Un colectivo ciudadano de Saltillo impulsa la recolección de firmas para someter a plebiscito el proyecto de arco vial; señalan falta de consulta pública y de transparencia sobre el proyecto
Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila 19/03/26 (Más).- Un colectivo ciudadano de Saltillo reúne firmas para someter a un plebiscito la obra en proyecto conocida como Arco Vial Zapalinamé, bajo el temor de que provocará un disturbio ecológico y una afectación directa a miles de habitantes del surponiente de la ciudad.
La denuncia fue planteada a Más por Armando López Romero, coordinador general de la Organización de Vecinas y Vecinos de Saltillo, quien acusó que el proyecto avanza sin la consulta suficiente a la población y con un riesgo ambiental que, dijo, podría golpear una de las zonas más sensibles para la captación de agua de la capital coahuilense.
Su señalamiento central es que la obra no sólo alteraría el equilibrio ecológico de la Sierra de Zapalinamé, sino que pondría en peligro una franja estratégica para la recarga hídrica de la que depende la ciudad.
El Arco Vial Zapalinamé es un proyecto de infraestructura carretera en la región sureste de Coahuila, concebido como una vía de libramiento para desahogar el tránsito pesado que actualmente cruza por la zona urbana de Saltillo y su área conurbada.
La obra busca conectar corredores industriales y carreteros estratégicos –como las rutas hacia Monterrey, Zacatecas y Torreón– rodeando la Sierra de Zapalinamé, con el objetivo de mejorar la movilidad, reducir tiempos de traslado y disminuir la contaminación y el desgaste vial dentro de la ciudad. Además, se plantea como un detonante para el desarrollo logístico e industrial de la región.
En entrevista, el activista sostuvo que la preocupación vecinal no nace de una oposición automática al desarrollo urbano, sino del temor de que se pretenda abrir una vialidad de alto impacto sin transparentar estudios, sin diálogo previo y sin medir a fondo las consecuencias sobre el medio ambiente y sobre la vida cotidiana de las colonias cercanas.
Afirmó que decisiones de ese tipo no pueden tomarse a espaldas de la ciudadanía, menos aún cuando se trata de una obra que, a su juicio, puede afectar a Saltillo durante los próximos 50 años.
“Lo que tomemos de decisiones hoy, seguro afectará a esta ciudad los próximos 50 años. Y esto va a ser una situación que, creo yo, merecemos los ciudadanos de Saltillo ser consultados en obras de alto impacto, inclusive en cualquier obra”, expresó.

La Sierra de Zapalinamé cuenta con el estatus de Área Natural Protegida en la categoría de Zona Sujeta a Conservación Ecológica, decretada por el Gobierno de Coahuila, debido a su importancia como principal fuente de recarga de acuíferos y captación de agua para Saltillo, así como por su riqueza en biodiversidad.
Esta protección implica restricciones al cambio de uso de suelo, actividades extractivas y desarrollos urbanos, además de establecer lineamientos para su manejo sustentable, bajo la supervisión de autoridades ambientales estatales y organismos ciudadanos encargados de su conservación.
López Romero aseguró que uno de los mayores focos de alarma está en la afectación a la captación de agua en la sierra, y señaló que la preocupación del colectivo se apoya en referencias contenidas en el Atlas de Riesgos del Municipio y en el Plan Director de Desarrollo 2022, documentos que, dijo, advierten sobre el impacto del crecimiento urbano hacia esa zona.
Desde su perspectiva, intervenir con una obra vial en esa franja representa un golpe ambiental de gran magnitud, justo en un momento en que Saltillo enfrenta presiones cada vez mayores por contaminación, expansión urbana desordenada y saturación de sus espacios de movilidad.
El dirigente vecinal también denunció la velocidad con la que, según dijo, se ha venido empujando el proyecto, al señalar que en pocos días se pasó de la visita al sitio a la presentación de la obra y a la previsión de su licitación, lo que obligó a los ciudadanos a movilizarse con rapidez para exigir información y frenar una decisión que consideran tomada sin escuchar a las comunidades afectadas.
Explicó que la primera acción fue la entrega de un escrito por parte de la Asociación de Residentes de Lomas de Lourdes para pedir mayor información y una reunión inicial con las autoridades, mientras otras colonias comenzaron la recolección de firmas con la intención de llevar esa exigencia a una mesa de diálogo y, si fuera necesario, respaldar la solicitud formal de plebiscito.
La movilización, agregó, ya involucra a unas 20 colonias del sur y surponiente de Saltillo, entre ellas Lomas de Lourdes, Lourdes, El Álamo, Brisas, Country Club, Los Parques, Jardín, Los Ángeles, Latino, La Salle y sectores próximos a la avenida Narro.
Las firmas para promover el plebiscito comenzaron a reunirse en la entrada de Lomas de Lourdes y también mediante una petición electrónica en el portal Change.com con el título “Detener construcción de Arco Vial (https://c.org/nMHMCQNFDq). Esto como parte de una campaña que busca ampliar la presión social sobre los gobiernos estatal y municipal.
López Romero subrayó que, si el proyecto se financia con recursos estatales, ambas autoridades deben responder a la exigencia ciudadana de información, consulta y responsabilidad ambiental.
La denuncia de fondo del colectivo es que el Arco Vial Zapalinamé podría convertirse en otro episodio de expansión urbana sin control, en el que el costo ecológico se impone sobre el interés público.
Por eso, más que una simple inconformidad vecinal, la protesta se presenta como una alerta sobre el tipo de ciudad que se está construyendo: una donde las obras avanzan con prisa, pero sin garantías de sustentabilidad, sin participación social efectiva y con el riesgo de comprometer uno de los activos naturales más delicados para el futuro de Saltillo: el agua.
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