Una grabación de la voz del atacante muestra amenazas, insultos y expresiones xenófobas dirigidas contra extranjeros. La Fiscalía del Estado de México sostiene de que se trata de un padecimiento mental
Ciudad de México, 21/04/26 (Más).- La postura de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, que descartó un móvil de odio racial en el ataque perpetrado en Teotihuacán, contrasta con la grabación en que se escucha una voz del agresor, en la que se hace amenazas de muerte, insultos reiterados y referencias directas a la nacionalidad de varias de las personas, lo que exhibe un discurso de violencia con un componente de desprecio hacia extranjeros.
De acuerdo con información difundida por EFE, el fiscal José Luis Cervantes Martínez afirmó este martes que, de manera preliminar, no existen elementos para concluir que la agresión haya estado motivada por razones de nacionalidad, origen étnico o racial, y aseguró que todo apunta más bien a una psicopatía, un padecimiento y una enfermedad de carácter mental.
No obstante, el contenido de la grabación presenta elementos que chocan con esa valoración oficial. En el audio, el hombre lanza órdenes bajo amenaza y somete a las víctimas en un ambiente de terror.
Entre las frases que se le atribuyen aparecen expresiones como: “Levántate, perra puta. Tú, estúpida”, “tienes un puto minuto… y si no lo haces, te disparo” y “si os movéis, os sacrifico”, en una secuencia marcada por la violencia verbal, la intimidación y el control absoluto sobre los rehenes.

Además de esas amenazas, en la grabación aparecen referencias explícitas a la condición de extranjeros de varias víctimas.
Una de las expresiones más directas es: “Puta extranjera”, mientras que en otro momento grita: “Y vosotros… mierda… que habéis venido desde la puta Europa… no vais a regresar”.
Esas frases colocan el origen de las personas agredidas en el centro del ataque verbal y muestran que la nacionalidad no era un elemento secundario en el discurso del agresor, sino un rasgo utilizado para humillar, amedrentar y ejercer dominio.
La hostilidad también alcanza a nacionalidades concretas. En uno de los pasajes, el atacante afirma: “Han muerto dos putos coreanos allá… los he sacrificado como perros”, una frase que combina una presunta alusión homicida con lenguaje deshumanizante contra personas coreanas.
En otros momentos se escuchan insultos como: “Puto portugués de mierda… eres un brasileño asqueroso”, expresiones que refuerzan el carácter degradante y xenófobo del sometimiento.
A lo largo de la grabación, el agresor no solo amenaza con matar a quienes tiene bajo su control, sino que además utiliza el simbolismo del sitio arqueológico para intensificar el terror.
“Esto se construyó para sacrificar, cabrones. No para que vengáis a hacer la puta foto de mierda”, se le escucha decir, en una frase que mezcla la idea de sacrificio con desprecio hacia los turistas extranjeros presentes en el lugar.
Esa construcción verbal convierte el entorno en parte de la intimidación y añade una carga simbólica al episodio de violencia.

El fiscal José Luis Cervantes Martínez insistió en que la investigación no permite sostener un móvil racial.
“Yo no hablaría de un móvil, yo hablaría de una psicopatía, yo hablaría de un padecimiento, yo hablaría de una enfermedad. Todo indica que fue producto de un padecimiento de carácter mental aunado a que él se encontraba desconectado del mundo real, del mundo que vivimos nosotros y tiene una realidad propia”, declaró durante la conferencia de prensa presidencial.
El funcionario subrayó que la Fiscalía mexiquense no ha encontrado elementos para afirmar que la agresión estuviera dirigida por razones de nacionalidad, origen étnico o racial, pese a que todas las víctimas eran extranjeras.
Sin embargo, la grabación atribuida al agresor revela un patrón en el que convergen misoginia, amenazas letales y descalificaciones centradas precisamente en la condición extranjera de varias de las personas retenidas.
Los hechos ocurrieron el lunes, cuando Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y originario de Oaxaca, ingresó a Teotihuacán, uno de los sitios arqueológicos más importantes de México.
De acuerdo con las autoridades, el hombre ascendió a una parte elevada de la Pirámide de la Luna, amenazó a varios turistas con un arma de fuego y disparó en diversas ocasiones, lo que desató escenas de pánico en una de las zonas patrimoniales más visitadas del país.
El saldo fue la muerte de una turista canadiense, 13 personas heridas –todas extranjeras– y posteriormente el presunto suicidio del propio agresor.
Como parte de las investigaciones, la Fiscalía informó que entre las pertenencias del atacante fueron halladas notas manuscritas.
Sobre ese punto, Cervantes Martínez explicó: “Había indicios que son manifestaciones mismas de él, algunas notitas que dejó por ahí, donde decía que iba a cometer la acción”, y agregó que en esos mensajes el hombre señalaba que tenía alguna inspiración más allá de la tierra para hacer estas cosas.
La autoridad aseguró también cuchillos, mochila, guantes, lentes y otros artículos que, según la indagatoria, el agresor consideró necesarios para ejecutar el atentado. Con información de EFE
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Es claramente xenofobia, que le pasa a ese funcionario con esas declaraciones, puros ineptos y negligentes. Y el asesino porqué habla como si fuera español.