Arsenal
Por Francisco Garfias
Es un axioma —verdad que no necesita ser comprobada— que el gobierno de México no hace lo suficiente para arrestar y procesar a funcionarios públicos corruptos que han pactado con el crimen organizado.
Lo saben en Palacio Nacional, lo saben en Morena, lo saben también en los círculos oficialistas, pero prefieren mirar hacia otro lado, conscientes de que pueden salir salpicados.
El pretexto reiterado para justificar la deliberada omisión es que “no hay pruebas” contra Rocha Moya, Enrique Inzunza y los otros cómplices acusados de pactos con Los Chapitos.
El 29 de abril pasado Estados Unidos pidió la extradición del entonces gobernador de Sinaloa, del senador y de otros ocho funcionarios del estado.
México no ha avanzado en la detención ni en la extradición de ninguno. El caso sigue en revisión por la Fiscalía General de la República. Dependerá de si Estados Unidos aporta más pruebas, pero también de decisiones políticas y judiciales en México.
Tampoco hay órdenes de aprehensión contra Andy López Beltrán ni contra de su amigo millonario Amilcar Olán según la fiscal carnal Ernestina Godoy.
*El vecino distante que tenemos en la Casa Blanca, Donald Trump, recuerda, un día sí y el otro también, que en México no se persigue a los políticos que pactan con el crimen organizado.
La nota de ayer fue la versión anual del documento llamado Determinación Presidencial Anual, que integra a los principales países de tránsito o de producción de drogas ilícitas (la llamada Majors List).
México aparece entre los 22 países que integran esa lista, aunque hay un reconocimiento a los avances del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a la política de abrazos, no balazos de su predecesor.
De las presiones de Trump a México charlé ayer con una fuente de alto nivel en San Lázaro. No había acabado de formular mi idea cuando me interrumpió: “Van por Rocha Moya muy pronto. Le van a dar prisión domiciliaria. Sería bueno que tenga preparado su expediente de salud”.
Son dichos de una fuente calificada que solicitó el anonimato.
Por cierto, la presidenta Sheinbaum rechazó el tono del memorando de Trump.
“No necesitamos que nos juzguen desde afuera. Sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos todos los días y lo informamos”, dijo en la mañanera.
No hubo modo de que la Presidenta confirmara o desmintiera una llamada reciente con el presidente Trump. “Mañana hablamos”, repitió a los reporteros que rodearon su vehículo, mientras salía de Palacio Nacional.
*La ausencia de los dirigentes nacionales del PT en los “destapes” de las corcholatas para gobernador (a) de Morena refleja grietas visibles y tensión en el seno de la alianza opositora.
El partido del profesor Alberto Anaya se siente ninguneado. Considera que el guinda se está quedando con casi todas las gubernaturas y no reconoce su peso electoral.
El PT no estuvo de acuerdo ni estuvo presente en la designación del exfiscal Carlos Torres Piña, delfín del gobernador de Michoacán, Ramírez Bedolla.
Tampoco en la de Beatriz Mojica, en Guerrero; en la de Verónica Rodríguez, en Zacatecas; ni en en Colima, donde fue designada virtual candidata Rosi Bayardo.
El teacher López Dóriga le preguntó ayer a Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro, si esa ausencia de los petistas afecta la alianza oficialista.
Respondió: “Sí afecta. Quienes digan que no, están soslayando una fuerza política importante. Sí afecta la coalición el que no se presente el PT a los registros de los coordinadores, virtuales candidatos a gobernador”.
Faltan destapes en siete estados. Benjamín Robles, integrante de la Coordinadora Nacional del PT, adelantó que tampoco irán a los próximos “destapes”.
*La elección del próximo gobernador de Querétaro pinta complicada para Morena. Santiago Nieto, virtual candidato del guinda, tendrá que remar a contracorriente.
El PAN encabeza prácticamente todas encuestas de preferencia electoral. Rubrum, Mitofsky y Demoscopia, por citar algunas, colocan al azul adelante del guinda, entre siete y 10 puntos porcentuales.
En el panismo queretano destacan los perfiles del alcalde de la capital, Felipe Macías, y del ahora exsecretario de Desarrollo Social del estado Luis Bernardo Nava.
El tiro es entre estos dos, a menos de que haya una sorpresa de última hora. Nava apenas dejó el cargo para dedicarse de lleno a buscar la candidatura del azul.
Dice que es el que tiene mayores posibilidades de continuar con el proyecto del gobernador Mauricio Kuri y mantener a Querétaro como bastión del PAN.
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