos de visita con los directores y algunas unidades fijas se quedan en estas escuelas o va una unidad de proximidad y en otras instalamos casetas policiacas”.
“No lo vería como un tema que esté generalizado, son dos o tres escuelas las reportadas -insiste-, asimismo, trabajamos a través de un protocolo de prevención y al interior los directores nos acercan con los padres de familia y los muchachos que son de 13 y 14 años para atenderlos y que no sea un tema que no se extienda”.
Después Federico Fernández afirmó que no son temas de pandillas exclusivamente, pues se trata de aspectos relacionados con fiestas, carnes asadas o conflictos familiares que derivan en violencia.
“Nos imaginamos temas de pandillas con gente de 45 años y no es así, son muchachos que los divide un parque y tienen entre 13 y 14 años, y cuando vamos derivado de una denuncia por violencia acudimos a sus domicilios y vemos que existe cierto grado de problemática familiar”, concluye.
Así las cosas, por una parte, dos casos de menores en edad escolar primaria y secundaria en Saltillo canalizados por el SIPINNA a terapia urgente, otros 40 que pidieron atención emocional y un promedio de 15 atenciones psicológicas infantiles por semana en la facultad de Psicología de la UAdeC, además del trabajo con algunos padres de familia para identificar situaciones de riesgo.
Por la otra, la apuesta de las autoridades es a tratar de prevenir incidentes de violencia que en casos extremos lleven a situaciones en las que se opta por atentar contra la vida, ante la falta de opciones precisamente de atención por parte de los padres de familia o las autoridades escolares.
Sin embargo, hay quien ve el fenómeno como un problema de salud pública en marcha.
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