Es notorio el contraste en la actuación del Municipio de Saltillo ante la afectación del arbolado. La actuación contra una particular contrasta con la falta de claridad ante proyectos inmobiliarios
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 09/09/2026 (Más).- Mientras el Municipio de Saltillo turnó a un juez municipal el caso de una particular que derribó siete truenos adultos en la colonia República y busca que repare el daño con alrededor de 140 árboles, investigaciones publicadas por Más, el periódico digital de Coahuila, han documentado afectaciones de cientos e incluso miles de ejemplares relacionadas con desarrollos inmobiliarios en distintos puntos de la ciudad.
El director de Medio Ambiente, Emmanuel Olache Valdés, informó que la dependencia realizó visitas durante más de un mes para localizar a los propietarios del inmueble donde fueron retirados los siete árboles. Con apoyo de Catastro lograron identificar a la propietaria, quien hasta ahora se ha negado a cubrir la reparación del daño, por lo que el expediente pasó al juez municipal.
De acuerdo con Olache Valdés, por los siete truenos correspondería una compensación de aproximadamente 20 árboles por ejemplar, es decir, cerca de 140 árboles. Además, la propietaria podría recibir una sanción económica y otras medidas que determine el juez.
“Ya no solo va a reparar el daño y hacer la compensación, sino que va a llevar una multa también por el juez municipal”, señaló el funcionario al explicar que el caso dejó de estar en una etapa de conciliación debido a que no se alcanzó un acuerdo con la propietaria.
El director sostuvo que los árboles ubicados dentro de propiedades privadas también están sujetos a regulación ambiental y que sus propietarios deben contar con autorización para retirarlos. La dependencia, dijo, da seguimiento incluso cuando inicialmente no logra localizar a los responsables.
El contraste surge frente a los casos documentados por este medio en desarrollos inmobiliarios.
Uno de ellos corresponde a la zona de amortiguamiento de la Sierra de Zapalinamé, donde una investigación publicada en agosto señaló que as constructoras Ruba y Jisa derribaron por lo menos 2 mil árboles adultos entre 2014 y 2017 para desarrollar los fraccionamientos Bosques de las Lomas, Monte Verde y Cumbres Vista Residencial.
La investigación estableció, mediante el análisis de imágenes aéreas y satelitales, que en esas 31 hectáreas existía vegetación antes de los trabajos y que para finales de 2017 el área había quedado completamente deforestada; en ese periodo se construyeron más de mil viviendas en los tres desarrollos.

El mismo sector enfrenta actualmente un nuevo riesgo. Más documentó esta semana que 36 hectáreas adicionales en las faldas de la Sierra de Zapalinamé fueron delimitadas mediante brechas abiertas con maquinaria pesada. El predio colinda con Cumbres Vista Residencial y Bosque de las Lomas, desarrollos edificados por Ruba y Jisa, y se encuentra entre las cotas 1880 y 1920, por encima de la cota 1800 contemplada en el programa de manejo del área natural protegida.
El seguimiento mediante imágenes satelitales también mostró que en los desarrollos ubicados en ese sector primero se delimitaron los terrenos, posteriormente se derribó la vegetación y después se construyeron las viviendas. En el nuevo polígono existe el riesgo de que se repita ese patrón, de acuerdo con la investigación publicada por este medio.
A estos antecedentes se suma el caso de Montevalle, donde Grupo Ruba informó que alrededor de 340 árboles, entre nogales, truenos y frutales, habían sido trasplantados hacia los desarrollos Foret Norte y Foret Sur. Sin embargo, la Dirección de Medio Ambiente no ha presentado una cifra única sobre cuántos árboles había originalmente, cuántos fueron derribados, cuántos fueron trasplantados y cuántos correspondieron a compensación.

En ese expediente, Olache Valdés informó que Ruba entregó 300 árboles como compensación ambiental, mientras que otros más de 20 ejemplares adultos fueron trasladados a El Molino. La propia dependencia reconoció diferencias entre las cifras proporcionadas por la empresa y las obtenidas de los expedientes municipales.
La falta de claridad en torno a los grandes desarrollos contrasta con el seguimiento aplicado al caso de la colonia República, donde la autoridad identificó a la propietaria, cuantificó preliminarmente la compensación y remitió el expediente al juez municipal.
Olache Valdés aseguró que cuando no existe un acuerdo para reparar el daño, los casos son enviados a esa instancia.
Actualmente, señaló, existen alrededor de 20 expedientes relacionados con retiro de arbolado que se encuentran en manos del juez municipal. Explicó que algunos propietarios aceptan entregar los árboles correspondientes como compensación, mientras que los casos en los que no existe acuerdo continúan por la vía administrativa.
El funcionario adelantó además que se contempla incrementar para el próximo año las sanciones por acciones indebidas contra el arbolado. Estimó que algunas multas podrían llegar a alrededor de 100 mil pesos, aunque el monto dependerá de lo que establezca la nueva Ley de Ingresos y de las características de cada caso.
En el caso de los siete truenos de la colonia República, la autoridad sostiene que la propietaria deberá reparar el daño mediante la entrega de árboles y enfrentar la sanción que determine el juez. Mientras tanto, los antecedentes de desarrollos inmobiliarios dejan pendiente conocer si el Municipio aplicará con la misma contundencia sus mecanismos de vigilancia, compensación y sanción cuando la afectación involucra cientos o miles de ejemplares.
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